REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
25 | 11 | 2017
   

Arca de Noé

Los trancos


Carlos Bracho

Tranco I:
UN ACERCAMIENTO NATURAL A EROS

EROS. Dios del amor.
ERÓGENO. Sensible a la excitación sexual.
ERÓTICO. Perteneciente o relativo al amor sensual. Lujurioso, obsceno.
EROTISMO. Amor sensual exacerbado.
EROTOMANÍA. Enajenación mental causada por el amor y caracterizada por un delirio erótico.
EROTÓMANO. Que padece erotomanía.
CÍNICO. Impúdico, procaz.
IMPÚDICO. Sin pudor.
PROCAZ. Desvergonzado, atrevido.

Estas cualidades, estas descripciones se pueden aplicar a todos los hombres y mujeres que habitamos este mundo que gira, a menos, claro está, que algún individuo esté bajo la gracia y dedicado en cuerpo y alma a un Dios determinado. También se excluirán del mundo erótico a quien, por desgracia, padezca algún mal horripilante que le impida la práctica amorosa. Tampoco podrán gozar del jardín de las delicias quien esté ya en artículo mortis, o aquél individuo que haya jurado ante los altares y las divinidades que no se fijaría en nadie del sexo opuesto, situación por demás molesta y restrictiva que le impedirá dedicarse a los carnales quehaceres amorosos. También se puede dar el caso de que alguien viva con un gran trauma psicológico bajo cuyas sombras malignas deambule dicho ser y eso lo prive de sus impulsos naturales,
Pero haciendo a un lado los supuestos anteriores y estableciendo que el cuerpo y el alma y la mente estén sanos y salvos y libres, pueden, por lo tanto, ejercer libremente la facultad amorosa inherente a su condición de humanos.

HISTORIA
Al principio de la humanidad el erotismo era, podríamos decir, posicional, y sólo garantizaba la continuación de la especie.
Más tarde se registra una evolución, producto de la práctica cotidiana, de la convivencia y el trato continuo con la pareja, y entonces poco a poco, la humanidad camina directo al erotismo. Recordemos, por ejemplo, que crea, entre muchas otras manifestaciones artísticas, una variedad de estatuillas que son grandes expresiones del arte erótico. Podríamos señalar con precisión que en todos los actos del arte hay erotismo. Y la historia misma nos ha legado un lenguaje erótico. Por eso es posible afirmar, y las evidencias, los documentos, libros, grabados, esculturas, pinturas, poemas, atestiguan que los actos eróticos son producto de la cultura y la forma de ser de los pueblos.
Es curioso, pero analizando a conciencia, textos, libros, pasajes, etc., se puede sostener que el erotismo alcanza su cima con el cristianismo. Sí, a pesar de que la Iglesia dudó mucho tiempo para reconocer que la mujer tenía alma, fue precisamente a una mujer a quien colocó en los altares. Y recordemos cómo Gregorio VII acusó a las mujeres de estar cerca del diablo, y de ser instrumento de negación de la fe. Tomás de Aquino afirma que los demonios existen y que el de la concupiscencia (mujer) era el primero. La única religión en todos los tiempos que dice que el hombre nace en pecado es la cristiana. Las iglesias en general, prohiben, niegan, rechazan muchas cosas que los humanos sencillos, comunes y corrientes hacemos a diario (o casi); y de lo prohibido, por fortuna o por desgracia, según desde el muy particular punto de vista desde el que esto se contemple, nace el erotismo. Las mujeres fueron transformadas en pecado, sus cabellos en provocaciones demoníacas, y sus ojos en el terror al pecado. Los eróticos se convirtieron en nuevos monstruos sexuales, sí, todos fueron “pecadores”, “tentadoras del demonio”, “culpable”, “la que induce a pecar”, “viciosos”, “sexo maligno”, y así –ad infinitum- los epítetos se fueron acumulando hasta la saciedad, y por consecuencia trataron los santos varones de la iglesia, por todos los medios disponibles, de imponer los valores del “alma” (sin hacer un señalamiento preciso) y buscaron la manera de inhibir los valores del cuerpo.
Pero los hombres y las mujeres no sometidos ni sometidas a ningún precepto contra-natura, buscaron, para fortuna y beneplácito del dios Eros, la manera más adecuada de satisfacer lo que les había sido dado por naturaleza, buscaron los afeites deliciosos, los perfumes embriagantes, las sedas lujuriosas, las plantas olorosas, el agua seductora, y todo lo que sirviera para adornar el juego del amor. Luego el erotismo se multiplica en progresión geométrica y claro, se le trata de frenar, se le reprime con saña, los terribles inquisidores no duermen. Ante esa represión indigna y torpe, los Bocaccios, los Miguel Angel, los Rubens, y los hombres y mujeres de espíritu y cuerpo sano y juicio fresco y puro y libre, pegan de brincos asustados.

ACLARACION
El pecado se comete
al no cometerlo
y, si estás en pecado,
no entrarás al cielo.
Reflexiona. Yo pienso
que hacerlo, es lo mejor.
Así estaremos a salvo
del infierno los dos.
Elías Nandino

FRASES e historias CELEBRES:
A batallas de amor campo de plumas. Góngora
El placer es el objeto, el deber y el fin de todos los seres razonables. Voltaire
Un placer sin riesgos satisface menos. Ovidio
“Visité al sacerdote para leerle el trabajo, pero como no estaba tuve que esperarlo y durante ese tiempo me enamoré de su sobrina, Ángela. Mi amor por Ángela fue fatal porque de él surgieron otros dos amores que, a su vez, causaron muchos más y que, finalmente me hicieron renunciar a la Iglesia como profesión...” Casanova.

CONCLUSIÓN
Hoy el erotismo es ejercicio pleno de la libertad, y el cinismo de decirlo, hacerlo, escribirlo, contarlo, su práctica. Algunas conciencias eróticas se han democratizado. No hay pecado, ni culpa, ni remordimiento, ni raza, ni frontera. El erotismo hace abolición de las clases sociales. Los principios estéticos, filosóficos, sociales y políticos atienden ahora al conocimiento erótico. Poco a poco desaparecen de la escena los “reprimidos” –calificativo éste de Freud. Hoy tienen vigencia las palabras de aquél ministro de Cultura de Francia, André Malraux, "no se trata de escapar al pecado, sino de integrar el erotismo a la vida sin que pierda la fuerza que debía al pecado, de darle todo lo que hasta aquí le estaba dado al amor, de hacerlo un medio de nuestra propia revelación".