REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
20 | 04 | 2014
   

Letras, libros y revistas

José María Facha, un poeta erótico modernista desconocido


Marisa Trejo Sirvent

José María Facha, el modernista desconocido. Erotismo y Revolución es el título del libro de Ignacio Betancourt que aborda la vida de un escritor potosino (1879-1942) que escribió poesía en prosa y en verso y fue prácticamente un desconocido hasta la aparición de este libro.

Betancourt lo rescata del injusto olvido en esta obra que contiene, además de su poesía, artículos periodísticos, y un estudio introductorio sobre este autor modernista de San Luis Potosí, que escribiera a los veinte años veintinueve sonetos que alcanzaron a ser publicados en un libro titulado Idilio bucólico (1900), que circuló en el medio literario de esa provincia mexicana, a principios del siglo XX. Uno de ellos termina con estos tercetos: “Con embriaguez de gozo inextinguida/ ostentabas desnuda tu silueta, /como una ovación para la vida./ Y en tanto que anheloso el mar convexo/ contraía sus músculos de atleta, me hipnoticé en el hatchis de tu sexo”.

Este joven escritor viene a ser, afirma Betancourt, el primer poeta erótico que tuviera un libro editado sobre este tópico, en México, en el siglo XX. Si bien José Juan Tablada y Efrén Rebolledo, habían también publicado algunos versos eróticos sueltos, no lo habían hecho en un libro dedicado completamente a esa temática. Betancourt aclara:
“Por supuesto que Idilio bucólico no se parecía a nada de lo que los escasos poetas modernistas escribían en ese tiempo; además de la audacia al tratar el tema erótico, proscrito por el ímpetu parroquial predominante, la sorprendente madurez de la versificación y la singularidad de su voz poética otorgan a la obra una indudable importancia; sin embargo, pasó desapercibida en el momento de su aparición, por una parte, al resultar inadecuada para su declamación en las tertulias de la capital potosina, contexto natural y único para la circulación de lo literario en ese momento; por la obra que, además de joven, era liberal, es decir “erotómano” y jacobino, en una localidad donde toda trasgresión a la norma resultaba de inmediato silenciada por la indiferencia y el desprecio. Lo sorprendente de este ninguneo es que duró todo un siglo, pues José María Facha prácticamente no existe aún para la historiografía literaria local contemporánea”.

Algunos recuerdan a Facha como un estudiante de leyes, muy acicalado, de afectación al hablar y modales délicats, muy bien vestido, incluso refinado, en fin, una especie de dandy liberal en la época del Porfiriato, a principios de siglo XX, cuando todavía se respiraba mojigatería. El soneto “Tu llegada” deja percibir quizás una relación clandestina, lo que debe haber parecido inmoral y pecaminoso para esa época: “Sacudió a la floresta la algazara/y en la irrupción voluble de matices/urdió el espacio mágicos tapices/ con arreboles de fulgencia rara. / La piscina aquietó su linfa clara/por copiarte; y, crispando sus raíces,/los árboles doblaron sus cervices/para ver los detalles de tu cara. /Pisabas la planicie quedo, quedo,/cual si de su atención tuvieras miedo;/y al mirar las carnales maravillas/ de tu virginidad y sus cadencias, el éxtasis clavóme de rodillas y en mis ojos roció fosforescencias”.

Betancourt señala que Facha fue en su juventud, un agitador estudiantil, estuvo ligado a intelectuales que fundaron el primer Club Liberal del país en San Luis Potosí en 1900, fue apresado en el año de 1902, por sus actividades como vicepresidente del Comité Liberal de Estudiantes en San Luis Potosí que “se manifestaba abiertamente contra el general Díaz y el clero aliado” y esto bastó para que se alejara de la política y no volviera nunca a su terruño. Sin embargo, aclara que fue, aparte de poeta erótico y un intelectual liberal, “…uno de los pocos modernistas antiporfiristas. Todo parece indicar que su intenso activismo y la posterior represión lo separaron de la escritura creativa luego de la publicación de Idilio bucólico”.

Se sabe que escribió otras obras: De Rembrandt (libro de cuentos), Sanguinas y Ónices (dos poemarios) y Los Nuevos. Impresiones (crítica), sin embargo, como posiblemente no fueron publicadas, sino que sólo llegaron a estar manuscritas, se encuentran extraviadas o hasta es posible que hayan desaparecido.

Es un hallazgo poder leer, por ejemplo, el soneto “Invocación”: “Ven, intacta y coqueta epifanía,/ confortando mi amor que hoy está yerto/a calentar mi tálamo desierto, mi tálamo bohemio que se enfría./Abrígame en tu cuerpo, amada mía,/arrópame en halagos si despierto/de la mañana al resplandor incierto,/que sorprende velando mi agonía./ Empalaga mis labios con las mieles,/ olorosas a miertos y a claveles, que en tu boca chorrea el entusiasmo”.

El libro de Ignacio Betancourt, José María Facha, el modernista desconocido. Erotismo y Revolución, tiene la virtud de reunir la obra completa de este autor (escrita entre 1898 y 1902), poesía y artículos periodísticos, que comenzara a escribir en 1898 en la célebre Revista Moderna que fuera medio de difusión del modernismo en Latinoamérica. Es oportuno señalar que todo poeta modernista es rebelde, huye de la mediocridad, intenta salir de los moldes académicos, se propone innovar la poesía y la prosa en lengua castellana, es cosmopolita, gusta del exotismo y de la cultura francesa. José María Facha fue un modernista en todo el sentido de la palabra. Este movimiento aparece en Colombia, Chile, México, Cuba, Andalucía y Argentina, y abarca, aclara Álvaro Ruiz Abreu (1984) en su libro Modernismo y generación del 98: "ideologías encontradas; pero ante todo, varios ‘ismos’: parnasianismo, intimismo, simbolismo, misticismo, cosmopolitismo, provincialismo, decadentismo, individualismo".

Betancourt señala entre otras temáticas que abordó en la prensa: “el teatro, María Guerrero, su desprecio a lo yanqui, la cultura popular, la literatura, la política internacional…”. El investigador aclara que con ello “el inadmisible silencio para una obra tan significativa como la de José María Facha Othón será superado; con la presentación de este trabajo, conmemoramos los 110 años de la aparición del primer libro de poemas eróticos publicado en México, y se hace justicia a un destacado poeta modernista cuya producción enriquece la literatura nacional”. Sólo basta agregar, antes de finalizar, que celebramos la aparición de tal libro sobre este singular poeta cuya obra vale la pena leer y disfrutar, que fue sobrino de Manuel José Othón (curiosamente éste, quien ya era famoso, nunca hizo mención de él). Facha ha sido rescatado del olvido en este libro ampliamente recomendable publicado por El Colegio de San Luis en 2010, y que es fruto de la investigación hecha por Ignacio Betancourt, escritor, tallerista, fundador y editor de la revista Zurda, Premio Punto de Partida de la UNAM (1974) y Premio Nacional de Cuento del Instituto Nacional de Bellas Artes (1976).