REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
25 | 11 | 2017
   

EDITORIAL

año 19, núm. 199 2017

Recordando a René Avilés Fabila

Recordando a René Avilés Fabila
El pasado 9 de octubre el creador de esta revista cumplió un año de fallecido. Por tal motivo, Bellas Artes y la Sala Manuel M. Ponce le organizaron un evento para recordarlo.
Fue un evento de carácter lúdico, distinto a todos los que se le habían organizado. El objetivo era recordarlo como fue: simpático, con mucho sentido del humor y un extraordinario amigo y maestro. Además de estupendo escritor.
Participaron La China Mendoza, Óscar de la Borbolla, Jairo Calixto y Rosario Casco dirigidos por Miguel Sabido, La lectura de Textos estuvo a cargo de Juan Ignacio Aranda. Posteriormente se ofreció un vino en su honor.
La sala estaba repleta y los asistentes pasaron una velada agradable recordando anécdotas de René en distintas circunstancias y momentos.
Asistieron alumnos, compañeros de trabajo, periodistas, amigos de la infancia, escritores, amigos recientes, vecinos, colaboradores, etc. Fue un público nutrido, diverso pero con mucho cariño para René y con gratos recuerdos.
Los textos que se leyeron fueron seleccionados con el objeto de mostrar su vena crítica y su sentido del humor. Así, Juan Ignacio Aranda leyó “La amante ideal”, un cuento de su libro La cantante desafinada, el cuento “Sangre y sonido” del libro Nueva Utopía, y párrafos de sus libros Los juegos, de Memorias de un comunista, El gran solitario de Palacio, Recordanzas y de Fantasías en Carrusel.
La China Mendoza contó anécdotas de sus encuentros y de lo mucho que lo extrañaba. Así mismo, mencionó que se estaban acabando sus más queridos amigos, que se sentía cada vez más sola en este mundo ingrato.
Óscar de la Borbolla no compartió en sentido lúdico del evento ya que para él fue muy triste su desaparición. Se quedó sin un amigo sinigual, con quien compartía muchas ideas y proyectos conjuntos. Cada año René iba a darles pláticas a sus alumnos y Óscar hacía lo mismo con los alumnos de René en la UAM-X. Se divertían mucho y compartían cien por ciento el sentido del humor. Ya no tendrá un amigo como él y lo extraña enormemente.
Jairo Calixto, por su parte mencionó anécdotas de los 13 años que compartieron en el suplemento El Búho del periódico Excélsior, en donde no solo fue su maestro, sino que les permitió a todos los colaboradores rodearse de escritores más consagrados y de mayor experiencia que ellos. Narró anécdotas chuscas que convivieron y que aunque se separaron por muchos años el cariño y el reconocimiento de lo que aprendió y convivió con René nunca lo ha olvidado ni lo olvidará.
Miguel Sabido, por su parte tuvo una participación destacada al provocar el diálogo con La China Mendoza y con los demás participantes de la mesa.
La lectura de Juan Ignacio Arando fue perfecta, con una voz y una caracterización de primera. Es un gusto escucharlo leer.

A un año de muerto, amigos y colegas recuerdan a René Avilés*

Redacción
Entre risas, anécdotas y la lectura de sus obras, amigos y colegas se reunieron anoche en una sesión llena de recuerdos y nostalgia para honrar al escritor mexicano René Avilés Fabila (1940-2016), en su primer aniversario luctuoso.
Los escritores Óscar de la Borbolla, Jairo Calixto, María Luisa "La China" Mendoza y Rosario Casco, viuda del autor, moderados por el dramaturgo Miguel Sabido, rememoraron con cariño la personalidad del escritor, periodista y catedrático universitario, haciendo énfasis en su extraordinario sentido del humor.
Tras la lectura de fragmentos de su obra literaria a cargo del actor Ignacio Aranda, quien despertó las risas entre los presentes, el escritor Óscar de la Borbolla recordó la amistad que entabló con Avilés Fabila.
Dijo que la última vez que había estado en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes había sido cuando Avilés Fabila recibió la Medalla Bellas Artes, "en ese momento había escrito un texto para leerse, para que estuviera contento y creo que lo conseguí’.
"A un año de la partida de mi amigo, lo que lo ha matado, metafóricamente hablando, no es la muerte del autor de Tantadel, sino la falta de alegría de cuando invitaba a Avilés Fabila a la escuela donde daba clases.
“Lo invitaba y daba unas anécdotas extraordinarias y aunque ese ciclo seguirá hasta que yo me vaya, no he encontrado a nadie que sea capaz de hacerme reír hasta las lágrimas.
“Los relatos que René hacía contando la manera cómo obtuvo el autógrafo de García Márquez y su edición de Cien años de soledad, hizo que me acabara los pañuelos que traía, por estar llore y llore, pero no por penas tristes, sino por las lágrimas que provoca alguien que tiene encantador sentido del humor”, recordó.
Tras esa anécdota, Borbolla confesó que aún no se repone de la muerte del Premio Nacional de Periodismo 1991, toda vez que "con él se fue, uno de los compañeros más alegres de mi vida y, como yo no bebo, nunca fuimos amigos tan entrañables”.
En su oportunidad, María Luisa “La China” Mendoza confesó haber querido mucho al homenajeado. “He querido a pocas personas, pero René fue mío, fue mi amigo de la risa, del viaje, de la cultura y de la envidia, porque diario escribía una novela y eso me mataba de coraje”, expresó la autora, quien provocó las carcajadas entre los presentes.
La autora dijo extrañar a René y no pasar un sólo día del año sin que lo evoque varias veces, "hablo con él, desde la pizca, de la primera tomada de la copa de tequila en la que descubro de a seis que tengo enfrente, un ramo de flores de muertos".
Dejó en claro que, a sus ojos, René "es y será un muchacho joven, guapo, moreno, entrón, seductor, limpio como el trigo y recién bañado".
Con algunos problemas para seguir su lectura, “La China” Mendoza, señaló: "Avilés Fabila murió y me dejó hablando sola; lo homenajeamos y lo seguiremos haciendo hasta que nos "petateimos" nosotros mismos".
Para Rosario Casco, quien el último año se ha dedicado a concretar planes que su esposo no pudo terminar, René fue un escritor muy versátil que tenía una facilidad enorme para escribir”.
Indicó que entre los pendientes que dejó su marido figuran dos libros: el primero, la segunda parte de Retablos y altares, que trata de autores mexicanos, y otro de cuentos inéditos de nombre Perversiones, los cuales buscan editorial.
“No es difícil su literatura y está muy bien escrita. Además, tenía mucho sentido del humor”, concluyó.

*Publicado en la revista Vértigo Político