REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
24 | 05 | 2017
   
Juan Manuel de la Rosa



Nació en 1945 en Sierra Hermosa, Zacatecas. Estudió en el Taller de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue becario por el gobierno de Nuevo León para realizar estudios y trabajos en el Atelier Clot et Bramsen, en la Escuela de Bellas Artes de París y en el Taller de Dimitri Papargueorguiu en Madrid. En 1980 fue maestro invitado por la Casa de Cultura de San Juan de Puerto Rico. A lo largo de su carrera ha realizado estudios especializados sobre diversas técnicas de elaboración de papel hecho a mano, en países como Francia, Egipto, Estados Unidos y Japón. Ha impartido cursos de esta especialidad en distintas instituciones de varios países. Entre bienales, concursos, salones y colectivas, ha participado, hasta la fecha, en más de cuarenta exposiciones en México y en el extranjero.
Es un artista que presenta su obra de una manera muy particular, un estilo que difiere del común denominador de los artistas. Porque él, a diferencia de otros, crea su propio papel, sobre el cual trabaja. Parece que quisiera hacer una síntesis tan abstracta como discreta de elementos orgánicos y naturales, del mundo en que vivimos. Ya que el origen y la pureza de los elementos que utiliza nos remontan a nuestra propia esencia.
De la Rosa comenta que los colores que se encuentran en el mercado no reúnen la calidad, belleza ni perdurabilidad de los colores provenientes de fuentes naturales como la grana y la cochinilla, que se cultivan en Oaxaca. Y apunta que el cultivo del añil está injustamente olvidado. “Los pintores contemporáneos desconocen la técnica”, subraya.
El artista cree que hay que volver a los talleres del renacimiento, donde los aprendices molían los pigmentos en el mortero. “Ellos no se sentían artistas, con esa humildad se disponían a aprender la técnica. Vale la pena valorar las antiguas fuentes, la técnica se ha perdido, como la encáustica, temple a la cera, al huevo, a la cala y con caseína.”
Durante 14 años Juan Manuel de la Rosa estuvo aprendiendo grabado, estudió técnicas olvidadas consideradas antes como secretos de gremio, por ejemplo, el agua fuerte, agua tinta, agua dulce y la xilografía así como la elaboración de papel hecho a mano.









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Obras de Juan Manuel de la Rosa

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