REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 07 | 2018
   
27-05-2013 
Historias Varias: Controles
Autor: José Antonio Quiroz Pineda



Resulta extraño que un partido político cuya estabilidad depende del humor de empresarios y economistas ortodoxos nacionales e internacionales proponga de repente una reforma financiera que beneficiaría al ciudadano de a pie presionando a la banca. No obstante, cuando uno recuerda que los salarios mínimos son miserables, que los derechos laborales ya no están pasmados en el tiempo debido a que empiezan a retroceder, que la población con empleo informal sigue creciendo, que las clases económicas alta y baja se distancian cada vez más y otras lindezas se da cuenta de que nada cambió y que eso de “más crédito a menor precio” sólo ayudaría a echar a andar a pequeñas y medianas empresas en un país donde la compañías monopólicas no existieran y mucho menos fueran tratadas de manera especial por los gobiernos.

Sin embargo, desde una perspectiva muy macabra, la reforma financiera (al igual que la Cruzada contra el Hambre) es necesaria; hacer que los bancos otorguen mayores préstamos con bajos intereses sería algo que un sector cada vez más grande del pueblo mexicano agradecería…



Allá estaba el pobre diablo, sin poder hacer otra cosa más que observar el incómodo espectáculo que se desarrollaba frente a su cara. Él deseaba salir corriendo del lugar, pero las decenas de cuerpos a su alrededor se lo dificultaban; por un instante estuvo a punto de intentarlo, mas imaginó las miradas burlonas que se clavarían en su persona y decidió quedarse. Luchaba por hacer inexpresivo su rostro, como el de la mayoría de los espectadores, sin embargo escuchaba las palabras de exaltado orador y no le era posible contener su estupefacción; los actos más ruines estaban siendo justificados mediante maromas mentales a las que, no obstante, no tenía objeción...

Al fin lo comprendió; habían sido siglos los dedicados a perfeccionar la maraña de teoremas intragables de la que le estaban hablando; la que regía la realidad y contra la que no podía luchar. “Estamos jodidos”, pensó resignado, mientras esperaba a que la conferencia “Respuesta a la “Contribución a la Crítica de la Economía Política” de Karl Marx” llegara a su fin…

...

Menudas carcajadas las que han de echar los titiriteros del mundo al oír de los “grupos de jóvenes ilustrados” que exigen la democratización de los gobiernos. No sería erróneo suponer que remataran la faena encendiendo un puro o tomando un trago y luego comentando para sí “¡qué los pueblos decidan!”

Cuando las sociedades eligen a los gobernantes el raciocinio humano se vuelve un obstáculo para quien quiere el poder, por lo que perpetuar la miseria y la ignorancia en gran parte del electorado resulta conveniente para el que busca mandar y continuar haciéndolo con el permiso de las mayorías.

En la práctica la democracia se trata de controlar a las masas (del poder del pueblo al poder sobre el pueblo hay más que una preposición), algo que no sólo hacen los grupos conservadores mediante los medios de comunicación; ¿acaso los discursos emotivos, articulados por un popularísimo líder en alguna gran plaza pública, que hacen brotar lágrimas de los oyentes no son una manera de ganar adeptos sin necesidad de profundizar en cuestiones concretas?

Los esquemas democráticos atentan contra la evolución de pensamiento del homo sapiens; no por nada la “mejorcita” forma de organización social conocida hasta estos días es una que era novedosa por los años de la Revolución Francesa.



¿Quién lo diría?, al final el esquema político más adecuado es el proteccionista; no hay nada más adecuado que proteger el capital de quien no sabe usarlo.
Atte. Fondo Monetario Internacional