REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 02 | 2018
   
03-06-2013 
Historias Varias: Humanos
Autor: José Antonio Quiroz Pineda

¿Qué sería de una monarquía sin divinidades o de un gobierno racial sin colores? Seguramente lo mismo que de una dictadura bancaria-empresarial sin maromas mentales.

Un humano jamás acataría gustoso las órdenes de un igual, sin embargo ¿quién podría contrariar lo dicho por el elegido de los dioses para mandar, de lo expresado por quien es superior a uno desde la concepción o de lo “explicado” por quien es navegante experto del mar de los complejísimos teoremas económicos?

Los gobernados de ayer no eran conscientes de que si había creadores ya los habían abandonado o de que las mentes prodigiosas no son exclusivas de alguna raza. Los mangoneados del presente, en cambio, no han caído en la cuenta de que una teoría no es más válida si es intragable.

Ya estando el raciocinio de las masas acostumbrado a rendirse ante cualquier charlatanería, lo único que preocupa a los titiriteros es la fidelidad de los regímenes del mundo; claro que tampoco es algo que les quite el sueño pues no ignoran que todo gobierno tiene enemigos y que a éstos últimos nunca les vendría mal un apadrinamiento. Lo anterior bien lo sabía, por ejemplo, el presidente Adolfo López Mateo, el que para demostrarle al empresariado nacional e internacional que no era simpatizante de las ideas “exóticas” encarceló a los dirigentes del movimiento de ferrocarrileros del momento que exigían mejores condiciones laborales. Alguien, en contraste, que no midió los alcances de la furia de los acaparadores de riquezas fue Francisco I. Madero; no sospechaba que hacer que las compañías petroleras privadas pagaran un impuesto por la explotación del crudo podría acortar su vida.

Se puede señalar, entonces, que en el mundo moderno hay tres clases: la economista-empresarial, la administradora (esa que es elegida por las mayorías manipuladas) y en la que caben todos los demás. Triste es el hecho de que aun si se diera un fenómeno de nacionalizaciones alrededor del globo la tiranía no cesaría puesto que los políticos obtendrían un poder tremendo, del que sólo la ética no les permitiría abusar…



La pugna dentro de Acción Nacional es de forma, no de fondo. Ambos bandos están convencidos de que el mexicano de a pie sigue muy consentido, por lo que no le caería mal, entre otras cosas, pagar un poco más de impuestos. No obstante, uno de esos (el de Madero) está cómodo con el lugar que tiene en el Pacto por México (eso de conformarse con un pedazo de la silla presidencial debe ser de familia) mientras que el otro (el de Cordero) no quiere renunciar a la partida que recibían de Instituto Federal Electoral cuando eran primera fuerza política.

Como sea, al México mocho le falta mucho por dar, literalmente.



— ¡Qué pena lo del bosque “La Primavera” en Guadalajara!, escuché que más de quinientas hectáreas fueron devoradas por el incendio.

—Sí, qué lástima… ¿Oíste lo del tornado de Oklahoma?, ¡menuda desgracia!; el ponerme a pensar cuántas vidas se perdieron me pone mal.

—Hombre, que en el incendio que te cuento no fueron sólo unas decenas las víctimas; todo un ecosistema fue afectado por las llamas. Considera, además, que al menos los humanos podemos reconstruir nuestra viviendas rápidamente, en cambio…

— ¡Ya vas a empezar!, si es que no comprendo cómo puedes ser tan indiferente al dolor ajeno