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23 | 02 | 2018
   
06-07-2016 
Manuel Aceves: un mexicano en busca de alma
Autor: Juan Merlos Estrada
Manuel Aceves: un mexicano en busca de alma
Por Juan Merlos E.
驴Hay algo que pudiera llamarse la esencia de la mexicanidad? 驴Existen rasgos fijos que caractericen a todos y cada uno de los mexicanos? Antonio Caso inici贸 la reflexi贸n y fue seguido por diversos fil贸sofos y pensadores a lo largo del siglo XX, especialmente durante los a帽os del nacionalismo.
La filosof铆a de lo mexicano fue una corriente que pas贸, con altibajos. Sin embargo, la discusi贸n est谩 viva incluso a nivel popular. Con frecuencia se dice que los mexicanos son fiesteros, machistas, apegados a la madre, flojos, hospitalarios, acomplejados y muchas otras cosas. El relativismo antropol贸gico, por su parte, cree haber zanjado la cuesti贸n estableciendo que existe una pluralidad insalvable: hay muchos 鈥渕茅xicos鈥, hay muchas lenguas y culturas, la identidad es un constructo social y no es posible definir rasgos de unidad.
En el contexto de esta permanente discusi贸n sobre la mexicanidad, debemos al pensador Manuel Aceves (1940-2009) una de las contribuciones m谩s originales y menos apreciadas. Aceves propuso analizar la psique mexicana a la luz de los conceptos del psic贸logo suizo Carl Gustav Jung.
La popularidad de C. G. Jung (1875-1961), hijo renegado de Freud, hab铆a recibido un gran impulso al final de su vida, gracias a una entrevista televisada por la BBC y por la divulgaci贸n de sus ideas en su 煤ltimo libro El hombre y sus s铆mbolos. Los j贸venes de GB y EU en los sesentas le asociaron con personajes como Aldous Huxley y Timothy Leary, que experimentaron con sustancias psicod茅licas. Los Beatles incluyeron en 1967 la foto de Jung entre los personajes homenajeados en la portada del Sgt. Pepper鈥檚. La leyenda del 鈥渟abio de K眉snacht鈥 no tard贸 mucho en llegar a M茅xico. Con su an谩lisis de mandalas tibetanos y sus interpretaciones simb贸licas sobre la Era de Acuario, la psicolog铆a junguiana parec铆a m谩s favorable a las experiencias de la mente. Los jipis encontraron fascinante la manera en que Jung explicaba las t茅cnicas de adivinaci贸n, en particular el I Ching, el libro chino de las mutaciones. Manuel Aceves era parte de esa generaci贸n.
En M茅xico, en alguna medida, el terreno ya estaba preparado para la nueva ola de inter茅s junguiano. El FCE hab铆a publicado Simbolog铆a del esp铆ritu y Respuesta a Job, en 1962 y 1964. Y en ediciones sudamericanas o espa帽olas circulaban, aunque escasamente, otros t铆tulos, como el espl茅ndido Parac茅lsica. Por otro lado, en Argentina, Enrique Butelman, cofundador de la editorial Paid贸s, se iba convirtiendo en el principal traductor, editor y difusor de la obra de Jung en Hispanoam茅rica. Desgraciadamente, la divulgaci贸n suele traer tambi茅n la vulgarizaci贸n. Manuel Aceves opinaba, y con raz贸n, que la mayor铆a de los textos de Jung fueron 鈥渆spantosamente vertidos鈥 al espa帽ol, y cre铆a que muchos de los repetidores en realidad traicionaban el sentido de los conceptos. Quiz谩 por eso, 茅l mismo se decidi贸 estudiar a Jung, en serio y por su cuenta.
A principios de los a帽os setenta, Aceves comenz贸 a adquirir publicaciones de autores junguianos hasta hacerse de una respetable biblioteca personal. Algunos a帽os despu茅s, cuando disminuyeron sus compromisos como publicista, comenz贸 el estudio sistem谩tico de estos materiales. Estableci贸 una rutina: por las ma帽anas caminaba hasta la famosa helader铆a Chiandoni, en la N谩poles, ocupaba la misma mesa y ped铆a un expreso cortado, para luego sumergirse por varias horas en la lectura concentrada. Su paso por cada p谩gina de las Obras Completas de Jung, la edici贸n inglesa, qued贸 marcado por cuidadosos subrayados y notas en letra menuda. Aceves se preciaba de haber le铆do tambi茅n a todos los cronistas del M茅xico antiguo, y de haber estudiado a fondo la mitolog铆a n谩huatl. Y no exageraba.
As铆, como buen adepto, comenz贸 a ocuparse del opus hasta lograr la s铆ntesis de lo que 茅l llam贸 鈥渦na psicolog铆a psicol贸gico-alquimista del mexicano鈥. El proceso de escritura, seg煤n sol铆a contar, no hab铆a sido f谩cil: literalmente luchaba con su sombra y con sus propias exigencias. Poco a poco, sus textos, escritos en un estilo casi afor铆stico, se dieron a conocer en la prensa cultural, principalmente desde finales de los ochenta y hasta finales de los noventa, en colaboraciones semanales bajo la supervisi贸n a un tiempo amistosa y sarc谩stica de Huberto Batis. Esas exploraciones dieron lugar, finalmente, a la publicaci贸n de dos libros fundamentales: El mexicano: alquimia y mito de una raza (1陋 edici贸n en Joqu铆n Mortiz, 1991, 2陋 edici贸n aumentada en Fontamara, 1997) y Antilaberinto (Fontamara, 1997).
Manuel Aceves pensaba, siguiendo a Jung, que los dioses prehisp谩nicos estaban vivos, pero que con el desarrollo del racionalismo y la adopci贸n de la cultura hisp谩nica se hab铆an desplazado al inconsciente, generando un polite铆smo de complejos patol贸gicos: los dioses se hab铆an vuelto enfermedades (fobias, neurosis), s铆ntomas de la desatenci贸n del mexicano hacia su pasado y la profundidad de su propia alma. Afirmaba, siguiendo la m谩s pura l铆nea junguiana, que as铆 como la mitolog铆a era la psicolog铆a de la antig眉edad, la psicolog铆a era ahora una nueva mitolog铆a, 煤til para explicar los sucesos cotidianos. Por eso insist铆a en que era necesario volver a prestar atenci贸n a divinidades como Tezcatlipoca, el dios de la fatalidad, y Coatlicue, la diosa madre, que habitan en el inconsciente mexicano, ocultos bajo una leve capa de conciencia occidental. Muchas de las graves situaciones del acontecer actual, como la violencia social y la locura de los pol铆ticos, podr铆an explicarse 鈥攕in desestimar otras causas鈥, por sus determinantes simb贸licos: los arquetipos del inconsciente colectivo. Pi茅nsese en Huitzilopochtli, la divinidad guerrera, como un atavismo; o en el culto a la silla, como s铆mbolo de la inflaci贸n ps铆quica que invade a los gobernantes.
En Antilaberinto, su segundo libro, Aceves se propuso revalorar la figura de do帽a Marina, la Malinche, y 鈥渄escifrar el enigma de su misi贸n鈥 como mediadora en el choque de dos culturas, la mexicana y la espa帽ola. En una visi贸n alternativa a la de conocidos ensayistas y antrop贸logos, Aceves prefiere ver el llamado 鈥渢rauma de la conquista鈥, como una dolorosa pero necesaria operaci贸n an铆mica, guiada por la Diosa Madre, para ayudar a los mexicanos a alcanzar otro nivel de conciencia.
Un importante art铆culo posterior, que quit贸 varias noches de sue帽o a su autor, 鈥淕randeza y bajeza de Fray Bartolom茅 de las Casas鈥, fue publicado en el suplemento cultural Universo del B煤ho en 2007, y no se encuentra en los libros que edit贸 Fontamara. Es quiz谩 el mejor texto de Aceves, escrito con humor, soltura y maestr铆a, y nos ofrece una faceta sorprendente de Fray Bartolom茅. Es un ensayo que merece ser rele铆do y analizado sin prejuicios.
Manuel Aceves no quiso en sus obras hacer una enunciaci贸n perfecta de lo mexicano. Y quiz谩 nadie pueda hacerlo, simplemente porque m谩s all谩 de las semejanzas que pueda detectar la etnopsicolog铆a, tal cosa no existe, o porque cualquier intento de definir con precisi贸n lo mexicano termina siempre en absurdas glorificaciones de virtudes o defectos. La obra de Aceves es m谩s bien un llamado a reconocer en nosotros, a partir de nuestra historia, s铆mbolos y personajes, la uni贸n de lo europeo y lo prehisp谩nico, un llamado a la aceptaci贸n del mestizaje. Y tambi茅n una invitaci贸n a volver a la mitolog铆a como una v铆a de acceso al inconsciente.
La psicolog铆a junguiana no busca esencias, ni habla (como hizo Herder en el Romanticismo) de un ahist贸rico 鈥渆sp铆ritu del pueblo鈥, sino que analiza los procesos, no para encontrar particularismos, sino para descubrir lo humano en cualquier sistema de s铆mbolos.
Para fortuna del lector mexicano, se cuenta ya, gracias a los esfuerzos de la editorial espa帽ola Trotta, con una edici贸n de las obras completas de Jung al espa帽ol. Y aunque por ahora los estudios junguianos no atraviesan por su etapa m谩s popular, debido a que el paradigma que domina actualmente a la psicolog铆a es fisicalista (una psicolog铆a 鈥渟in alma鈥, dir铆a Jung), existe una gran actividad entre la comunidad junguiana internacional.
A Manuel Aceves toc贸 el honor de haber sido el primero que intent贸 una s铆ntesis de la psicolog铆a junguiana y la mitolog铆a mexicana. Sus intuiciones quedaron como punto de partida para quien pueda continuar esta l铆nea de investigaci贸n.