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21 | 05 | 2018
   
06-07-2016 
Sobre los surcos del vinil. 7 lps para un fin de semana
Autor: Saúl Toledo Ramos
Sobre los surcos del vinil. 7 lps para un fin de semana

Saúl Toledo Ramos

Hubo un tiempo en que los conciertos masivos de rock se caracterizaban por tres ingredientes principales: música, músicos y público. El advenimiento del video clip y el desarrollo tecnológico modificaron la manera de disfrutar la música en vivo. En estos días casi es imposible asistir a una presentación donde parte principal del elenco no sean las mega pantallas y toda clase de efectos especiales y pirotécnicos que a momentos hacen que se olvide uno de la música.
De aquellos años en que el rock era muy joven y el vinil y la tornamesa dominaban el ambiente, seleccionamos un septeto de discos para compartir y darle una oportunidad a la nostalgia.
Raunch and roll. Black oak Arkansas.
Deseosos de hacer música pero, sin dinero para adquirir instrumentos, Jim “Dandy” Mangrum y un grupo de amigos planearon un robo, con tan mala suerte que la policía los capturó y los puso en la cárcel. Al salir, se mudaron de su natal Arkansas a Los Angeles. Allá lograron materilizar su sueño de formar un grupo de rock: Black oak Arkansas. Rock sureño y country salpicado de blues.
Flaco (ahora ya no tanto), rubio y de voz aspera, Jim Dandy es quizá el único rockanrolero que raspa con dedales los surcos metálicos de un lavadero portártil para incorporar tal sonido a sus obras musicales.
En 1973 editaron Raunch and roll, album de siete cortes de entre los que destaca When electricity came to Arkansas, ejercicio para lavadero, bajo, guitarra de doce cuerdas y guturalizaciones, gruñidos y gritos realizados por el mismo Jim Dandy a media canción.
Hot rock, The mutations of the monster y el resto del producto es de tan buen nivel que comúnmente se le incluye en las listas especializadas como uno de los más vendidos de la historia del rock.
Cheap thrills. Big brother and The Holding Company.
Cheap Thrills no es propiamente un disco en vivo. Sólo 2 de sus 7 canciones fueron grabadas en directo: Combination of the two y Ball and chain. Esta última es razón suficiente para incluir el long play en nuestra lista. La interpretación de Ball and chain, original de Big Mama Thorton, refleja el espíritu de la época.
El hippismo estaba en plena efervescencia; el uso de drogas sicotrópicas, particularmente del lsd, tan socorrido en esos años, es evidente a lo largo de todo el disco, sobre todo en los agudos riffs de guitarra.
Pero el éxito del material, sin lugar a dudas, se debe a la contundente presencia de Janis Joplin, la bruja cósmica, quien estuvo en el lugar y momento precisos para, con su voz desgarradora y profunda, colocar a Cheap Thrills como una de las grabaciones más escuchadas de 1968 al vender arriba de un millón de copias.
Diremos, finalmente, que su singular portada fue diseñada por el dibujante Robert Crumbs, famoso por ser el precursor del comic subterráneo, nacido también en aquel 1968.
Sicodelia pura, toques de blues y hard rock; Cheap Thrills en un grato recuerdo que aun hace vibrar nuestros tocadiscos.
Absolutely live. The Doors.
Estudió en la UCLA para ser cineasta. La vida, empero, tenía otro plan para James Douglas Morrison: que fuera poeta y letrista de un grupo de rock, acrividades que combinó con fortuna durante su corta carrera.
Bizarro, mítico (su muerte temprana en eso lo tradujo)y místico (de niño vio morir a un indio y él se declaraba depositario del alma del difunto), su desaparición demostró que él era, por lo menos, el 75 por ciento de las puertas. Sin Jim, el trío acéfalo a lo más que llegó fue a No me molestes mosquito.
De 1970 es Absolutely live, disco doble integrado con grabaciones de diferentes conciertos que la banda dio a finales de los años 60. Varias canciones lo vuelven un auténtico clásico: When the music is over, Back door man, Five to one, Alabama song, Break on through y Soul kitchen. El alma del vinil, no obstante, es The celebration of the lizard (La celebracion del lagarto) pieza de casi 15 minutos en la cual se intercalan canciones y poemas escritos por Morrison.
Magia saturada de poesia. La grabación atrapa la misteriosa escencia del Rey Lagarto y su filosofía respecto a la vida y la muerte.
Las crónicas dicen que en sus inicios el cantante debía salir dándole la espalda al público porque sufría de pánico escénico. Al poco tiempo, varios de sus conciertos hubieron de ser suspendidos por considerarse su actitud provocativa e inmoral.
Poemas musicalizados o canciones habladas. Es lo mismo. El ritual se celebra cada vez que hacemos sonar Absolutely live.
Get yer ya ya’s out. The Rolling Stones.
“La banda mas grandel mundo: The Rolling Stones” afirma el anunciador al inicio del disco, justo antes de Jumpin’ Jack Flash. Dicen los que saben que era un título que le encataba a Mick Jagger: La banda mas grande del mundo. Quizá lo sean. Y con cinco décadas rocanroleando son el único grupo que ha desafiado al tiempo. Ahora bien, los años los han hecho avanzar hacia la vejez a pasos agigantados, pero aún siguen “prendiendo”, llenando escenarios y agotando localidades en cualquier lugar que se presenten.
Por cierto, en la actualidad, los Stones son uno de los conjuntos que presentan algunas de los escenarios más monstruosos de la historia del rock.
Cinco meses antes había fallecido Brian Jones, siendo reemplazado por Mick Taylor, proveniente de los Bluesbreakers de John Mayall. Así, en noviembre de 1969 hicieron gira por Estados Unidos y eligieron varias canciones de sus presentaciones en el Madison Square Garden, de Nueva York, y una grabada en Baltimore (Love in vain) para conformar Get yer ya ya’s out, cuya traducción es más o menos Get your ass out; saca tu trasero a pasear, en castellano.
Conocido también como el álbum de la mula –por la foto de la portada: Charlie Watts acompañado de un cuadrúpedo que carga unos tambores- el acetato contiene interpretaciones en vivo de varias piezas que forman parte del aporte de The Rolling Stones al soundtrack de la vida de miles de seres humanos: Street fighting man, Honky Tonk Women, Simpaty for the Devil, Carol y Midnight Rambler, en una de sus mejores versiones.
Curiósamente, algunos de los tracks del 33 rpm son parte de dos filmes: Ladies and gentlemen, The Rolling Stones y Gimme Shelter, cuyo leitmotiv es el trágico concierto de Altamont, que los Stones ofrecieron para cerrar esta gira.
Get yer ya ya’s out, de las piedras rodantes, es el primer disco en vivo que llegó al lugar mas alto en las listas del Reino Unido y es “un monumento al sonido con el ritmo pesado de los Rolling Stones (Radio Capital, dixit).
Recorded Live. Ten years after.
En 1956, Elvis Presley era todo un fenómeno musical. Rick Lee, admirador del Rey, propuso, entonces, en 1966, que su banda se llamara Ten years after, como homenaje a su ídolo.
Alvin Lee, líder del grupo - falleció en 2013 a los 68 años de edad-, fue uno de los guitarristas más versátiles y enérgicos del rock y blues. Se confesó, en cierta ocasión, sorprendido, porque durante una gira por Estados Unidos los críticos le mostraron admiración por su “genuino sonido inglés”. Deudor declarado de la música americana, básicamente del blues, afirmó que su trabajo consistía en reciclar y reinterpretar los sonidos propios de aquel género. Por lo tanto, le extrañaba que los estadunidenses encontraran en sus propuestas un “genuino sonido inglés” .
Recorded live contiene 5 tracks que fueron seleccionados de presentaciones del grupo en Amsterdam, Rotterdam, Fankfurt y París. Canciones grabadas totalmente en vivo, durante su edición y posterior trasvase al acetato, no se les quitó ni se les agregó nada. Destacan One of those days, la primera y Help me, la última del disco.
Rock y blues poderosos. Un buen momento para revivir las extraordinarias estructuras de guitarra construidas por el maestro Alvin Lee.
Jazz Blues fusion. John Mayall.
Tres años antes había sorprendido a los conocedores del jazz y blues con el lanzamiento de The turning point, album en vivo estructurado con instrumentos de cuerda y de viento pero que no incluía batería ni percusión alguna, instrumentos básicos de los géneros arriba mencionados. El producto, no obstante, era de altísima calidad.
Durante décadas John Mayall alternó con un sin fin de artistas que, sin lugar a dudas, expandieron su horizonte. Desde el legendario Alexis Korner, con la crema y nata de los guitarristas: Eric Clapton, Jimmy Page y Coco Montoya; con Charlie Watts, Mick Jagger y Mike Taylor, integrantes de los Rolling Stones, hasta los fundadores de Fleetwood Mac: John McVie y Mike Fleetwood. Ellos, y otros más, en algún momento fueron parte, oficial o no, de los Bluesbrakers, nombre genérico con el que hasta la fecha se conoce a la agrupación de Mayall.
En 1972, John Mayall, conocido como el padre del blues blanco, conjuntó a un impresionante grupo de músicos de sesión, con quienes ofreció algunas presentaciones en New York y Boston. De aquellos conciertos se seleccionaron siete canciones para darle vida a Jazz, Blues fusion. El album captura emociones y sentimientos; es quizá un compendio de las búsquedas musicales del maestro y de los caminos que agotó para situarse como un decisivo ejecutante de Blues.
Guitarra, piano, harmónica, trompeta, saxofón, batería y bajo fusionan magistralmente sus sonidos para darle vida a piezas excepcionales, como Good time boogie, Change your ways, Mess around y Exercise in C mayor for harmonica.
Album perdurable y redondo, fresco y lúdico. Una pequeña obra maestra.
Made in Japan. Deep Puerple.
Diciembre de 1973 dio la bienvenida a uno de los discos grabados en vivo más importantes de la historia del rock. Respetado por el tiempo, Made in Japan es un parteaguas: el Hard Rock se mide antes y después de la aparición de esta obra. Además, es inegable su profunda influencia en el ulterior desarrollo del Heavy Metal de los años 80 del siglo pasado, sobre todo porque Deep Purple fue semillero de distintas bandas que descollaron en aquella década, Rainbow y Whitesnake, como ejemplos.
Convulsa e intensa es la historia de la banda. Se dice que su líder, el guitarrista Ritchie Blackmore era malgeniudo y vengativo. En por lo menos dos ocasiones, en represalia por no permitírsele a su conjunto ser el cerrador de algún festival, prendió fuego a los escenarios para deslucir las presentaciones de los últimos grupos.
Deep Purple tuvo al menos cuatro alineaciones; la más vigorosa, no obstante, fue la que grabó Made in Japan: el guitarrista arriba mencionado, Ian Gillan, voz; Jon Lord, teclados; Roger Glover, bajo y Ian Paice, batería.
Made in Japan, album doble; versiones en vivo de algunos cortes de su lp más exitoso: Machine Head. Ambos productos salieron al mercado con apenas unos meses de diferencia y Made in Japan no hizo otra cosa que incrementar la ya robusta fama de la banda inglesa. Canciones que el correr del tiempo ha vuelto clásicas: Highway star, Child on time, Strange kind of Woman, Space truckin’ y la hipersonada Smoke on the water, que contiene uno de los riffs de guitarra más famosos de todos los tiempos.
Afortunados los que disfrutaron algún concierto del morado profundo con aquella alineación. Nosotros no los veremos así nunca: Jon Lord pasó a mejor vida en 2012; Ritchie Blackmore parece no estar interesado en presentarse con lo que resta de la banda. No nos queda mas que desempolvar del vinil, hacerlo girar en la tornamesa y disfrutar del mejor rock de todos los tiempos.
De las bandas anteriores, en México se tuvo oportunidad de ver en vivo a The Doors, Black oak Arkansas, una de las agrupaciones de los Bluesbreakers, The Rolling Stones, sin Bill Wyman y Deep Purple sin Ritche Blackmore. Janis Joplin y Ten Years After nunca vinieron a nuestro país.