REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 02 | 2018
   
26-11-2012 
"DILEMA ENTRE UN TITÁN YLA CONCIENCIA".
Autor: Luz María Cortez Moguel
“DILEMA ENTRE UN TITÁN Y LA CONCIENCIA”.

El fenómeno se disfraza de circunstancia para emerger, alevoso ante la conciencia que, asombrada, no reflexiona sobre su existencia previa y sin recobrarse, retorna a su verdad sanguínea y primitiva; se deja inundar en acto amoroso y prendada de belleza, se abandona al vaivén furioso y febril en que se olvida para salir de sí. Se encuentra ante el portento que arrasa las fibras genuinas, alegres de sucumbir como una ofrenda heroica en la sutil batalla épica entre un Titán y el ojo palpitante como un corazón enamorado.
El Titán paraliza y hiere, mas la conciencia se abandona ante el gozo estético y cuando se encuentra a punto de ser aniquilada, teje una delicada red de cánticos de sirena, surgida del intelecto; entonces el monstruo contempla esa frágil belleza hecha para ser admirada en la lejanía. Desde ahora es guardián y centinela de un tesoro inmerecido. Sus ojos son invadidos de lágrimas con la sola evocación y el antiguo sujeto queda cosificado, ingenuo como un niño; valiente y suicida, como quien prendado de la inefable belleza, se lanza de un navío, en persecución de un ensueño. Después de esa embriaguez, se siente asfixiado y decide abandonar su motivo; pero retorna cuando descubre que es preferible morir, que vivir en agónica ausencia; en esa ilusoria lejanía que aviva presencias fantasmales… El Titán se conforma y vive su elegía como un tributo; protege, resguarda, enloquece, vigila, mientras su enigma parece sucumbir y de inmediato implementa el juego del desdén, traspasando el corazón efervescente, indómito, agónicamente ilusionado, que día con día intenta renunciar.
Cuando la conciencia mira esa soledad alejarse, siente que el mundo se derrumba sobre ella; entonces danza, clama al Titán y hunde la daga de su mirada en el eternamente esperanzado, mientras construyen la vida y el entendimiento.
LUZ MARÍA CORTEZ MOGUEL.