REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
09 | 04 | 2020
   

Letras, libros y revistas

Una de dos de Daniel Sada, Novela de transgresión


Elsa Cano

El tema de hermanas gemelas está ya harto manido en la literatura, pero Daniel Sada (Mexicali, Baja California 1953) da un giro diferente y refrescante en su novela Una de dos (1994).

Se trata pues, de un caso de gemelas idénticas (Constitución y Gloria Gamal) que nadie puede distinguir, cuál es una y cuál es otra. Ellas son costureras muy famosas, feas y solteronas.

Como nuevas Aracnés (La joven lidia que bordaba maravillosamente y a quien Minerva convirtió en araña) atrapan en su telaraña a Óscar Segura, buen mozo, fortachón y soltero. Como sólo hay un galán, las hermanas deciden compartirlo sin que el joven descubra el juego de sus caprichos. Aquí tenemos la primera transgresión que dentro del ambiente de provincia, donde se supone los hábitos son muy arraigados, donde las mujeres alegronas son criticadas, las hermanas Gamal se atreven a burlarse del pueblo y de sus costumbres y observan a Óscar para saber hasta dónde quiere llegar.

La riqueza lingüística de esta novela es impresionante. Hay una reinvención del lenguaje como la hubo en el siglo XVII cuando en el Barroco surgieron el conceptismo y el culteranismo. Daniel Sada desea hacer patente que es muy importante que la narrativa esté viva porque la lengua está viva. Los signos de puntuación son otra transgresión, pues el novelista usa con exceso comas y los dos puntos. El diálogo sea directo o indirecto, Sada lo escribe igual.

Tanto las gemelas como su tía Soledad cometen una serie de inmoralidades (como el triángulo amoroso y ocultar el dinero de la venta de la casa) que sólo pueden aceptarse en otro ambiente. Cuando las hermanas discuten o se pelean, terminan emborrachándose, pero eso sí, sin faltar jamás a su trabajo (transgresiones).

Daniel Sada escribe con enunciados octosílabos o de arte mayor, pero no los convierte en poemas, aunque el lector lo espere o lo desee.

El libro pareciera estar copiado de los viejos manuscritos, códices o incunables, cuando no habían aparecido aún las reglas de puntuación. Sada imitando todo esto se pone a puntualizar usando (transgrediendo) puntuación anacrónica y juegos lingüísticos viejos.

También la historia es anacrónica, de estilo romántico ñoño, tan antiguo como la fábula misma.

El abuso de los dos puntos tiene como finalidad darle ritmo a la novela y el ritmo de Sada es de oralidad.

La voz narrativa de Una de dos es muy socarrona, burlesca, dubitativa al grado que llega a confundir al lector. El desenlace de esta novela es natural, sin tragedias, sin comedia: Óscar Segura descubre el juego de las hermanas, pelean los tres, él se va puesto que se siente burlado y ellas se quedan cosiendo.

Es una historia pues, que parece muy sencilla, pero que Sada ha encontrado una forma muy novedosa para contarla, valiéndose de regionalismos, palabras inventadas y aumentativos extraños. Daniel Sada es hoy por hoy, el creador de la nueva novela rural mexicana.