REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 07 | 2019
   

Letras, libros y revistas

La Biblioteca de David recomienda…


David A Figueroa Hernández

Rusos. Todos los países poseen una historia rica en pasajes controvertidos pero a la vez exquisitos en su conformación. Tal es el caso de Rusia, que en esta amplia lectura, Edward Rutherfurd nos ilustra a través de un árbol genealógico previo al texto en el que, en cada capítulo, nos habla de una serie de personajes reales y ficticios, que a la postre, unos tendrán que ver con otros dentro de este periodo de más de mil años de relatoría.
Al inicio de la lectura, pareciera que los hechos se suceden muy despacio pero conforme se avanza en la historia, resulta en una emocionante novela vista a través de los pequeños relatos de la personalidad y rol de cada uno de los protagonistas.
Partiendo de los orígenes boyardos, vikingos, iranios y hunos, Rusia fue el resultado de una mezcla de razas y credos muy interesante. Tal vez de ahí la enigmática cultura que es en la actualidad. De esta forma, una vez que fueron conquistados por los hunos, otomanos y hasta por los vikingos, Russka, como originalmente se denominaría, se consolidó en una pequeña comunidad de comerciantes y ganaderos hasta entrado el primer milenio de nuestra era. Posteriormente logró fundar grandes ciudades, tal vez las tres más importantes: Kiev, Petrogrado y, al final, Moscú.
Dentro de la lectura encontramos pasajes fuertes en los que las matanzas y las decisiones políticas muchas veces terminaron con los aldeas y sus habitantes pero al mismo tiempo, dieron lugar a otras, tal fue el caso de la vieja Russka, la cual, fuera un paraíso entre caudales de ríos; dicha ciudad, resultó un refugio para muchos perseguidos y aldeanos que no comulgaban con los altos tributos y con las remuneraciones personales de los protectores.
No es raro que a lo largo de la obra, el autor nos proporcione información relevante que, como toda novela, mezcla de forma magistral los hechos verídicos con los ficticios, lo que le proporciona al libro una mención especial y reconocimiento a la exquisita pluma del escritor.
Además de los personajes cotidianos que conforman la Rusia zarista, también encontramos personajes de fuerte personalidad y de trascendencia histórica para ese país: Iván “El Terrible”, Catalina “La Grande”, Ivan Illich Ulianov “Lenin” y José Stalin, solo por citar a algunos; cada uno de ellos con un papel importante no solo en la historia de ese país sino en interrelación con el resto de los personajes novelísticos.
Por su parte, el lector creerá que algunos personajes parecieran aislados, sin embargo, no lo son. Cada uno cumple una función en la que más de mil años se traducen a la época contemporánea.
En esta época, Rusia es producto de muchos factores históricos, económicos, sociales, ideológicos pero sobre todo políticos que hicieron de esa nación un rincón de excentricidad cultural para Occidente y que, muchas décadas, con la “guerra fría”, fue catalogada como un país enemigo para la otra parte del planeta. No obstante, su gran historia para nada se compara a otra.
Rusia, un origen mítico cuya palabra proviene de la raíz rus simbolizado por el agua, elemento en donde se asentaron las primeras comunidades de las que la historia hace referencia. Sea de ahí o de los mismos rus (hombres que reman), el origen de este importante país, es un conglomerado de culturas, de idiomas, de religiones, de personas, de realidades vivas, que a la fecha resultan en el carácter de los rusos en general. Mucho de enigmático debe tener el país más grande y extenso del mundo.
El lector disfrutará mucho de tan bella y acertada lectura.

Rusos. Edward Rutherfurd. Ediciones B. 1999, 989 pp.