REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
21 | 11 | 2019
   

Arca de Noé

Los trancos de Bracho


Carlos Bracho

TRANCO I
Hola, amigas insumisas, amigas no pripanistas, amigas bailadoras, jacarandosas y bullangueras, quiero decirles que para mi, su seguro servidor y amigo, la entrada a este nuevo siglo -entrada ya vieja, pues hace ya catorce añejos que vio la luz este siglo XXI- me ha traído una serie inacabable de problemas, bueno no problemas, no, hablando en plata de corajes y rabietas y dolores de estómago y bilis derramada y retortijones sin fin, todo por que he notado -y sigue la angustia dando qué hacer- que lo que se había ganado, lo que se había conquistado en el pasado siglo: libertad de expresión, protestas callejeras, disidencias, gritos contra los malos gobernantes, mentadas callejeras para los senadores, “vigas” gigantescas dirigidas a los diputados entreguistas y traidores a los principios revolucionarios, dardos y flechas dirigidos a las nalgas de los gobernantes en turno, etc., etc., todo eso y más, hoy está perdido, está echado al saco del olvido, hoy las fuerzas del orden (léase soldados, judiciales, policías, granaderos, marinos) se han erigido como los “guardianes” del orden establecido ( claro, ese orden lo establecieron los poderosos, los dueños de la charola del dinero, los criminales de cuello blanco, los diputados, los senadores, los presidentes, los gobernantes actuales, y ese orden está diseñado para amolar, joder, acabar con las demandas de los obreros, para fulminar a todo el que se atreva a disentir, para meter en chirona a las amas de casa que se atrevan a protestar por la subida del gas, de la luz, del predial, de las colegiaturas, de los transportes públicos; esas fuerzas públicas del orden, guardan fielmente a macanazos, gases lacrimógenos, toletazos, bayonetazos, balazos y calabozos, a esa clase en el poder, cuidan con fidelidad absoluta a la clase dominante, y claro, los ínclitos jueces mexicas -parte sustancial de esa clase en el poder- aplican con rigor inaudito las leyes vigentes (le atinó usted, lectora combativa: esas leyes fueron echas por ellos, por esa clase, para protegerlos, para mantener sus privilegios, para mantener el control de todo lo que acontezca en la vida diaria) y la aplican (le volvió a atinar, amiga) contra los estudiantes, contra los obreros, contra los campesinos, contra los trabajadores, contra los indígenas, contra los pobres, contra los desvalidos, contra los explotados, contra los jodidos, contra los olvidados, contra la clase dominada. ¿Y todavía me preguntan ustedes porqué estoy encanijado, porqué estoy que me lleva el tren, porqué estoy con un nudo en la garganta, porqué estoy que me lleva pifas? Creo que no hay nada que agregar, pues hoy, la nación ya no nos pertenece, el petróleo ha sido manoseado, la minería está en manos de extranjeros, las playas son de consorcios no nacionales, el agua la manejan intereses ajenos a la voluntad popular, las modificaciones a la Constitución del 17 se han hecho para beneficiar a esa clase en el poder y para entregar los últimos cachitos de soberanía a los poderosos mandamases de la pachocha. Ahora todo se vende en dólares, se compra en dólares, se anuncian los productos del mercado en inglés o en otro idioma. Y hoy Juárez está más muerto que nunca, ya Madero es sólo una figura histórica sin valor, ya Lázaro nada tiene que ver en el entorno actual, ya Morelos y sus Sentimientos de la Nación, son cosa más que del pasado, son archivo muerto, ya los Flores Magón no pintan nada en estos entornos entreguistas, ya la Revolución ha sido traicionada, ya somos ahora los esclavos y sirvientes de los señores de la clase dominante, y como digo, si nos atrevemos a criticarlos, si tenemos voz para alzarla, si gritamos nuestro coraje, si nos oponemos a las leyes aprobadas hoy, contrarias a una educación integral y democrática, si tratamos de hacer una huelga, si osamos protestar por el aumento a las gasolinas y al gas, a las tortillas, los toletes, la cárcel, la represión, las tanquetas, los golpes, los gases lacrimógenos, los apandos, las mazmorras serán utilizadas contra esos malvados buscabullas. La lucha está ganada por la clase en el poder, la batalla está perdida para la clase dominada… Y no me pregunte usted que hacen los partidos llamados de izquierda. No existen. No, por favor, por ejemplo, los perredés, le hacen el caldo gordo a esa clase en el poder con su presencia, con sus alegatos “en contra” y con ello sostienen a los pripanistas, que felices se regodean de tener en las cámaras a esos partidos llamados de izquierda, que, como digo, con su voto en contra, pero sobre todo con su presencia, le dan “certeza jurídica” a la entrega al mejor postor de este México de mis recuerdos… Pues sí, ya ni llorar es bueno… Eso es lo que trajo este “nuevo” siglo: desesperanza para tener una vida democrática, olvido de las luchas populares… etc., etc.
Bueno, y como quien no quiere la cosa, como para aguantar un poco esos corajes, para no caer en llanto, para no sucumbir en el sótano, me voy con María, y allí, en Mi Oficina, me echaré unos tequilas, muchos, muchos, para embriagarme, para con ello olvidar, mitigar un poco este dolor revolucionario… Vale. Abur.