REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 07 | 2019
   

Arca de Noé

Ópera en Viena


María Teresa Castrillón

Acabo de tener la oportunidad de estar en Viena y recibir como siempre mis boletos gratuitos de prensa, lo cual agradezco enormemente a la Staatsoper y la manager Susanna Zeisner. En esta ocasión escogí Salomé para la Ópera y Die Fledermaus para la Volksoper.
Salomé de Richard Strauss y con texto de Óscar Wilde es una obra extraordinaria y que casi nunca se pone. Se requiere una soprano que además de una potente voz tenga buena figura y se desenvuelva en escena para la danza de los siete velos.
En esta ocasión reunió todos los requisitos la norteamericana (California) Lise Lindstrom quien debutó en Viena en 2012 con el mismo personaje para el cual es idónea. En la larga aria final donde canta su erótico monólogo abrazada a la cabeza de Jochaanan (Juan Bautista) es impresionante como sostiene la tensión en una forma intensa.
Cuatro son los personajes principales, además de Salomé: Herodes (Wolfgang Ablonger-Sperrhake), Herodías (Jane Henschel) y Jochaanan. Este último fue el bajo barítono norteamericano Alan Held quien cantó con una imponente fuerza y dramatismo.
Un mexicano formó parte del elenco: Carlos Osuna en un pequeño papel de Narraboth. La Orquesta de la Ópera de Viena tocó espléndidamente bajo la dirección de Alain Altinoglu.
La puesta en escena fue tradicional como a mí me gusta con un imponente palacio de Herodes, misma escenografía que se presenta por 2da. vez.

DIE FLEDERMAUS
Esta obra cumbre (opereta) de Johann Strauss con libreto de Carl Haffner y Richard Genée, basada en la comedia Le Reveillon de Meilhak y Halevy es considerada como ópera y se ha presentado como tal en la Ópera de Viena, aunque en esta ocasión y normalmente se presenta en la Volksoper con un elenco idóneo. No son cantantes de renombre internacional pero son estupendos de primer nivel y parece que la hubieran representado toda su vida. De hecho esta función fue la número 444 en la Volksoper.
Yo la he visto cada año que voy a Viena y nunca me canso de verla y escucharla. El director fue el vienés Alfred Eschewé y nadie como un vienés para dar ese aire típicamente vienés al vals. Ya desde la obertura la deja a una en suspenso con el ritmo del alargamiento del segundo tiempo en el compás de 3 por 4. Nadie como un vienés para interpretar esta música. Los cantantes actúan con una soltura y gracia muy convincentes. Las voces son magníficas: Gabriel von Eisenstein (Michael Roider), Rosalinde (Ulrike Steinsky), Adele, la pícara doncella (Rebecca Nelsen), Ida (Claudia Nagy) y mención especial merece el Príncipe Orlofsky (la mezzo soprano Martina Mikalié).

COROS EN LA KONZERTHAUS
Como culminación de la temporada de la Sinfónica de Viena en la Konzerthaus se presentó la Misa Glagolítica de Janácek con el coro de la Singakademie con los solistas Ricarda Merbeth, la mezzo Marina Prudenskaja, el tenor Torsten Kerl, el bajo Alexander Vinogradov y en el órgano Robert Kovacs, todos bajo la dirección de Philippe Jordan. Una espléndida interpretación.
Para empezar había tocado la Sinfónica la Sinfonía No. 1 en Re mayor de Franz Schubert con una frescura inigualable.