REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
20 | 07 | 2019
   

De nuestra portada

¿Día del amor y la amistad o de la violencia?


Daniel Dueñas

Ni de lejos celebramos el día del Amor y la Amistad, nada del catorce de febrero de los enamorados, de los que cultivamos la amistad, ni hablar de chocar las copas de la franca hermandad, ni nosotros los mexicanos agobiados por la ola, por el tsunami de la violencia y la muerte, como tampoco los creyentes de Alá que matan en su nombre a judíos y a todo aquél que no profese su fe, sean europeos, norteamericanos, asiáticos, o en represalia, las bombas, misiles, balas de aquellos ofendidos, lastimados, muertos, merced a la furia religiosa de Talibanes asesinos bajo la protección, sí, divina de Mahoma y el Islam escrito en el Corán, aunque, para desgracia de la humanidad toda, no sólo sean estos la única amenaza, el único mal que sufre y padece, sino que existen otras que asolan a hombres, mujeres, jóvenes, ancianos y niños en otras latitudes de la tierra, en el Medio Oriente entre los mismos mahometanos que interpretan de diferente forma al profeta y pelean entre sí, jordanos que ametrallan sirios, iraníes que ametrallan iraquíes, balas que vienen y van en nombre del mismo dios, del mismísimo Alá, muerte también entre la multitud de naciones independientes que conforman la otrora África Colonial, repartida por siglos por los imperios europeos de ingleses, franceses, españoles, portugueses, italianos y demás que hicieron del continente negro, un vasto, inacabable manantial de esclavos que vinieron a fundar la raza afroamericana, que hoy, siglos más tarde, forman parte medular de Brasil y los Estados Unidos, así como de otros países como Colombia, Venezuela y, en gran proporción, en todas las islas del Caribe; seres que fueron esclavos y hoy ciudadanos de cada una de esas naciones, ven con horror las matanzas que ocurren en la tierra de su origen, donde el fratricidio arrasa con millones. Europa, la colonizadora por excelencia, tanto en África como en el Oriente Medio y el Asia Lejana, sufre en carnes y territorios propios, la violencia de los que fueron esclavos, hoy ciudadanos de las naciones colonizadoras, que siglos después pagan in situ propio los desmanes del coloniaje que se llevó no sólo las riquezas naturales, sino las humanas, son sus descendientes convertidos en ciudadanos franceses, ingleses o españoles, quienes ahora cobran venganza y abiertamente anuncian que Europa será africana o bien parte del Islam que, les vaticinan los Ayatolas visionarios del mundo entero, que el islam dominará al mundo.
Pero el porqué de tamaño rollo, se preguntará usted, paciente lector, a qué viene todo ello, viene de un común denominador que nos une, el de la violencia, ya sea por cuestiones religiosas, políticas o económicas, o, como sucede en México, violencia y muerte, desasosiego y franco terror a esta ola desatada por el Soma del que hablaba Huxley en su Mundo Feliz, o sea, la cocaína que seda de sus angustias a las naciones, a los ciudadanos, mejor dicho, de países llamados mega desarrollados, principalmente los Estados Unidos con más de tres mil kilómetros de frontera con México, cuya ciudadanía en grandes proporciones requiere, necesita, del Soma cultivado y procesado en Perú, Colombia y Bolivia, enviado a México para ser introducido, merced a esa kilométrica frontera, al mercado estadunidense, tráfico que se ha convertido en un verdadero manantial de riqueza anhelado por las bandas de delincuentes, que en su afán de controlarlo han desatado un conflicto que no pocas vidas ha segado, sino que también se ha convertido en una real amenaza para la estabilidad de la nación, merced a que estos grupos delictivos han expandido sus acciones criminales, al secuestro, el asalto a bancos, a instituciones privadas, emboscadas a las fuerzas de seguridad y, como consecuencia, al asesinato cuyas víctimas se cuentan ya por decenas de miles, situación que no sólo nos preocupa, sino que nos aterra, al tiempo de unirnos y colaborar con las autoridades que día con día exponen la vida en nuestra defensa.
Por ello, por el escenario que tenemos al frente, nos fue imposible celebrar el 14 de febrero el día del Amor y la Amistad.

*Aparecido en La Jornada de Morelos el 15 de febrero de 2015.