REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
17 | 07 | 2019
   

Arca de Noé

Naderías 14 de febrero


Mario Náder Pineda

Parece que San Valentín no me tiene mucho afecto y me lo ha demostrado reiteradamente.
Llegué al suntuoso hogar que nos da cobijo poco después de la media noche, luego de informar a las familias mexicanas a través de la estación radiofónica donde laboro.
Tuve que echar varios viajes del auto al depa para subir ropa, algo de comida y varios encargos que traía de la casa de sillar y grandes ventanales.
Con cuidado y sin hacer ruido para no despertar a la señora que duerme a mi lado, acomodé los trapos y demás cosas.
Me serví un whisky acompañado de mi té tranquilizador para reposar plácidamente y me dirigí al tálamo nupcial.
Concilié el sueño, pero la damita que vive en el departamento de arriba llegó con sus taconazos a las 4:30 de la mañana y me despertó (sostengo la teoría que trabaja en un despacho contable... dance, porque está como quiere y… ¿Llegando a esas hora todos los días?). Logré conciliar el sueño al poco rato sobre las 5 de la mañana, pero a las 6:30 el señor de la basura tuvo a bien recoger los contenedores con muy poco tacto para llevárselos y con una aparente perversa intención de despertar a toda la colonia: y yo, otra vez con el ojo abierto.
Ya de pie me dediqué a leer somnoliento la sección de Buena Mesa del diario Reforma del día anterior.
Regresé a intentar dormir; la señora que dice que es mi esposa ya había preparado un batido, parte de su nueva dieta, (si no lo consumo puedo ser sometido al paredón), y que es lo más cercano a medio litro de petróleo sin refinar, combinado con aceite de coche ya muy usado… y pues ni modo: sometido a obedecer y tomármelo.
Dormité durante una hora más… pero me levanté para “hacer de las aguas” cuando ella ya había partido al trabajo, y al abrir la puerta, me ataca sin piedad una jirafa que abraza un corazón que dice: “Our love is long lasting”. ¡Hay méndiga! (la jirafa, ¡hay que dejarlo bien claro!), casi caigo de espaldas con un severo infarto del miocardio.
Ya casi me convenzo de que mi esposa está usando una fórmula de globo-helio, para deshacerse de su amoroso marido.
UN ÚLTIMO CHAPUZÓN: Le amo y le agradezco el gesto (casi mortal). Trataré de consentirle éste y todos los días a pesar de su ¡¡¡perversidad!!!
ADENDUM: el festejo fue con una comida en grande en el restaurante Dulcinea que está a tres cuadras de nuestro hogar, con una enorme alcachofa con queso de cabra, un atún sellado y un buen rib eye término tres cuartos delicioso, acompañados con una guarnición de ejotes y espárragos apenas blanqueados en agua. Por si fuera poco deliciosos cocteles y unas crepas de manzana y una larga plática con la chef del restaurante Lucy Acuña.