REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 11 | 2019
   

Confabulario

Foro de aforismos y reflexiones


Roberto Bañuelas

D
Dolor


• No hay presente más totalizante que el dolor.
• El dolor no acepta la ficción de su contrario.
• El dolor es más sincero que la felicidad.
• Al contrario de la felicidad, que perseguimos con afán, el dolor llega solo.
• El recuerdo de una dicha pasada se vuelve un dolor presente.
• Cuando el dolor llega, desaparecen los sueños de grandeza.
• El dolor que nos acompaña, nos hace dueños de lo que perdimos.

DUDA

• Para la ciencia la duda es motivo de investigación; para las religiones es la fuente de todos sus mitos.
• La duda es el impulso positivo para creer en lo verdadero.
• Se está más cerca de la verdad cuando se duda que cuando se cree.


E



Edad

• Hay hombres que tienen más edad que años cumplidos; las mujeres, rara vez declaran la que ya han vivido.
• Las personas que se quitan la edad no mueren, con ese engaño, ni más jóvenes ni más viejas.
• La edad es sólo una forma de vivir el presente.
• Los monumentos nacen con una edad definida; pero llegan a ser antiguos sin envejecer.
• En la intimidad, tenemos la verdadera edad.
• Socialmente, no se debe preguntar la edad: cada persona tiene la que ha padecido o ha gozado.
• Con un pasado que tiene la velocidad del recuerdo, somos los nietos transformados en abuelos.
• La gente que se quita la edad produce la impresión de estar enferma.
• Todos los problemas de la edad terminan después del último cumpleaños.

Educación

• En el marco de la zoología humana, la educación disminuye las diferencias de animalidad.
• Es una pena que la educación pública, laica y gratuita, no esté al alcance de algunos funcionarios
• La verdadera educación debe tener bases científicas y lineamientos éticos.
• La educación deficiente produce ciudadanos mediocres.
• La instrucción pública es cara; pero la ignorancia masiva y espontánea lo es aún más.
• La educación de los hijos es tan difícil como la de los padres.

Egoísmo

• El egoísmo es el homenaje más o menos continuo al amor propio.
• Al egoísmo, una vez aceptado, se le llama autoestima.
• Todas las personas piensan más en ellas mismas que en nosotros: eso se llama egoísmo.
• El egoísmo es una modesta forma de generosidad que siempre practicamos por nosotros mismos.
• Para los auténticos egoístas el bienestar de los demás termina donde comienza el propio.
• Con el egoísmo nos damos el placer de negarnos la felicidad compartida.

Egolatría

• La egolatría no necesita de dogmas ni de ceremonias: cada creyente es su propio sacerdote.
• Los ególatras sin ego carecen de obra que los represente.
• La egolatría femenina se queda en vanidad.
• La egolatría es una afirmación del talento contra la hostilidad y la incomprensión de los necios.
• Más vale ser un ególatra incomprendido que un necio tolerado.
• La egolatría discreta de los creadores se compensa con la ostentosa de los diletantes.
• La auténtica egolatría es una declaración de principios y la evidencia de una obra valiosa frente a la inhibición y la modestia de la sociedad.
• Los ególatras son menos peligrosos que los idólatras.
• Los grandes autores disimulan su egolatría con una cultivada humildad.
• El ególatra, aunque no sea venerado, nunca es indiferente.
• La egolatría, por timidez, es un culto oculto.
• La egolatría es protagónica o es una vergonzante afirmación del yo.
• La egolatría que no es representativa de una obra original, se queda en poza de delirios.
• La egolatría es una religión universal que carece de templos y de culto oficial.

Ejército

• Es un oprobio histórico que el ejército, derrotado por el enemigo, resulte victorioso contra el propio pueblo.
• En tiempos de paz, los ejércitos profesionales sostienen dictaduras y tiranías. Llegado el caso de una guerra, es el pueblo en armas y con sentimiento patriótico, el que defiende a la nación.
• Es tradicional que de los grupos insurgentes que derrotan al ejército se forme otro ejército.

Elocuencia

• La verdadera elocuencia debe consistir en saber más lo que decimos que en decir lo que sabemos.
• La elocuencia de calidad debe superar el valor incorruptible del silencio.
• La elocuencia debe ser una corriente lógica de conceptos, no una catarata de palabras con más sonido que sentido.
• La verdad no necesita de la elocuencia.

Elogios

• Todo aquel que se humilla será ensalzado para que sea uno menos en la congregación de elogios mutuos.

Enamoramiento

• Cuando no estamos enamorados queremos encontrar a la mujer ideal; una vez que nos hemos enamorado, idealizamos los defectos de la mujer amada y terminamos, felices, por hacerlos nuestros.
• En la pareja de enamorados, quien lo esté más, padecerá dependencia y sumisión.
• El enamoramiento es como un viaje por mar, pero algunas veces, lamentablemente, sin mar.
• El enamoramiento no es el continuo impulso de la lascivia, sino la renovación poética de la seducción entre hombre y mujer.

Enemigos

• Los enemigos nunca nos traicionan: nutren con odio la constancia de su lealtad.
• Los enemigos, en su diálogo infame contra alguien hablan, simultáneamente, bien de sí mismos.
• Cada enemigo es la personificación animada de todo lo que no queremos para nosotros mismos.
• A los enemigos se les conoce en menos tiempo que a los amigos.
• Si quieres conservar a tus enemigos, cuando hagas el bien, hazlo también para ellos.
• Los enemigos, al inventarnos defectos que superan nuestras virtudes, demuestran que nos admiran más de lo que ellos creen.
• Si no quieres perder a tus enemigos, no dejes de tener aciertos.
• Si a causa de tus cualidades y talento tienes enemigos, nunca dejarás de tenerlos.
• Cuando los enemigos mueren, se les perdona fácilmente con la plenitud del olvido.

Enseñanza

• El oficio de enseñar nos obliga a aprender.
• En el arte, cuando podemos, demostramos; pasado el tiempo, cuando la capacidad de mostrar disminuye, enseñamos.
• Con la enseñanza, rendimos tributo a nuestros maestros y beneficio a los alumnos.
• También hay alumnos que aprenden muy bien todo lo que les ense¬ñan mal.

Envidia

• La envidia es un tormento que se tienen muy merecido todos aquellos que no son capaces de aceptar el mérito ajeno.
• Los envidiosos son mediocres que sienten como un triunfo personal el fracaso de los demás.
• La envidia es el homenaje involuntario pero sincero de los enemigos.
• La envidia, socialmente, es un cumplido; artísticamente, un tributo.
• La envidia es la manifestación de odio más vital de los pequeños talentos con grandes ambiciones.
• No se debe envidiar a nadie y, a pesar de la propia admiración, tampoco a sí mismo.
• La envidia ilumina al envidiado y mancha al envidioso.
• El que envidia, odia con la misma fuerza que le provoca el dolor de no ser el envidiado.
• Los envidiosos frente a los envidiados, que son los menos, forman en todas partes una espontánea y tácita fraternidad.
• La envidia es un mal por los bienes de la vida y nadie quiere, llegado el momento, ocupar el lugar del envidiado que muere.

Equivocación

• Las personas que se equivocan con su vida, para vengarse, pretenden tener razón en todo.
• No es tan malo equivocarse si queda a beneficio de los que no son capaces de cometer un acierto.
• Sólo a los cómicos les son tolerados y aplaudidos los equívocos.
• El hecho de que profetas, revolucionarios y filósofos no alcancen el triunfo, no significa que estén equivocados.
• Los grandes equivocados luchan por una verdad que incomoda a la mayoría.

EROTISMO

• ¡Oh, erotismo!: ¡Cuántas impotencias se expresan en tu nombre!
• El erotismo es como un banquete en el que la mayoría de los invitados se quedan fuera.
• Aunque tampoco lo entienda, una gran mayoría prefiere el erotismo a la erudición.
• Entre los poetas, son los eróticos y los místicos los grandes cantores del amor.
• El erotismo no cree en el pecado, sino en la redención por el amor.
• Los eróticos llegan a tener más recuerdos que los abstemios.

Errores

• Los errores son también lo más personal de los candidatos al protagonismo.
• Yo soy mi mejor amigo: puedo perdonar los errores ajenos, pero me disgustan profundamente los propios.
• Los errores ajenos, mientras no se parecen a los propios, nos resultan tolerables o divertidos.
• Los errores, una vez reconocidos y aceptados, deben ser compensados con mejores aciertos.
• Hay errores que no lo parecen, y, finalmente, son los más perniciosos.
• Si errar no fuese humano, ¿quién cometería los errores?
• Los errores tienen su lado positivo: dan alegría a nuestros enemigos.

Escribir
• Para escribir un bello poema o un buen cuento, son necesarios la imaginación y la
sensibilidad, pero sin tener que recurrir a sinónimos y voraz adjetivación para extenuar la fealdad del idioma.


Escepticismo

• Todo escéptico sueña con llegar a ser reconocido.
• El escepticismo hacia los seres sobrenaturales y omnipotentes no es tan grave como la certidumbre de la bajeza del humano que se obstina en no superar.
• El escéptico no duda de las causas si hay efectos.
• El escéptico prefiere no creer en prodigios que no suceden.
• El escepticismo no transige en adaptar los valores de la vida a las diversas supersticiones que pretenden regirla.
• El escepticismo prefiere el camino de la duda que quedarse en la estación del dogma.
• El escéptico es un creyente fervoroso de la verdad y de la vida.

Escritores

• Los escritores snob ponen su mal genio en su vida y la falta de talento en su obra.
• Mal negocio el de escribir: la explosión demográfica, que no lee, supera siempre a la tipográfica.
• Las ediciones rústicas van a los lectores; las de lujo, a las bibliotecas de ornato.
• La verdadera meta es la de escribir cada libro con la exigencia suprema de una obra maestra.
• Cada autor debe estar seguro de tener algo que decir y de cómo decirlo; lo demás se reduce a transformar el sendero de las buenas intenciones en el largo camino de los plagios.
• El escritor original da la impresión de hablar solo; pero, en realidad, dialoga muchas veces con su voz interior.
• Cuando un escritor sabe lo que escribe, sus lectores dicen lo que sabe.
• De los grandes escritores, los compositores y los pintores, sus imitadores capturan algo parecido a la superficie, pero no las raíces ni las motivaciones del contenido.
• Un hombre de letras puede transformarse en un fanático tributario de musas momificadas.
• El escritor de nuestro tiempo, más que un hombre de letras, debe ser un hombre responsable de sus palabras que le comprometen con el momento histórico de su pueblo.
• Un escritor, si de verdad lo es, necesita talento, papel y lápiz; si no lo es, ni los métodos técnicos, ni las ideas ajenas deformadas por el plagio avalarán su vacuo protagonismo.