REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 11 | 2019
   

Arca de Noé

El refranero espurio


José Luis Velarde

1º Zozobra la verdad, mas nunca ahogada la verás
Lorenzo Pestosino, auguró que el Victoria navegaría a toda vela hasta encallar en Sicilia.
Los marineros se burlaron del infalible profeta.
A una semana del dicho vieron a los dos únicos sobrevivientes arrastrarse sobre la costa pedregosa de Castellammare.
Ahora es común decir: “Donde manda profeta no gobierna capitán”.

2º Los viajes ilustran
Era un hombre gris, tonto y pequeñajo que creyó cambiar de fortuna yéndose a otra nación.
Allá dijeron que era plomizo, lerdo y chaparro.
Desde entonces se dice: “El árbol torcido siempre enriquece el vocabulario”.

3º A batallas de amor campo de plumas
Los recién casados se abrazaron con fuerza y de tanto amor profesado se apretaron hasta morir en un abrazo tremebundo y asesino.
Un dicho popular ahora establece: “Al que mucho abraza… mortaja le cae del cielo.”

4º La dicha de la fea cala más hondo
Cierta avaricia estableció un negocio de irreprochable prosperidad. Cuentan que gastó su primer millón en cirugía embellecedora. Atrás quedaron mezquindad, cicatrices, miseria y sordidez. Al poco tiempo contrajo matrimonio con un adjetivo de honradez inmaculada y ecos siempre satisfactorios. Era inevitable que vivieran felices hasta la muerte de la avaricia acaecida a los pocos días de cumplir su nonagésimo aniversario.
Desde entonces el refranero popular refiere: “La suerte de la fea nunca dura cien años”.

5º Tanto extraña un viejo la humedad que puede localizarla hasta en una baldosa
Un anciano encontró fragmentos de cerámica y restos de humedad en la cocina. Dedujo que el fregadero ocultaba un manantial. Supuso que una muchacha lindísima llenaba un cántaro todas las noches hasta romperlo al sufrir un accidente. Decidió sorprenderla escondiéndose cada noche entre la leña destinada al horno. Ahí permanecía muy quieto y en silencio para no asustarla.
No volvió a dormir en los veinte años transcurridos hasta desplomarse muerto en el mismo sitio donde encontró aquel inusual pedacero. Los húmedos fragmentos que nunca pudo unir hasta formar un cántaro o restaurar la risa de la joven trazada con minuciosidad en la memoria.
Desde entonces un refrán popular afirma:
“Las muchachas lindas son agua de manantial que alarga cualquier existencia.”

6º No vendas la piel si puede salir volando
Martín adquirió un contenedor lleno de pieles de oso.
Al revisar la mercancía pudo ver un avestruz de pico empeñado en desprenderle un ojo.
Martín cobarde como perro labrador apenas pudo musitar un refrán popular en ese tiempo: “Más vale piel en mano que salir a cazar al pájaro.”

7º Si vas a criar cuervos no te eches a dormir
Marioneti tenía un cuervo amaestrado en Hollywood. Al popularizarse las películas de horror en la década de los cincuenta decidió establecer un criadero de aves negras.
Al triunfar sus pájaros alquilados fue común descubrir enemigos que lo arruinaron.
Bien dicen: “Cría fama y te sacarán los cuervos.”

8º Aunque el río se mueva no lleva seda
La inundación desbordó el gran río de la selva.
Un grupo de simios logró cruzarlo aferrándose a un tronco.
Chita no tuvo suerte y se desplomó en la corriente.
Aún ahora es frecuente decir: “Cuando el río suena mona lleva.”

9º Quien mal anda estrena disfraz
Don Martín Tantosanto arrasó regiones enteras hasta que un rey condenó a la comunidad entera a reponer los daños. El autor de las tropelías, hijo favorito del chapucero monarca, fue mantenido en el anonimato.
Desde el medievo se afirma: “Siempre pagan los justos, pero no se dice el pecador.”

10º Lo que por agua viene por agua se va
Los aztecas imploraron a Tláloc el regreso de la lluvia, quien molesto por la falta de sacrificios humanos hizo caer un diluvio que duró trescientos sesenta y cinco días. Todos los habitantes de Tenochtitlan maldijeron al dios que respondió con firmeza: “No se lamenta tanto quien buena tormenta siembra”.

11º Superficie plana o cuerpo tridimensional siempre tiende a tirar al monte
Mucho se habla de círculos virtuosos y triángulos amorosos. Ocupan planas, llenan blogs y conversaciones enteras. Poco se sabe de pentágonos amorales, prismas exacerbados o paralelogramos esquizoides. Es innecesario añadir que apenas se nombran los icosaedros pecaminosos.
Bien dice la gente de rotunda sabiduría: “Cada cuerpo geométrico oculta un pecado asimétrico”.