REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
17 | 07 | 2019
   

Arca de Noé

La culta polaca


Por Supuesto

Evaluar a los evaluadores
Se ha puesto de moda evaluar, sobre todo a los profesores, aunque después los evaluadores, como Sylvia Schmelkes, tengan que reconsiderar –sin aceptarlo, desde luego, sino en el lenguaje “políticamente correcto”–, porqué hallaron “inconsistencias en el proceso”, lo que llanamente significa que se equivocaron, que cometieron errores, que fallaron, en una palabra.
Así que ha llegado el momento en que los ciudadanos polacos, con alguna fama de “cultos”, evaluemos a los evaluadores, que tantas pifias deslizan en su párvula habla. ¿Pasarían este mínimo examen, que serviría para averiguar si merecen los cuantiosos sueldos que perciben? Las respuestas, para quienes las necesiten, figuran al final de esta sección. Son preguntas de opción múltiple para facilitarles el trabajo.

1.- Si alguien lo quisiera trafulcar, usted:
a) agradecería que al fin le quieran dar un ascenso;
b) se opondría, porque ahora lo que demanda es claridad;
c) se opondría porque usted no es donador de órganos.
2.- ¿Usted, señor, joven, se dejaría respeluzar?
a) No, porque usted no quiere tener “conflicto de intereses”;
b) Sí, por Julia Roberts o por Caterina Z. Jones;
c) No, porque no le gustan los juegos de apuesta.
3.- Si alguien le dijera que tiene que someterse a la aruspicina para quitarse el mal de
amores, usted:
a) se opondría porque es alérgico a todo tipo de antibióticos;
b) aceptaría porque su pasión también es entrañable;
c) rechazaría porque ya no acepta ninguna forma de esclavitud.

A subastar se ha dicho
Ahora que los genios de las finanzas han dicho que tiene que haber “reajustes”, pues la sabia economista Dra. Legarreta, había anticipado que los problemas económicos vienen de fuera y contra el Destino Manifiesto no hay nada qué hacer, es hora de hacer la venta de garage, antes de que ni garage tenga este país.
Ya djo el otro sabio economista que viene a dar cristiana y guadalupana sepultura a Pemex, que va a vender el área de Refinación de la paraestatal, pues ya no hay nada que refinar, como no sea la mota que se va a legalizar, hay que enlistar todo aquello susceptible de subastar al mejor postor, para agarrar “de lo perdido lo que aparezca”.
Esta patriótica sección de El Búho propone que por inútiles se vendan algunas oficinas, despachos, secretarías con sus respectivos edificios y sus estrafalarios directivos, si es que como mexican curious los quieren adquirir algunos coleccionistas:
* La Secretaría de Economía, antes de que su titular, el señor Ildefonso Guajardo Villarreal, gaste una fortuna en remozarla y ponerle hasta sauna y masajistas a su despacho particular. Total, si no sirve para nada, ¿para qué conservarla? ¿Nada más para que en las fiestas patrias y las navideñas, alguien se ponga a jugar con sus foquitos de colores?
* La Secretaría de Educación Pública, ya que la verdadera se encuentra en Televisa y TV Azteca, emporios que en realidad dictan qué es lo que se debe saber para sobrevivir como autómatas lo que no supieron defender como seres pensantes.
* La Secretaría de Salud, en vista de que la atención a los enfermos, según el gobierno no figura entre los derechos constitucionales y dado que en la práctica hace un buen rato que la salud la han privatizado, a lo pobre el Seguro Popular y en otras esferas las cadenas de Ángeles, Médica Sur, ABC, Oceánica, Cedros y muchas más.
* Las cárceles o lo que queda de ellas y que son una buena fuente de recursos.
* Los mercados populares como La Merced, Jamaica, San Juan, Central de Abastos y unos cuantos más, ya que el gobierno misericordioso, bendecido recientemente por el Papa, hace mucho que no construye nuevos, para no competir con la sagrada iniciativa privada.
* La Suprema Corte de Justicia, que ya no es ciega, ni tiene como emblemas la balanza y la espada, sino simplemente una caja registradora, que solamente admite tarjetas de crédito Oro y Platino.
* Bibliotecas pomposas, a las que sólo acuden los niños que quieren hacer sus tareas o pasarse un rato practicando video juegos en las computadoras.
* La UNAM, para que la libre empresa puede operar tranquilamente sin riesgo de competencia desleal la educación superior.
* Y de pilón el Politécnico.
Se aceptan más sugerencias.

¿Les falló el Papa?
Más allá de cualquier interpretación alburera de la in-falibilidad del Papa, que según se vio sabe reaccionar con enojo ante un empujón o un jalón, parece que falló a la derecha y a la izquierda.
De la derecha más oscura y enferma de la Tierra, Donald Trump, llega la acusación de quien le reprocha a Francisco I que se asuma Supremo Juzgador y decida quién es cristiano y quién no. Bien que el Papa haya exhibido a Trump como individuo nefasto que persigue a los inmigrantes –como si él y sus antecesores no lo fueron en tiempos pretéritos– y pretende salvar a Estados Unidos de quienes han forjado la prosperidad del más capitalista de los países poderosos.
Pero de ahí a que se tome en serio lo de que es el Sumo Pontífice, el que hace mejores puentes que todos los demás, ya es caer en el peor de todos los pecados, según entiende el descreído autor de estas líneas, que es el de la Soberbia. Porque le reprocha al clownesco Donald que planee levantar un muro para que no entren malvados mexicanos al prístino suelo del sueño americano, y por eso lo descalifica como cristiano, pero nada dice de los muros de incomprensión, de los guardias fronterizos, de la tecnología puesta al servicio de la captura de intrusos, que no llegan al vecino país sin otro capital que su mano de obra. Nada opinó de las zanjas llenas de púas, vidrios y demás asechanzas que el gobierno gringo dispuso para deshacerse de los mexicanos que van a realizar actividades “que ni los negros aceptan”, como indicó el agudo filósofo guanajuatense, quien tras besarle el anillo a un Papa anterior, ahora no hizo el menor intento por demostrar su devoción. En fin, que una cosa fue criticar al chivo en cristalería que es Donald y otra confrontarse con los gobernantes de Arizona, California y Texas o con el mismo Barack Obama, nada ajeno a los muros.
Tampoco se le ocurrió mencionar a los otros hispanics que ingresan fácilmente a Estados Unidos, porque son los que llevan droga, porque a esos narcotraficantes no se les impide pasar, a fin de que los hijos del Tío Sam no sufran los síntomas de la abstinencia.
Los de otro rumbo ideológico también sintieron que les falló el Papa. El que llegó con la aureola de bondadoso, pacífico, heredero de la paciencia de Job, terminó echando “ojos de pistola” a quien lo empujó (lo que le ocurre a cualquier que se dé de alta como popstar), tampoco quiso conversar con los devotos familiares de los 43 de Ayotzinapa. Apenas si les apartó tres lugarcitos en luneta, porque las localidades ya las habían agotado los criticados “príncipes de la Iglesia” y los de la realeza gubernamental, uniformada o no. Y los reacios de Ayotzinapa, en defensa de su dignidad, declinaron ir a oír misa en Ciudad Juárez, porque supusieron que iban a servir de comparsas nada más. Y no fueron. Quién sabe si quedarían vacios los tres lugares apartados o si se los turnaron a la reventa (previa comisión o diezmo), pero los de Ayotzinapa, siguiendo las palabras pastorales de quien juega simultáneas como líder pastoral o Jefe de Estado, en el sentido de que no se debe aceptar la palabra Resignación, simplemente le dijeron al Papa: “O vamos todos o nadie”.
Y que los regaña el cura, por no ir a la doctrina: «Rezas veinte padrenuestros, quince avemarías y cincuenta “Yo pecador me confieso al Papa Todopoderoso y le pido perdón por no haber ido al catecismo”.

Renuncien, por favor
Ya en el avión, de regreso, al abrigo de los buenos aires de altura, no en la tierra de los legionarios del padre Maciel, que hicieron valla y se apoquinaron con una buena lana en el patrocinio de la cobertura electrónica, habló finalmente el Papa de los pederastas.
Les dijo a los obispos que los protegen, que si no actúan de la manera esperada, renuncien a sus cargos. Él los nombra, pero parece que por graciosa piedad o infinita misericordia, no puede o no quiere correr a ninguno y espera, entonces, que tras el autoexamen de conciencia, abandonen el poder conseguido, hagan a un lado sus privilegios de obispo y aceptan la vida de sacrificios, implícita a ser “cura de crucero”.
El hombre que concentra en su estado los tres poderes, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, lo cual bastaría para señalarlo como dictador, no puede remover, castigar, al obispo alcahuete que encubre a un cura pederasta, como Norberto Rivera, que protegió a Nicolás Aguilar Rivera (¿serán parientes?) o Luis Morales Reyes, que igualmente extendió su manto protector para salvaguardar a Eduardo Córdova, y otros que suenan en la República.
Nada de correrlos, expulsarlos y entregarlos a la justicia terrena, para que paguen por el delito de lesa humanidad de ayudar a los que abusan de los niños. El que da y pone, se abstiene de quitar a sus empleados y gobernados. Y menos aún se lanzó contra los pederastas, sino nada más contra los que los protegen. A los curas abusadores les dirige una filípica, pero no habla de entregarlos a la justicia, tal vez para no humillarlos. ¡Pobrecitos! ¿Habrá que perdonarlos porque “no saben lo que hacen”?

El caballo de Troya ahora es negro
Así como los griegos no pudieron ni con Aquiles derrotar a Troya, y se tuvieron que valer de la trampa del famoso caballo, de igual manera los gringos se servirán ahora de un caballo negro, para hacer que arda la nueva troya cubana (no confundir con la nueva trova).
El negrito Nobel de la Paz, Barack Obama, va a hacerle la guerra directamente a los cubanos, bajo el disfraz de la diplomacia, ya que ni con bloqueos ni con invasiones a Playa Girón consiguieron doblegar a la Cuba de los Castros, Guevaras, Cienfuegos y Almeidas que pusieron en los años sesenta el mal ejemplo a las juventudes latinoamericanas, que intentaron con sus propias guerrillas quitarles el poder a los dictadores bien afianzados por los yanquis.
Ya anunció el nuevo Superman, como acto postrero de su administración que llegará a La Habana a inaugurar la primavera cubana, el 21 de marzo, que no va a hablar con Fidel (como si el comandante estuviera urgido de hablar con quien representra a los que le han hecho la guerra a la isla. Pero que sí va a conversar con la disidencia del régimen, y en justa correspondencia cuando el presidente Raúl Castro vaya a Estados Unidos seguramente podrá hablar con todos los enemigos que a través de la historia se han hecho los vecinos del norte: latinos, pieles rojas, árabes, chinos, japoneses y medio mundo de pobres, abundantes en el llamado país más rico del mundo.
El Michael Jackson de la política, el negro blanqueado que es Obama, planteó desde que se anunció la reanudación de relaciones diplomáticas, que su país no cejaría en su empeño de “restaurar la democracia en Cuba”, como si los gringos supieran lo que es eso, pues no cuentan con el voto universal y directo, sino con el ejercido por sus delegados.
Es una provocación más de los yanquis, pero ahora bendecida por la diplomacia, pues lo que les irrita es que a unos cuantos kilómetros de su imperio se haya producido el milagro de otra forma de vida, ya bastante deteriorada por el bloqueo y la falta de solidaridad de los latinoamericanos, con un país que puso la pica en Flandes y demostró que hay vida más allá del dólar.

La novela del poder en preventa
Los Cuadernos de Ariadna, la abarcante novela del poder, la va a publicar Por Supuesto, el heterónimo de esta sección, Héctor Anaya, en abril.
En su obra, el autor, que ha incursionado en distintos géneros literarios y periodísticos: novela, cuento, teatro, crónica, reportaje, entrevistas, guionismo radiofónico, televisivo y cinematográfico, y también ha conducido programas de radio y de televisión, presenta a partir de seres reales y de ficción, el mitificado vasconcelismo (educativo, cultural, universitario, filosófico, literario, democrático, electoral), que culminó en el fanatismo nazifascista. También muestra el trágico díazordacismo autoritario, que se prolongó dos sexenios e incubó el huevo de la serpiente. Mediante la combinación de textos de ficción e históricos, el autor inscribe su obra en la categoría de la novela historiográfica posmoderna.
Es una obra múltiple que se ocupa del poder en todas sus formas: el obvio político, acompañado del policiaco, pero también del cultural, familiar, sexual, social, educativo, amoroso, erótico, idiomático, histórico y ahistórico, el mitificador y el esotérico, el mágico y el realista.
Se centra en dos momentos climáticos del siglo Veinte, con sus respectivos personajes emblemáticos: José Vasconcelos que llegó a representar la posibilidad de respetar el sufragio público y llevar a la presidencia a un civil culto, y los años sesenta en que se instauró la dictadura del anticomunismo de un ser autoritario y enfermizo, psicópata y sociópata, que incubó “el huevo de la serpiente” y que se hizo cargo de la administración durante dos sexenios, sin que nadie reparara en la reelección que significó dejar que Tavo pasara de la Secretaría de Gobernación a la Presidencia de la República.
Porque también es la novela del odio, del terror policiaco, del sadismo político, del rencor, de la venganza, de la superchería, de la malicia y la maldad, pero también del amor filial y paternal, del erotismo sin culpa, de la seducción intelectual y corporal. Campean en sus páginas versiones y diversiones, esoterismo y exoterismo, amor y humor, amenidad y trascendencia, amalgama que orillará al lector a la pregunta crucial: ¿y luego?
La novela, aparecerá en abril, aunque los lectores de El Búho se pueden beneficiar del adelanto que ofrece el autor (10%), para recibirla en su correo electrónico, tras la simple solicitud a abrapalabra@prodigy.net.mx, para que quienes se sientan atraídos por conocerla toda la consigan en preventa con descuento (costará $325.00 y la pueden adquirir a sólo $250.00), ya que una vez que se publique y se coloque en librerías se tendrá que respetar el llamado “Precio único” que el gobierno y sus subordinados, que no leen, exigen que se aplique durante un año a los libros y por tanto no se pueden hacer descuentos en ese periodo. Pero como no está legislada la pre-venta, el autor y la editorial se aprovecharán del resquicio legal para beneficiar a los lectores.
Soliciten el anticipo, lean los fragmentos de distintos capítulos y si lo desean pídanla con descuento a abrapalabra@prodigy.net.mx o al teléfono 5553-2525.

Cada vez menos sabios
La muerte de Umberto Eco a los 84 años, deja a la comunidad cultural más cerca de la orfandad intelectual, pero no es fácil titular un comentario que se refiera a este hecho infausto, si se recuerda la burla sangrienta que el docto alejandrino hizo de quienes intentaron usar su apellido para hacer juegos ingeniosos, que a Eco le parecieron pedestres. ¿Cómo encabezar esta nota con el título de “La cultura ya no tiene eco”, o “Se ha perdido el eco de su voz”, o “Un mundo sin eco” y demás zarandajas?
Tal vez esa parte aguda y sarcástica de su talento, sea la que menos se conozca del maestro de la semiótica, del analista de la cultura popular, del novelista tardío, aunque exitoso, pues tuvo en su haber ventas millonarias de El nombre de la rosa, El péndulo de Foucault, Baudolino, La misteriosa llama de la reina Loana y El cementerio de Praga.
En obras alternas como Diario mínimo y Segundo diario mínimo, los afortunados lectores habrán sabido de la veta humorística y de la sorna aguda de Eco, e igualmente los que hayan conocido su última novela, Número cero, en que reproduce algunos de los chispazos de humor de los mencionados “Diarios”, que recogieron sus textos periodísticos publicados en las revistas I verri y L'Espresso.
Su novela, Número cero, seguramente puso a prueba la calidad de sus lectores, porque sin preocuparse de que lo entendieran o no sus lectores, incluyó referencias a Moby Dick, a La vita nuova de Dante, a El hombre sin atributos de Robert Musil, a La carta robada de Poe y a otros autores, bien leídos y aprovechados por Eco.
La novela es una imprescindible lección de periodismo, pero también muestra su inclinación por un lector culto, que es el que necesitan las grandes obras, pues contra lo que llegó a creer el mesiánico de los libros, José Vasconcelos, se requiere de una preparación previa y de una buena cultura literaria y de las otras, para entender verdaderamente a los clásicos y hacer de la lectura, como creían Borges y Cortázar, “una forma de la felicidad”.
El humor de Eco, del cual se muestra un fragmento tomado del Segundo diario mínimo, es culto y requiere de un lector preparado, por lo que podrá pasar inadvertido a quien desconozca los personajes ficticios y verdaderos que menciona el escritor italiano de tan vastos alcances.
Para mejor recordarlo y apreciarlo, se ofrece una selección de bromas que hace en torno a una presunta encuesta que hace a distintos personajes históricos y míticos, a partir de la pregunta “¿Cómo te va?”, que el atrevido autor de estas líneas ha preferido sobre la traducción “¿Qué tal?”, que la muy afamada trasladadora de Eco al español Helena Lozano Miralles, propuso y que suena más a saludo que a interrogación.
Así que al “¿Cómo te va?” de La Culta Pôlaca, responden los siguientes interrogados:
Edipo: Mamá está contenta.
Damocles: Podría ser peor.
Pitágoras: Todo cuadra.
Prometeo: Me reconcome.
Heráclito: va, va...
Hipócrates: Mientras haya salud.
Sócrates: No sé.
Platón: Ideal.
Lucifer: Como Dios manda.
Job: No me quejo.
Noé: Con este mar.
Onán: Me contento.
Moisés: Entre dos aguas.
Dante: En el séptimo cielo.
Scherezada: Esta noche se lo cuento.
Santo Tomás: En suma, bien.
Erasmo; De locura.
Copérnico: Bien, gracias al cielo.
Ícaro: En caída libre.
Descartes: Bien, pienso.
Lorenzo de Médicis: Infinitamente bien.
Pascal: Sabe, tengo tantos pensamientos.
El Greco: Me sale todo torcido.
Galileo: Movidito.
Shakespeare: Como gustéis.
Goethe: Hay poca luz.
Kant: Fenomenal.

Respuestas que evalúan a los evaluadores
1.- Si alguien lo quiere trafulcar, es decir confundir, usted tiene todo el derecho a
b) oponerse, porque lo que ahora se demanda es claridad.
2.- Finalmente dejarse despeinar, desordenar el cabello, que eso es respeluzar, no es tan grave si
b) lo hacen con sus manitas Julia o Caterina.
3.- A lo mejor no es muy higiénico averiguar el futuro por medio de las entrañas de los animales, que eso es la aruspicina, pero como su mal de amores también es una pasión entrañable, su mejor respuesta es b).