REVISTA DIGITAL DE PROMOCI脫N CULTURAL                     Director: Ren茅 Avil茅s Fabila
15 | 11 | 2019
   

Apantallados

Familia sin direcci贸n


Francisco Tur贸n

Una reuni贸n familiar es el eje de la estructura tem谩tica que contiene la obra teatral Punta Cometa de Ver贸nica Musalem, bajo la direcci贸n de David Ferr茅. La familia es un elemento tem谩tico muy recurrente, tanto en el teatro, como en el cine, por lo que resulta interesante ver el tratamiento que contiene la propuesta de cada producci贸n. Las cl谩sicas reuniones familiares son ideales para congregar, durante un par de horas, a los que mucho se quieren, para que puedan destrozarse de manera gentil y amable. Toda obra que convoca a reunir a la familia puede anticiparnos que vamos a ser una especie de 鈥渧oyeristas morbosos鈥 para poder ver c贸mo se despedazan unos a otros. Las historias familiares se dan en un sentido amplio desde muchas perspectivas dentro de las estructuras anecd贸ticas contempor谩neas. Lo que me llam贸 la atenci贸n de la obra es el tipo de estructura que operan: la estructura dramat煤rgica del autor, la estructura dramat煤rgica del director, y la estructura dramat煤rgica de los actores. Son tres estructuras dramat煤rgicas extraordinariamente abiertas. La m谩s abigarrada resulta la estructura textual, que es muy permeable, porque tiene distintas formas de acceso a la propuesta, distintas miradas, y distintas posibilidades expresivas. Pero hay una estructura fragmentada en el interior que se vuelve reiterativa tanto en la direcci贸n, como en los actores. Esta estructura textual se puede entregar a un director, u otro, y cada uno, puede hacer muchas cosas diferentes con la propuesta esc茅nica. Sin embargo, me parece que al director David Ferr茅, le qued贸 muy grande el saco; debi贸 haber hecho algo m谩s con tanto material textual, y con tanta proposici贸n tem谩tica. Vista desde afuera, hay una confrontaci贸n entre una estructura textual m谩s ce帽ida y cargada de proposiciones, versus, una estructura de dramaturgia contra-textual por parte del director, tan vulnerable, -tan poco comprometida- con lo que el texto, y la an茅cdota que se plantea. No tengo nada en contra de los directores abiertos, que no son un铆vocos, ni dogm谩ticos, y que permiten que el p煤blico participe en la interpretaci贸n. La sensaci贸n es de una exigua presencia que est谩 escasamente ce帽ida al rompimiento de espacios on铆ricos que propone en la trama su autora. No est谩 presente esta matrioska de historias, una historia dentro de otra historia. No est谩 el teatro dentro del teatro, es decir, no hay meta-teatro. Se nota que por falta de tiempo en el montaje se tuvieron que eliminar tanto acotaciones, como textos que eran precisos para crear una atm贸sfera de la entrada de todos los personajes a un mundo pasmoso y m谩gico. Se queda muy herm茅tica la direcci贸n en cuanto al momento de la segunda parte, justo para entrar a la representaci贸n. Me parece que los actores ten铆an que jugar mucho m谩s con ese espacio primitivo del jard铆n y la casona, donde todo se trastoca. Adem谩s falt贸 trasladar el lenguaje de los hermanos a un contexto mucho m谩s pueril. En cuanto a la convenci贸n geogr谩fica, en vez de que la representaci贸n se diera en una comunidad de alguna provincia oaxaque帽a, (tal y como lo plantea la estructura dramat煤rgica), da la sensaci贸n de estar m谩s bien en una campi帽a francesa.
Ahora, las miradas desde otros pa铆ses, y otras culturas, me resultan interesantes, sin embargo, lo que sent铆 en 鈥淧unta Cometa鈥, fue una ausencia de miradas. Sent铆 que la direcci贸n abandonaba a los actores gentilmente sobre el escenario a la buena de Dios. Me pareci贸 una suerte de actores hu茅rfanos de director sobre un escenario. Hab铆a una estructura dramat煤rgica propositiva, pero no hab铆a una mirada en la estructura de direcci贸n que cambiara esa estructura textual. Lo que los personajes ve铆an en azul, el p煤blico lo ve铆a en verde. Por ejemplo, nadie en la mesa de las comilonas com铆a, ni la comida oaxaque帽a, ni la francesa. El escenario parec铆a estar poblado por un texto, as铆 como por muy variadas proposiciones, y por actores que deambulaban perdidos por el espacio. No pude encontrar en las estructuras -una unidad- que mantuviera esa obra con una potencia expresiva. Es una puesta en escena donde los actores -no act煤an- en el sentido de que no se hace el entretejido que se requiere para lograr una unidad en el discurso, una unidad en la est茅tica, y una unidad en el compromiso de los actores para resolver el texto con una mirada propicia de la direcci贸n. La sensaci贸n es que el director estaba ausente. Era evidente que los actores no estaban siguiendo indicaciones de direcci贸n, y que la propuesta de la autora, no estaba siendo re-significada por el director. Los actores estaban abandonados a su suerte para tratar de abarcar el escenario. Hab铆a una carencia de proposici贸n actoral al grado de que el experimentado histri贸n Miguel Flores, -actor con destacado talante-, que tiene una gran capacidad de asimilar las propuestas de direcci贸n y re-transformarlas, lo vi francamente dilapidado. Adem谩s fue un verdadero desperdicio convocar a un equipo de actores profesionales tan solventes como Juan Carlos Vives y Sonia Franco, que se le ve铆a con el resto del elenco diciendo textos, en vez de actuarlos. Era un trabajo honesto, con muchas aristas, pero no pasaba nada. El malversado producto se resiente de manera notoria. Uno est谩 presenciando cosas familiares que parecieran problemas 铆ntimos, pero en vez de ver a los personajes de los hermanos, ve铆a a los actores. Obviamente los actores son soporte de personajes que tienen interrelaciones que forman el conflicto de la obra. Si yo veo al actor, entonces no veo al personaje, y por lo tanto, no creo en los conflictos que me est谩n planteando.
La unidad, en el teatro, es muy particular, en el sentido de que est谩 constituido por un microcosmos, o muchos microcosmos, que no deben de estar yuxtapuestos, sino interrelacionados. Hay un cosmos que es la dramaturgia del autor, hay un cosmos que es el trabajo de los actores, hay otro que es el trabajo del escen贸grafo, hay otro que es el trabajo del iluminador, hay otro que es el trabajo del vestuarista, y as铆 sucesivamente.
Dice la Gestalt: 鈥淨ue la suma del todo, no es la suma de las partes, sino que el todo, es la suma de las partes, m谩s el todo mismo鈥. Cuando nosotros fraccionamos, y no logramos la unidad expresiva de un producto, cualquiera que 茅ste sea, ese producto se convierte en la suma de las partes, pero se pierde el todo. En este caso no veo el 鈥渢odo鈥, s贸lo veo las partes: hab铆a iluminaci贸n, hab铆a actores, y una historia, eso estaba, pero el todo, no. Y generalmente, casi siempre, el todo, lo da el director, y no el autor. Cuando un cr铆tico ve los pedacitos de una obra de arte, es porque no pudo ver el 鈥渢odo鈥. En mi caso, como cr铆tico, yo voy a ver el 鈥渢odo鈥, y no s贸lo las partes. Se supone que mi intenci贸n al sentarme una hora y media, o m谩s, en una butaca, s贸lo es para compartir el 鈥渢odo鈥, pero, si ese 鈥渢odo鈥, no est谩, pues es imposible compartirlo. Puedo juzgar las diversas estructuras que componen una obra, pero no puedo apoderarme de la unidad de discurso. La unidad de discurso, necesita lo que t茅cnicamente llamamos: 鈥渦n espesor de sentido鈥. Y el espesor de sentido, se logra, no con la yuxtaposici贸n, sino con la interrelaci贸n de las partes constitutivas, es decir, yo como director no ilustro lo que el autor hace con las palabras, y con el lenguaje, porque si no, de lo contrario, el rol de un director no sirve para nada. El autor propone unas palabras, y luego un director dice otras, que tal vez est茅 de acuerdo, o no, pero que en algunos segmentos puede haber 鈥渢ensi贸n鈥 entre las partes que constituyen el discurso, lo que da la consistencia al producto. Cualquier espectador promedio pertenece a una cultura, y tiene un determinado 鈥background鈥 de conocimientos con los que interpreta una obra; a diferencia de los cr铆ticos, que por una cuesti贸n profesional, y de experiencia, necesariamente deben de tener ciertas erudiciones, adem谩s deben saber gozar un espect谩culo, y luego deconstruirlo. Pero yo primero quiero gozarlo, y luego analizarlo para deconstruirlo. El cr铆tico es un espectador especializado. Una de nuestras funciones no es lograr la unidad de criterio, por el contrario, hay que pensar que una obra puede ser vista desde muchas perspectivas, y saber que una perspectiva, no quita a la otra. No es que se pueda llegar a una conclusi贸n definitiva. Lo que estamos viendo es que hay una pluralidad de aproximaciones con diversos acercamientos que permiten distintas apreciaciones. Algunas son positivas, y otras son negativas. Lo que nunca intentaremos es que la cr铆tica del p煤blico llegue a una unanimidad, por el contrario, la riqueza de un producto es que la puedas probar desde muchos sabores, y que esas apreciaciones no sean arbitrarias. No se trata de que si me gust贸, o no me gust贸, cuando en realidad ser铆a: 驴Por qu茅 te gust贸? 驴Por qu茅 no te gust贸? 驴Cu谩les son las virtudes que se encuentran en un producto? 驴Cu谩les son los menoscabos que has encontrado en el producto? No hay una intenci贸n de calificaci贸n, ni de descalificaci贸n. La pluralidad es lo 煤nicamente v谩lido en la estructura art铆stica. Adem谩s, no es mi intenci贸n decir ning煤n tipo de 鈥渧erdades鈥. S贸lo hablo de la posibilidad de una dificultad m谩s en la estructura textual, adicionado al abandono de la estructura de direcci贸n en la fr谩gil puesta en escena de un asustado director franc茅s que no supo c贸mo resolver el enigma de esta obra. No niego que los actores intentaron desentra帽ar un texto acerca de la historia de un patriarca que no se est谩 muriendo, pero se la pasa despidi茅ndose de todos. Un d铆a convoca a la familia para resolver asuntos relacionados con su herencia, y que para 茅l, como jefe de familia, es importante resolverlos a trav茅s de una representaci贸n actuada por los cuatro hermanos herederos a su fortuna. La an茅cdota es sencilla, pero el desaf铆o estaba en c贸mo iban a contarla. Pero la apuesta del director franc茅s estaba en el dispositivo escenogr谩fico m贸vil, que a su vez, serv铆an de pantallas para proyectar videos y fotograf铆as de alimentos, que m谩s que apoyar las escenas, las hund铆an junto con los personajes que al fondo estaban sentados como si estuvieran muertos, dentro de un limbo, sin tener a donde m谩s ir. A nivel creativo lo m谩s rescatable fue la interesante propuesta musical y de sonorizaci贸n de Ricardo Cort茅s que merece menci贸n aparte.
Le sugiero a David Ferr茅 que analice cu谩les son los aciertos, cu谩les son las dificultades, cu谩l es la palabra del autor, qu茅 posibilidades tiene el autor de incidir, pero sobre todo, cu谩les son las vinculaciones entre los actores y los directores. Y especialmente, -que lea el texto- en el cual no existe en ning煤n momento, la licencia que se tom贸 respecto a un incesto entre una de las hermanas con sus hermanos, como sucede en la puesta en escena. Y que por lo que m谩s quiera, que no enmarque la representaci贸n meta-teatral con el Popol Vuh, considerado el texto sagrado de los mayas, en un contexto cultural mixteco- zapoteco, que es el que propiamente habita en la regi贸n de Oaxaca, lugar donde geogr谩ficamente sucede la obra.
Esta temporada de Punta Cometa, programada por el INBA en el Teatro Orientaci贸n, est谩 presentando pr谩cticamente funciones de 鈥渨orking process鈥, donde el trabajo actoral apenas lo est谩n construyendo con el p煤blico enfrente, como si se tratara de ensayos de la obra.