REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 11 | 2019
   

Confabulario

Foro de aforismos y reflexiones


Roberto Bañuelas

F
Fama
• La fama es el premio y el castigo por ser diferente a los demás en las obras y en la acción.
• La calidad que lleva a la fama, no debe conducir a negar las cualidades de la obra ajena.
• La verdadera fama deriva de acciones trascendentes y superiores a beneficio del hombre, aunque la sociedad no las aprecie ni las merezca.
• La fama, finalmente, es lo poco que queda entre la lucha de los partidarios y de los que no lo son.
• Hay quienes padecen insomnio por alcanzar la fama; pero llega un día en que despiertan y se encuentran rodeados de piadoso olvido.
• La fama auténtica se proyecta al futuro; la popularidad, obsesivamente buscada, al pasado.

Fanatismo

• El fanatismo subordina la verdad de la vida a una serie de engendros alucinados y temores magnificados.
• Los fanatismos hacen de las alucinaciones y las mentiras dogmáticas una doctrina.
• El fanatismo, religioso o político, se propicia para que todos los pueblos oprimidos vean en sus sacerdotes y gobernantes a los representantes del poder y el castigo de Dios.
• El fanatismo, religioso o político, es una enfermedad estimulada contra la razón que conduce a una conducta entre la locura y el crimen.
• Todo fanatismo combina, perversamente, la ignorancia, el odio y el poder.
• El fanatismo enferma por igual la capacidad de sentir y la de pensar.
• En todo fanatismo, religiosos o político, está implícito un código para criminales.
• Con el fanatismo se racionalizan las supersticiones, los prejuicios, las persecuciones y el abuso del poder.
• En una situación prolongada de fanatismo, las personas quedan sustituidas y suplantadas por lo que creen que son sus ideas.
• Toda clase de dictadura, inquisición o fanatismo, transforma la mentira o la verdad afín a sus intereses, en el dogma que contribuya a afirmar su poder.
• Los fanatismos contra las ideas y la razón son doblemente irracionales.
• Los fanáticos creen en una verdad imaginada que no necesita demostración.
• No se debe llegar a ser otro fanático contra el fanatismo.
• El fanatismo religioso cancela todos los temas de conversación.

Fascismo

• El fascismo es una estructura oligárquica integrada por un haz de paranoicos y megalómanos que se elige a sí mismo.
• Los fascistas gobernantes se creían la representación reinante del superhombre.
• Aunque se diga demócrata, todo gobierno oligárquico está constituido por un fascio o grupo de autoselección.
• En el fascismo, el haz de trigo -fascio- representa a toda la cosecha de votantes.
• Finalmente, el fascismo o nazismo triunfaron y avanzaron como comunismo represor y exterminador.
• Entre la voluntad de Dios y la propaganda política, el pueblo termina eligiendo al haz gobernante.

Fatalidad

• A la ignorancia, que vuelve niños a los adultos y a los pueblos, la nombran fatalidad.
• La fatalidad no es una fuerza ciega de un destino iracundo, sino la indiferencia y la abulia de los conformistas gregarios.
• La miseria y la ignorancia son los componentes de la fatalidad prolongada que padecen muchos pueblos.
• La fatalidad es la antología de los errores colectivos.


Fe

• La fe consiste en llevarnos a casa lo que deseamos que sea aunque no lo veamos.
• Debemos ser hombres de fe en la capacidad de razonar.
• Más vale tener fe en la razón que insistir en razonar la fe.
• La fe es el sustituto más cómodo de todas las verdades.
• La fe, al margen de toda ciencia, afirma todo lo que no puede comprobar.
• Si hay una prolongada sequía, la gente con fe confía más en una plegaria que en un sistema de riego.
• Históricamente, la fe ha alternado algunos períodos de resigna¬ción con otros de violencia.
• La “fe de erratas” es diferente a la “fe de ratas”.

Felicidad

• Estamos aptos para ser felices; pero tenemos el hábito lamentable de coleccionar pequeños infortunios.
• La felicidad es una fuente de la que podemos tomar algunas gotas, no pretender nadar en ella.
• A mucha gente le encanta hablar de la felicidad aunque, por experiencia, no sepa lo que es.
• Mientras exista la desdicha, la felicidad será un tema muy discutido.
• La felicidad tiene alas y escapa. El dolor tiene raíces y vive en nosotros.
• La felicidad nos muestra la vida como la soñamos; pero el dolor nos la revela como es.
• Todos somos felices en la medida que olvidamos o asimilamos las desgracias de cada día: las propias y las del prójimo sin nombre.
• Algunas personas duermen bien porque son felices; otras son felices, simplemente, porque duermen.
• Es muy fácil desear felicidad para toda la gente; lo difícil es hacer, de verdad, feliz a una persona.
• La felicidad no existe para todos: se trata de una conquista, no de una epidemia.
• La felicidad es fugaz y todos la buscamos. El dolor es perenne y todos le tememos.
• El hombre feliz, queriendo ser más feliz, no es muy feliz.
• Si corremos demasiado tras la felicidad, estaremos fatigados al alcanzarla.
• La felicidad es un bien que, de tanto buscarlo, nos hace mal.
• La felicidad que no se conquista muere de tedio.
• Más vale ser feliz que rico; pero si no se es feliz, más vale ser rico.
• No hay sólo una forma de ser feliz; pero existen muchas de creer y casi de serlo.
• Sucede, también, que la felicidad sea el precio que el ser humano pague a la vida por no ser otra cosa que un ser feliz.
• Es más fácil perder la felicidad que se tiene que volver a encon¬trarla.
• La felicidad es pequeña y fugaz, pero nos obstinamos en suponerla inmensa y duradera.
• La felicidad nos duele por su brevedad.
• La felicidad podría consistir en gozar la mitad de lo que se tiene sin padecer por la que se desea.
• Si la dicha fuera larga, la vida sería muy corta.
• Del recuerdo de una felicidad pasada, puede venir un dolor presente.
• La felicidad puede deformarse en un estado confuso, perturbado por el deseo obsesivo de tenerlo todo.
• Cuando la felicidad nos llega, podemos no reconocerla porque la confundimos y perturbamos con el deseo obsesivo de ser felices.
• La felicidad se acompaña del dolor de conseguirla y del miedo de perderla.
• Nos puede hacer tan desgraciados conseguir la felicidad como perderla.
• Padecemos por no conseguir la felicidad y por perderla cuando ya la teníamos.
• Es tan contradictorio el ser humano, que si la mayoría fuese feliz, la minoría lucharía para instaurar la desdicha.
• Muchas personas, creyentes devotas de la felicidad, creen que lo son por el hecho de afirmarlo con frecuencia.
• Si la gente fuera tan feliz como afirma serlo, no sabría qué hacer con las grandes penas o con algo de felicidad.
• La felicidad es la variación placentera de lo conocido.
• El ser humano tiene la obligación de lograr la felicidad en un plano personal, de acuerdo a su capacidad y sus valores; pero nadie debe comprometerse a darnos la dicha ni nosotros a resolver sus problemas repetitivos.

Fidelidad

• Los jóvenes son fieles a sus impulsos; los viejos lo son a sus achaques.
• Las parejas célebres demuestran que suele haber una fidelidad más auténtica entre amantes que entre esposos.
• El que ama con sinceridad a dos mujeres, es doblemente fiel.
• La fidelidad se afirma con la infidelidad creciente de los impulsos.
• La fidelidad es la obsesión por el ser amado; la infidelidad, al contrario, es la diversidad sin amor.
• La fidelidad es el premio que el amor se da a sí mismo.
• La fidelidad dura tanto como las ataduras del amor.
• La fidelidad, más que una virtud o una ley, es una mutua necesidad de la plenitud amorosa.
• Poco vale la fidelidad cuando está atada más en el deber que en el amor.
• Los jóvenes son fieles por algún ideal romántico; los viejos, por prudencia y por razones de salud.
• Hay hombres y mujeres que practican la misma clase de fidelidad: son constantes en la variación de sus afectos.
• La fidelidad se establece por un intercambio continuo de amar el deseo y desear el amor.
• Se da también el caso de la doble fidelidad: ella piensa en su marido y él en su mujer.
• Más vale ser fiel al amor que a la soledad.
• La fidelidad es un acto recíproco de necesidad y éxtasis.

Filantropía

• Todos los que soñamos en llegar a ser filántropos, carecemos de los medios materiales para despertar en el presente de la realidad.

Filosofía

• Para filosofar, basta con comprender y diferenciar las causas de todas las grandezas y miserias humanas.
• La filosofía ayuda a comprender la estupidez que nos rodea y la soledad que nos acompaña.
• La filosofía explica la angustia del hombre frente al mundo, pero no aporta ningún alivio.
• La filosofía se distrae con las grandes palabras para no comprometerse en la solución de los problemas comunes.
• La filosofía siempre ha tratado de explicar y justificar el fracaso y las tristezas de la historia del hombre.
• El lenguaje filosófico viste de gala a las penurias humanas.

Filósofos

• En un mundo habitado por filósofos, propietarios de sistemas que resuelven parte de los conflictos presentes y la totalidad de los del porvenir, no hay nada que decir.


Fortuna

• La fortuna tiene también el poder de descubrir amigos que habían estado ocultos.
• El que trabaja toda la vida para hacer fortuna, si la logra, se da el lujo de viajar en un bello ataúd.
• Con fortuna, hasta los espejos sonríen.
• Cada vez que un rico no es feliz, piensa que es una venganza generada en el odio de los pobres.
• Los poderosos, con fortuna de origen delictivo, se dirigen a Dios como al mejor de sus empleados.
• Los países poderosos se sienten afortunados de contar con la pro¬tección y ayuda del verdadero Dios.

Fraternidad

• Cada hombre debería ser un hermano de todo hombre en la extensión de la familia humana.
• Desgraciadamente, la fraternidad sólo se da en la lucha contra una fraternidad enemiga.
• La bebida y el peligro hermanan a los conocidos.

Futuro

• El futuro llega todos los días.
• El futuro puede estar más lejano que el pasado.
• El futuro es ese mito del que se cree que todo será mejor que el presente, excepto la vejez.
• El futuro es la continuidad del momento presente que se vuelve pasado.
• Los sueños de libertad, de felicidad y de justicia, se colocan en un departamento abstracto del futuro.
• Para nuestro futuro, que deseamos feliz y perfecto, depositamos a plazo incierto las penurias renovadas del presente.
• Sobre el eje del presente gira el futuro que llega.
• La muerte, que siempre acaece en el presente, cancela definiti¬vamente todos los sueños y las visiones del futuro.