REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
21 | 07 | 2019
   

Apantallados

Los superhéroes fílmicos del 2016: Zeitgeist X.


Salvador Quiauhtlazollin

“Soy feo y desmadrosón, pero aprovecho que soy invulnerable para soltar algunas frases ingeniosillas” “Puede ser el más mamey de la Tierra, pero le voy a partir su madre porque puedo partírsela y me vale ídem” “Ay, eres mi amigo, pero querías pegarle a mi amigo que es algo más que mi amigo” “Sí, decimos que nos siguen odiando, pero que bien faroleamos nuestros poderes insólitos”. Las anteriores frases bien podrían definir a las cuatro películas exitosas sobre superhéroes que se han estrenado en lo que va del 2016: DEADPOOL, BATMAN CONTRA SUPERMÁN EL ORIGEN DE LA JUSTICIA, CAPITÁN AMÉRICA GUERRA CIVIL y X MEN APOCALIPSIS.
Indudablemente, la taquilla y el afianzamiento de franquicias han sido los objetivos principales de estos productos cinematográficos hechos con solvencia técnica y narrativa indiscutible. Pero como obras menores del Séptimo Arte, también están imbuidas de los anhelos de su tiempo.
DEADPOOL, orientada a las nuevas generaciones, sin duda encarna el espíritu cínico y desencantado de inicios de milenio. En BATMAN CONTRA SUPERMÁN EL ORIGEN DE LA JUSTICIA, se refleja el anhelo iconoclasta, la necesidad del hombre de reafirmar su lugar en la Tierra y desafiar la idea de que existen dioses. De la cinta CAPITÁN AMÉRICA hemos dicho que su punto filosófico es la eterna batalla entre aquellos que creen que el hombre debe tener un órgano moral que lo supervise, y los que desde tiempos de Aristóteles, creemos en la libertad, la consecución particular de la felicidad y el auto gobierno. Y el reciente estreno, X MEN APOCALIPSIS, celebra la diversidad.
El nuevo villano que enfrentan los Hombres X concentra en sí todos los poderes mutantes que puede absorber. Atrapado en la antigüedad, no comprende que el espíritu de nuestros tiempos es precisamente el contrario: la atomización de la fuerza, la celebración individual de cada capacidad, el disfrute y la reafirmación de la diferencia. No les estropeó el final del filme al decirles que el villano será derrotado. Pero lo importante es: ¿Por qué? Pues simplemente, porque no comprendió el Zeitgeist: aunque formemos parte de una familia, los individuos de este milenio no queremos estar unificados, sino lo inverso: la fortaleza actual está en la disconformidad.
Por supuesto, estos filmes muestran sus lados emotivos, y al decir esto, hablamos de los sentimientos, a veces no exteriorizados, que mueven a los personajes. Y mientras que en la cinta del CAPITÁN AMERICA podemos encontrar una insondable ambivalencia de sesgo claramente gay, en BATMAN CONTRA SUPERMÁN se percibe un refrescante y agudo machismo, reafirmado, como el caso de todos los falócratas, por una dependencia casi patológica de la figura materna. DEADPOOL enmascara con su supuesto amor comprometido, una tendencia penetrante a la anarquía que se goza a cada instante. Y LOS HOMBRES X son la familia del siglo 21: profundamente disfuncional y desunida, pero que se quiere por lazos tan arraigados que ni ellos mismos pueden intuir. No cabe duda que dentro de un siglo, los antropólogos y sociólogos estudiarán sesudamente estos filmes para comprender cómo pensábamos, sentíamos, temíamos, anhelábamos y luchábamos los seres humanos de inicios del siglo 21.