REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
21 | 07 | 2019
   

Letras, libros y revistas

El infierno de Dante en la Tierra: el río Congo (sobre el libro de Peter Forbath)


Gerardo Ugalde

Un buen libro de Historia es aquél que deja de ser un texto de carácter científico, al menos eso creo yo, para dar lugar a una narración de carácter simbólico y abierto. Leí la obra de Peter Forbath sobre África (la cuenca del Río Congo, una zona compuesta en la actualidad por varias naciones africanas), la profunda, desconocida, enigmática, brutal y desgarradora. No sólo por su historia misma, sino que en las descripciones de los paisajes, hay una ligero atisbo de que se nos describe el Infierno, no el de llamas, sino el de una vegetación profusa, peligrosa y sobre todo hambrienta de la sangre de cualquier ser vivo. No es de extrañar que uno de los virus más enigmáticos que han golpeado la cultura del ser humano: el SIDA, haya tenido sus orígenes en este territorio. El Fondo de Cultura Económica tuvo el acierto de acercar al público mexicano esta singular obra. Si se lee con cierto conocimiento de los hechos pasados, uno puede dibujar un retrato rico en matices y líneas expresivas aunque a veces demasiado imaginativas. Es un poco antes del descubrimiento de América, que los primeros europeos (portugueses) encontraron este pedazo de tierra para ellos totalmente ignoto, sin embargo, el significado que tendría posteriormente es totalmente importante. La raza negra robada literalmente por la ambición, el desprecio o si queremos justificar las acciones de una época el carácter de superioridad que brindaba la Cruz, importó hacia el nuevo continente una diáspora auténtica, superior al del pueblo hebreo, no con el fin de poblar, sino de servir como mano de obra esclava.
Peter Forbath, junto a muchos otros autores (el célebre Conrad), aprovechan la historia del Congo, una que tristemente tiene su importancia por la significación que tuvo para una civilización europea dominante, cruel, indiferente, por no decir inhumana, para explicarnos lo que hemos de llamar “Progreso”. Los descubrimientos pueden ser a veces un tanto, tantito, aberrantes.