REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
14 | 12 | 2018
   

Letras, libros y revistas

Entrevista con Jorge Luis Herrera - Contagiar el amor y la pasión por la obra de Nicolás Gogol


Bernarda López de Hernández

El escritor y editor Jorge Luis Herrera (1978) nació en la Ciudad de México. Es licenciado en Historia del arte (CAM), maestro en Letras mexicanas y doctorando en Letras (UNAM). De 2002 a 2008 fue editor del entonces portal educativo de la Subsecretaría de Educación Básica de México (sepiensa.org.mx); también ha trabajado como editor independiente (por ejemplo, en 2014 fue editor invitado —junto con Luz Elena Zamudio— en un número especial de la revista Romance Notes de The University of North Carolina at Chapel Hill sobre escritoras mexicanas del siglo XXI). Es autor de Voces en espiral. Entrevistas con escritores mexicanos contemporáneos (Universidad Veracruzana, 2009), Cuando estés en el cielo (Tintanueva ediciones, 2013), La Virgen del Internet (Premio Nacional de Novela Tintanueva 2014) y del libro infantil La nariz de Gogol (Universidad Autónoma Metropolitana, 2015); además, es coautor de los libros de texto de Español para secundaria Letras y voces (Ediciones SM 2012, 2013 y 2014) y ha colaborado con cuentos, ensayos, artículos de divulgación, reseñas, entrevistas y fotografías en múltiples libros y revistas de México y del extranjero.
La obra de ficción de Jorge Luis Herrera se caracteriza, entre otras cosas, por su capacidad imaginativa, por la singularidad de sus temáticas y tonos, por su espíritu lúdico, por su gusto por establecer diálogos con diferentes obras y artistas, por su tratamiento de la ironía, por sus posturas críticas y por la pulcritud de su prosa. En esta entrevista conversó sobre diversas motivaciones, objetivos e ideas relacionadas con su más reciente libro: La nariz de Gogol; también habló sobre las ilustraciones realizadas por Sergio Ricaño, quien fue el encargado de otorgarle la dimensión plástica al texto.
Ahora bien, antes de transcribir la entrevista, con el objetivo de insertar al lector en el mundo de La nariz de Gogol, incluiré la breve introducción que Jorge Luis Herrera escribió para dicho libro:

«Siempre he tenido la fortuna de habitar un universo donde el arte ha sido un pilar fundamental; en particular, la literatura me ha influido profunda, irremediable y cotidianamente: al aproximarme a múltiples obras, al escribir mis propios textos y al escuchar las historias contadas por familiares y amigos (por ejemplo, me encantaba que mi abuelo Tito narrara la forma en que su padre, destacado y elegante cantante de ópera, naufragó diez días en el Golfo de México). En fin, lo que quiero decir ahora es que estoy seguro de que varios de los relatos que disfruté en la infancia eran rusos (la verdad no estoy tan seguro de esto, pero me gusta pensar que así ocurrió); de lo que también estoy seguro es de que en la adolescencia me topé con la obra de Fiodor Mijaílovich Dostoyevski y quedé maravillado con Crimen y castigo, El jugador, Nietochka Nezvanova, El cocodrilo… Entonces soñé con Rusia, hasta que llegué a ese lugar; y en ese lugar (y en éste) continué soñando gracias a la literatura de escritores como Pushkin, Gogol, Tolstoi, Chejov, Nabokov y Solzhenitsyn. En particular me deslumbraron los libros de Nicolás Gogol: a partir de ese momento me he dado el gusto de leer y releer su obra, que se caracteriza, entre otras cosas, por su agudo sentido del humor y por el uso magistral de ciertos elementos fantásticos (como la 'humanización” de los objetos).
La nariz de Gogol está inspirado en los cuentos “La nariz” y “Diario de un loco” de Nicolás Gogol, y retoma una curiosa obsesión de este escritor: la nariz; cuando leas sus libros te darás cuenta de que, aunque sea de manera sutil, se menciona constantemente a dicha parte del cuerpo» (5).

¿Cuál fue tu principal intención al elaborar la recreación literaria La nariz de Gogol?
Estimular a quienes se inician en la lectura de obras de autores imprescindibles de la literatura universal (seguí los lineamientos de la colección “Déjame que te cuente”, ideada por la Mtra. Alma Mejía). Resulta pertinente manifestar que parto del principio de que una pieza literaria posee innumerables variaciones textuales, lo que permite dialogar y jugar abiertamente con ella (en este caso se trata de dos piezas literarias, La nariz y Diario de un loco, del escritor ucraniano en lengua rusa Nicolás Gogol). Asimismo, me parece importante subrayar que el género cuento tiene características idóneas como la brevedad y el número reducido de personajes para promover la lectura.

¿Por qué elegiste a Gogol?
El amor y la pasión por su literatura fueron el germen principal de mi texto. Me parece relevante explicitarlo pues, en mi opinión, para que pueda contagiarse a los lectores el gusto por libros de autores específicos mediante recreaciones literarias, debe existir, antes que nada, una empatía profunda entre quien “recrea” y la obra “recreada”.

¿Por qué consideras trascendente promover entre el público infantil la literatura de Nicolás Gogol?
Porque a pesar de que varias de sus obras abordan temáticas que quizá podrían juzgarse crudas, tristes o dolorosas —como la locura o la soledad¬—, tienden a presentarse desde una perspectiva crítica y, en gran parte de los casos, con un delicioso sentido del humor; asimismo, es innegable que estas temáticas, como todas las esenciales de la literatura, están inspiradas en las experiencias del ser humano, por lo que, por muy jóvenes que sean los lectores, no son ajenos a las realidades referidas; en lo personal estoy en contra de que se subestime a los lectores principiantes por medio del empleo del lenguaje simple y de las temáticas que no les representan un reto intelectual (un desafío a su medida, obviamente). Por otro lado, la literatura de Gogol se ubica, en general, en un rango comunicativo capaz de apelar a los referentes de lectores con distintos grados de experiencia; además, tanto el empleo del lenguaje de la mayoría de las traducciones que conozco, como el manejo de las emociones, las reflexiones y el lenguaje figurativo es fluido y sutil, lo cual permite acercamientos diversos, amplía el vocabulario y puede ser un aliciente para la escritura.
Vale la pena agregar que, con el propósito de contextualizar al lector y darle mayores herramientas para que se acerque a mi cuento y, sobre todo, a la obra de Gogol, el libro incluye información sucinta en una de las solapas sobre las principales características de la poética del escritor ucraniano.

¿Intentaste rescatar rasgos esenciales del espíritu de la obra de Nicolás Gogol?
Sí, aquellos que le dan “identidad”. Pero también traté de externar implícitamente mis interpretaciones, ideas e inquietudes, procurando escribir con sencillez, claridad y con un aliento lúdico. Por ello privilegié las frases breves, el lenguaje común (mas no simple), las metáforas, las analogías y los párrafos de una extensión corta o mediana.

El humor es un elemento fundamental de tu libro…
En efecto, un eje transversal de La nariz de Gogol es el constituido por el humor, la imaginación desbordada y el difuminado de las fronteras entre fantasía y realidad, sueño y vigilia, y razón y locura. Además intercalo breves frases tomadas de los libros La nariz y Diario de un loco —las distingo con letra cursiva—, con la intención de establecer un diálogo más directo con la obra de Gogol, de reforzar los marcos de verosimilitud y de resaltar la capacidad expresiva de los textos originales, que, lo enfatizo, a pesar de que se trata de traducciones, en general conservan el tono desenfadado, fresco, sencillo, profundo, fantasioso e irónico que los caracteriza (cuando menos eso es lo que me han explicado diversos especialistas con los que he hablado sobre el tema).

¿Qué puedes decir sobre las ilustraciones que acompañan al texto?
Fueron realizadas por uno de mis mejores amigos, el artista plástico Sergio Ricaño (quien amablemente realizó también las imágenes de portada y contraportada de La Virgen del Internet), y se distinguen, entre otras cosas, por su fuerza expresiva y, simultáneamente, por su ligereza; además, a pesar de que las atmósferas de varias son un tanto sombrías, destacan ciertos toques lúdicos que las suavizan (por ejemplo, es posible ver a una señora con cara de perro) y algunos rasgos “inquietantes” (por ejemplo, el efecto tridimensional de diversas láminas). En general se trata de trazos desenfadados que pueden tanto evocar a la niñez como producir la sensación de libertad.
Es importante remarcar que las ilustraciones también cumplen con una función didáctica, ya que estimulan la imaginación, refuerzan la comprensión e incitan a los lectores a seguir adelante. Así, las imágenes dialogan con el texto y tanto el lenguaje escrito como el plástico se enriquecen de forma mutua, se complementan estéticamente y crean un todo.

Por último, ¿podrías hablar sobre tus próximos libros?
Suelo trabajar en varios proyectos de manera simultánea. Hace pocas semanas terminé una primera versión final de un libro de cuentos que comencé hace más de cuatro años. Se llama Roja. Todos los relatos están inspirados en historias de la nota roja. Es un libro crudo, grotesco, difícil de digerir, donde reina la violencia (verbal, física, sintáctica, etcétera). Algunos de los cuentos que lo componen ya han sido publicados en distintas revistas y antologías (por ejemplo, “Premonición” en La Colmena 1 y “La caza de los motochorros” en Crítica 2).
En la actualidad estoy trabajando en un par de libros de ensayo sobre literatura mexicana del siglo XX; también planeo concluir pronto una novela que comencé en 2002 y que dejé abandonada durante más de diez años.

Bibliografía recomendada:
Herrera, Jorge Luis. 'La caza de los motochorros”, en la revista Crítica, número 167, octubre-noviembre de 2015, Universidad Autónoma de Puebla. Pp. 56-59.
2 Herrera, Jorge Luis. “Premonición”, en la revista La Colmena, número 89, enero-marzo de 2016, Universidad Autónoma del Estado de México. Pp. 127-129.

*Jorge Luis Herrera. La nariz de Gogol. Ilustraciones de Sergio Ricaño. México: UAM-I / Departamento de Filosofía, 2015. Colección “Déjame que te cuente”, serie Clásicos modernos.