REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
15 | 11 | 2019
   

Confabulario

Foro de aforismos y reflexiones


Roberto Bañuelas

HIPOCRESÍA

• Los hipócritas invocan la ayuda de Dios para hacer el mal y aparecer como buenos.
• Los hipócritas son pésimos intérpretes de las virtudes ajenas.
• Los hipócritas son los travesti del bien.
• Los hipócritas, por contraste, afirman la calidad humana de quienes no lo son.
• Los hipócritas no estudian para llegar a serlo.
• Los hipócritas hacen del engaño su credo personal.
• Hay algo de retraso mental en los hipócritas y las prostitutas.
• Los hipócritas tienen sus momentos de debilidad en que dicen la verdad.


HISTORIA

• La historia es una abstracción en la que los autores otorgan la verdad circunstancial: todos aquellos que en el pasado eran considerados como criminales y bandidos, son ahora los mártires y héroes que son venerados para detener y reprimir a los inconformes de siempre. La clase en el poder, aunque cambie de ropajes y de ideología, sigue siendo el poder de una clase represora y voraz.

• La historia es el retorno cíclico de los errores, los horrores y de algunas grandezas de algunos hombres a los que pocos valoran y comprenden.

HOMBRE

• El hombre pensante que sueña despierto transforma sus delirios en posibles o dudosas creaciones.
• El hombre no es un adúltero obsesivo, sino un polígamo natural.
• Los hombres debemos venerar profundamente a las mujeres: hay una que nos da la vida y otras que nos dan el amor y la felicidad.
• El hombre puede ufanarse del aburrimiento: eso le hace diferen¬te a otros hombres y a todos los animales.
• El hombre emplea mucho de su fuerza animal en cargar toda la vida a un ángel imaginario.
• Los grandes hombres son incomprendidos porque hablan un lenguaje al presente para una sociedad que persiste en entender lo elemen¬tal de un lenguaje del pasado.
• El hombre abre la puerta para salir a combatir por el reposo prometido a puerta cerrada.
• Al hombre, el hecho de creerse libre no le evita ser esclavo de su desdicha recurrente.
• Los hombres viven sometidos al imperio de los más fuertes, pero siguen soñando con una igualdad diferente a la que tienen como oprimidos.
• Cuando comenzaron las primeras chispas del pensamiento, el hombre se sentía tan solo, que tuvo que inventar dioses y demonios.
• Cuando un hombre ha dicho demasiadas cosas graves, termina pareciendo solemne aunque ya no tenga nada que decir.
• Cuando el hombre sabe que es una isla habitada de nostalgia y esperanza, comienza a elaborar el inventario de sus proyectos frustrados.
• Es más fácil encontrar un hombre con bienes que un hombre de bien.
• El honor de algunos hombres degenera en mercancía.
• El hombre de talento siempre se esfuerza en demostrarlo; el tonto le lleva la ventaja de no preocuparse en demostrar lo que es y lo que no es.
• El hombre que se instruye se compromete con nuevas dimensiones de la vida.
• Pocos hombres se esfuerzan en alcanzar las alturas del saber, pero son muchos los que reptan en la más abyecta adulación.
• El hombre, animal social, necesita de la sociedad para combatir en ella.
• El hombre civilizado rechaza el empleo de la fuerza bruta: esto le convierte, también, en su propia víctima.
• El hombre es un animal de costumbres... frecuentemente, de malas costumbres.
• El hombre pobre es más honrado que honorable. Al hombre rico le basta con ser honorable.
• El hombre superior no necesita títulos: los ataques que se le hacen en vida y algo de admiración póstuma, son reconocimientos suficientes.
• El acoso contra el hombre superior es la forma más sincera con la que se expresan los inferiores.
• Hay dos clases de hombres: los que sueñan despiertos y los que duermen.
• El hombre peregrina toda su vida para llegar a una fosa. La sepultura, aunque sea un mausoleo, no importa nada; el trayecto recorrido, sí.
• Todo hombre se debate entre la comedia de ser un loco y la tragedia de ser un tonto.
• El hombre es un creador inveterado de necesidades, satisfactores y más necesidades.
• No importa cuánto avance la ciencia, el hombre no se librará nunca de todos los mitos, prejuicios y supersticiones que limitan su desarrollo y realización.
• Aunque el hombre sea el animal más perfeccionado y perfectible, también es el más manipulable y enajenado.
• Muchos hombres son modestos al hablar de sus posibles virtudes, pero suelen ser vanidosos al hablar de sus vicios y de bajas acciones.
• Ante la ausencia de milagros, el hombre ha creado prodigios que hacen palidecer las hazañas imaginarias de los dioses: es el alumno que supera al maestro.
• El hombre que no se encuentra a sí mismo, acude y recurre a la multitud para manifestarse en contra de lo que la realidad exija.
• El hombre es fuerte por sus habilidades; la mujer lo es por sus debilidades.
• El hombre es capaz de crear dioses y de destruirse entre sí.
• El hombre mira al mañana apoyándose en las desgracias y experien¬cias del pasado.
• El hombre no debe limitar su vida a un presente de impactos y sorpresas; consciente de que su vida tiene un pasado, lo reconstruye con recuerdos y palabras que resuenan en el momento que vive.
• Hasta ahora, la perfectible evolución de la humanidad se ha desarrollado en una lucha continua entre el hambre heredada y la felicidad evasiva.
• El hombre sueña y lucha entre la justicia universal y la crueldad total.
• El hombre es un animal que sueña despierto.
• Si creemos en el hombre y en la sociedad humana, luchemos por su superación.
• El hombre íntegro es aquél que puede caer en la lucha, no el que triunfa arrastrándose.
• El hombre se revela por la calidad de sus acciones, no por la adquisición de poses y actitudes que disimulan la carencia de realizaciones.
• De los grandes hombres debemos imitar su ejemplo, pero hacer la propia obra que, en cada caso, corresponde a una época determi¬nada y determinante.
• Cualquier hombre, con pequeños triunfos, se considera como algo prodigioso que compadece a los demás hombres porque no lo son.
• Cuando el hombre sabe que es una isla habitada de nostalgia y esperanzas, comienza el inventario de sus proyectos frustrados.
• El hombre, mamífero atemorizado, cree que participa de la Creación porque se reproduce con anárquica obstinación.
• Hay algo en común, entre el hombre y la mujer, que es constante: ambos hablan de la mujer.
• Hay hombres que suelen tener más edad que años. Las mujeres, rara vez, llegan a completar la que no declaran.
• Nada tan fatal para un hombre como que cada una de sus amantes quiera ser su esposa y su esposa pretenda ser su única amante.
• El hombre se extravía porque cree demasiado en las religiones y muy poco en la humanidad.
• De todos los animales, sólo el hombre produce y padece la religión.
• El hombre es una realidad mutable hacia una grandeza integrada en el avance social.
• El hombre no sabía aún producir el fuego y ya había inventado varios dioses.
• Ningún hombre, por brillante que sea, se adelanta a su tiempo, sino que es expresión y testimonio de un determinado momento histórico.
• El hombre, desde que se irguió y caminó sobre dos pies, ha recorrido el largo camino de la historia como un equilibrista.
• Aunque el hombre no sea el animal más perfecto, es el creador de los dioses, todos a su imagen y semejanza.
• Todo hombre que triunfa, no es necesariamente un ser superior, pero así le conviene creerlo para sentirse diferente.
• El hombre civilizado es un nudista; el primitivo, era o es, un nudícola.
• Sin necesidad de dividirlo en grupos, clases o razas, el hombre es una criatura miserable que vive en perpetua contradicción de ser un animal insatisfecho en busca del ángel que pretende ser.
• Al hombre mediocre, la existencia de un dios perfecto y todopode¬roso le da la tranquilidad de seguir siendo pequeño y mezquino.
• Si el hombre está hecho a imagen y semejanza de un dios, tenemos que convenir en que se trata de otro dios o de otro hombre que ya no existe.
• La sociedad industrial y consumista ha convertido al hombre en un instrumento funcional y le ha sustraído sus mejores cualida¬des, dejándole, irremediablemente, sólo aquel potencial animal que, cuando reacciona para liberarse, se manifiesta en una agresión destructiva.
• El hombre, enajenado y débil, oye hablar de dos abstracciones que lo confunden cada vez más: Dios y la ciencia.
• El hombre moderno es un primitivo que renueva sus temores y supersticiones dentro de una sociedad sofisticada.
• Todo hombre que muere dentro de sí como individuo, se agrega al torrente circulatorio de la multitud.
• El hombre mata a sus semejantes para olvidarse de que un día, alguien como él, asesinó al hijo de Dios.
• Al hombre, porque piensa, le duele el animal que es.
• El hombre civilizado cree en la verdad demostrada en progreso; el habitante atrasado prefiere, a pesar de su miseria, esperar la aparición del milagro.
• Mientras el hombre conserve sus 208 huesos acompañados de acción, está vivo.
• El hombre es el animal más acosado: entre todas las especies, tiene por enemigos a sus iguales, a sus superiores y a sus inferiores.
• En la cadena económica, el hombre es el cazador y la presa.
• Que el hombre fuerte sea cruel con frecuencia, es la norma execrable; que sea generoso, es la excepción que, humanamente, lo distingue.
• El hombre es capaz de organizar diversos prejuicios para usarlos como escudos mentales contra el miedo a su propia libertad.
• La del hombre es una especie animal que, además de la victoria de la sobrevivencia, pretende la diaria felicidad.
• Cuando el hombre interpreta a sus semejantes hace filosofía; cuando ama a la mujer, intenta la poesía; si logra expresar a la naturaleza, hace arte.
• También en la actualidad, el Homo sapiens no es un sabio, sino alguien que puede aprender a leer.
• La mayoría de los hombres practica una infidelidad platónica.
• Un hombre equivocado es un ferviente defensor de errores ajenos.
• Al hombre que vale se le combate; al que nada aporta, se le ayuda a reproducirse.
• La individualidad del hombre pensante es desgastada y arrollada cada día por la presencia y fricción de la masa ubicua.
• El hombre no se sentía merecedor del bien: para justificar el mal, inventó al demonio.
• Con el cambio hacia una modernidad, regida por la más complica¬da tecnología, el hombre común está más abrumado que cuando se resignó a no dudar ni comprender la existencia de Dios.
• Cuando el hombre no acepta su condición de ser el perpetuo heredero de “la caída”, se olvida del Dios que los expulsó del Paraíso.
• Desde que el hombre se irguió y caminó sobre dos pies, ha recorrido la historia como un equilibrista.
• El hombre ha tenido mucho éxito en divinizar a los animales; pero en su intento de humanizar a los dioses, fracasa o termina crucificándoles.
• Los hombres se matan por un pedazo de tierra en un planeta sin dueño, esfera que gira y terminará estallando o transformándo¬se en un cuerpo congelado.
• Son demasiados siglos de Homo sapiens para concluir con mediocri¬dades semejantes al pecado original.
• El hombre, en casos aislados, es un reflejo del orden cósmico. Sin embargo, cuando se torna violento, enmienda los errores pasados con la elaboración de nuevas catástrofes.
• ¿Es el hombre un aislado prodigio que prueba la existencia de Dios o un insignificante creyente?
• El hombre, en nombre de Dios, juzga a sus semejantes como sus enemigos.
• La afirmación de que el hombre es un gigante dormido, se contradi¬ce con la sobrepoblación de enanos espirituales, insaciables y neuróticos: podemos elegir entre reír o llorar.
• El hombre no lucha para encontrar el Paraíso prometido, sino para escapar a diario del infierno establecido de la duda y de la incompetencia para lograr un mundo mejor.
• El hombre sufre y piensa: las tragedias son la conciencia del dolor y la ignorancia de su causa.
• El ser humano es, como individuo y como grupo, débil y miserable; su fuerza ha consistido siempre en la invención de demonios destructores y de un dios todopoderoso.
• El hombre, como representación individualizada de lo humano, es un ser aislado y perseguido por la masa que representa el estatismo del género y la especie.
• Somos lo que hacemos, si lo hacemos bien o mal.
• El hombre se hace esclavo de medir la duración de su propia vida, hasta que un día llega la muerte y, en un instante, lo libera de un espacio sin tiempo.
• El hombre, aunque se crea un líder, un profeta o un domador no pierde, finalmente, su condición de bestia perseguida.
• Todos los mecanismos de defensa de los animales son individuales; sólo el hombre, débil y cobarde, se apoya en el consenso de los oprimidos.
• El hombre confunde el valor de la vida con el poder, convirtiendo la supervivencia en una lucha despiadada para lograr la mayor acumulación de objetos superfluos.
• Cuando el hombre triunfa o llega al poder para vencer y oprimir al prójimo, se siente la medida de todas las cosas; pero cuando sufre o fracasa, se siente incomprendido de los hombres y olvidado de Dios.
• El hombre de carácter es un rebelde con ideas.
• La mayoría de los seres humanos se creen superiores a todos los animales por el simple hecho de que son capaces de comérselos.
• El hombre, para parecerlo, debe evolucionar constantemente.