REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 07 | 2019
   

Arca de Noé

Los trancos


Carlos Bracho

Tranco I
Desde luego que la Ceiba, orondo árbol que cobija, y el agua que moja las conciencias, y el calor de un sol al que le place lanzar sus rayos sobre estas tierras de Chiapas y de Tabasco y nos crea, toda esta abundancia, un ambiente propicio para la contemplación, para la reflexión para el gozo. Bien. Invitado que fui por la Universidad Autónoma de Chiapas, asistí a la Feria Internacional del Libro Chiapas Centroamérica UNACH 2016. Presenté mi libro Muerte en la azotea de Editorial BENMA. El público asistente fue cordial y por fortuna, fueron adquiridos muchos ejemplares. Luego, otro día, ofrecí una charla sobre el TEATRO, me gustó la respuesta de los estudiantes y se realizó una charla muy interesante sobre el quehacer teatral.
Y de allí pasé al X Festival Cultural Ceiba. Al calor rico y tonificante de Villahermosa, Tabasco. A su ambiente que inspira tentaciones, a sus creadores que nos traen mundos de fantasía, a su comida que nos levanta el ánimo.
Pero lo que yo quiero resaltar es que tuve varios encuentros con escritores y periodistas. Aquí va la reseña de lo que en estos festivales me tocó vivir:
De Margarita Aguilar –a quien le agradezco sus comentarios valiosos sobre mi libro- dio a conocer sus libros: Desarraigada. Lectura que me llevó, dócilmente, por los caminos que ella, Margarita, autora, quiso llevarme. Cito: “El misterio más grande de mi vida es el amor, la promesa hecha ante un beso es el néctar que me ha guiado”. Y ese pensamiento, y el recorrido por las tierras del Sur, y todo lo vivido por esta “desarraigada”, y al cerrar la última página, llenaron mi alma de un deseo enorme de conocer más a Margarita. Pero allí no paró la cosa, cuando leí, también de la autoría de ella Acordes de espinas, cuya lectura es provocadora y sensual, pero agrego con gusto que el transcurso de la obra es pleno de vida, de acciones vitales, y a mí, cuando dice: “La seducción es un arte hilado de intuición e inspiración”, yo me sumo a esta sugerencia, a esta propuesta. Buenas historias, buenos libros. A Margarita le mando un abrazo.
Luego charlé con Jair Cortés sobre su libro Historia Solar: “… tanto sol y él sin raíces sin manos sin pinzas sin poder decir sin permiso para pronunciar amor…”. O sea, que su poesía es eso: historia cruda, real, y sol, el sol que llena todas sus palabras, que iluminan sus poemas.
Y llegó el turno de mi amiga poeta Chary Gumeta, y cuando, ella, con su voz sonora y plena, y con la rabia a flor de piel, nos leyó su libro Poemas muy violetas, el recuerdo que ella hace de las matanzas del ejército, también llenó mi alma de coraje: “Allanar con voces este silencio/ y abrir la dignidad/ la conciencia/ no justifica la masacre de un pueblo”. Poemas en donde está ese clamor del pueblo de la tal justicia que no llega. Bien, amiga Chary. Sigue en la lucha, y que siga tu poesía llenando los espacios vacíos de algunas almas que no tienen memoria.
Y qué gratos recuerdos me trajo de Guatemala el musicólogo Alfonso Arrivillaga Cortés, con su libro: “La Marimba Maderas de Mi Tierra”. Allí, con un estilo sobrio y de sabia virtud, nos lleva de la mano por las peripecias que este instrumento musical tiene en la historia de estas cálidas tierras.
Y me sentí otra vez niño al leer: “Cuando el bosque suena cuentos trae” y con estos cuentos viajé nuevamente a Cuba, a la Cuba de siempre, a la Cuba de la lucha. Bien, amigo Santiago Miguel Carnago López. Un saludo solidario.
Después de varios tequilas y algunas cervezas, platiqué largo y tendido con Omar Nieto. Allí en el bar le dije que su libro: Teoría general de lo fantástico es fundamental para entender más a fondo y conocer más detalles de este tema fascinante.
Libro que debe estar entre los libros que hay que leer y consultar debidamente. Magnífico trabajo el de Omar. Felicidades.
Cuando escuché el título de Hace 72 millones de años; Los dinosaurios de México. Pensé inmediatamente en los políticos mexicas, pero, oh, grata sorpresa, Rubén A. Rodríguez de la Rosa, su autor, nos dice a lo largo de este estudio científico sobre los Dinosaurios reales, los Dinosaurios que poblaron esta tierra, que sí, que no es la historia de los políticos que afean hoy la faz de México, sino de aquellos habitantes primigenios que tanto llenan nuestra imaginación y sed de aventuras. Este libro también se hace indispensable de tenerlo en el librero que está frente a nosotros.
Y como dicen en mi pueblo, quien me dio en mi mero mole fue Marisa Trejo Sirvent con su Antología Al filo del gozo, que es un desfile de poesía erótica. Sí, mujeres de todo el mundo nos dan una lección lúdica y profunda de lo que el rito del amor provoca en los seres vivos y llenos de pasión y de amor y de vida. Al leer cada poema de estas poetas, mis noches serán calientes y me harán acostarme con la Venus rubicuna… de verdad. Gracias Marisa, y gracias también por tu recuento que haces en Chiapas Biográfico de “vidas en la literatura chiapaneca” en donde desfilan varios creadores de primera línea.
Otro libro indispensable es Con-versatorias que son entrevistas a poetas mexicanos nacidos en los 50. Cuyo coordinador es Ricardo Venegas. Un recuerdo de tantas y tantos poetas que forman la gran legión de creadores de sueños, y que nos une con ellos, el arte de Lope, de Shakespeare y Lord Byron, de Sor Juana, de Arreola. Y también de Ricardo, y lo comentamos, tomando unas coronas heladas, sus libros La sed del polvo poemas, que todo poeta, deja allí, en sus líneas, la sangre, el alma. Y otro libro que sorprende de Venegas es Sendas de Garibay, a lo largo de sus páginas vamos viviendo lo que Ricardo Garibay hizo y deshizo en la vida. Buen recuerdo.
Mis ojos están más que irritados por estas briosas lecturas, pero mi alma, como digo, se ha llenado de asombrosas aventuras, está plena de los gozos que produjeron en mí las palabras sabias de mujeres poetas que saben que el amor es indispensable para superar la era de los dinosaurios, y que las caricias dejan una huella imborrable, y que los besos nos hacen viajar al infinito de los cuerpos desnudos, de los cuerpos que tienen calor y deseos infinitos.
Ahora sólo espero que el tiempo transcurra, que lleguen los meses que corren impulsados por Cronos para estar nuevamente en estos Festivales de las letras, y compartir con las margaritas y las marisas y la charys y con los poetas, al calor de unos mezcales o de unos tequilas raspadores, sus libros, nuestros libros y lo que ellos representan en la historia de cada día.
Vale
Carlos Bracho