REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
25 | 01 | 2020
   

Confabulario

Los sueños de la razón


Martha Figueroa

Realicé varias respiraciones pero sin forzar mi ritmo, permito que ésta fluya suavemente dentro de mi pecho, mantengo un espacio fijo y continuo, pero con energía… es tan sensual. Al cabo de un momento desde lo más profundo, deseo que la magia del deseo ocurra, los efectos de la respiración natural sobre la mente puede ser maravillosa, mantengo los pensamientos oscuros alejados de mi corazón, repito serenamente “soy felicidad, armonía, prosperidad, libertad e infinito” la fe logra magia, tomaré conciencia de mi poder superior y ya nada me podrá hacer daño. No debo albergar jamás pensamientos negativos o desesperados, no pienso en cosas oscuras, con la mente podemos todo.

Hice una visualización mental a fin de establecer un contacto con mi protector en lo Invisible, mi consejero espiritual, mi mejor aliado, se conforma con aparecerse en mis sueños, o en el telón mental de mi espíritu. Sus consejos, sus opiniones y sus predicciones se me han revelado siempre justas, cierro los ojos, lo veo claramente, tan nítidamente como si estuviese frente a mí. Cuando se me aparece uno de mis guías místicos de los mundos superiores abro totalmente mi fuerza y dejo entrar la oleada de sensaciones que me habiten, las imagino intensamente, son manifestaciones protectoras para ayudar a resolver los misterios fundamentales para mi florecimiento; son la fuerza vital a mi amada existencia.

La señal de la revelación de uno de mis maestros llega a manera de una suave brisa que me acaricia el rostro como un soplo ligero, la sensación más fuerte y que anuncia la llegada de mi guía es la de fundirme en una con mi entorno, todos mis sentidos están en alerta total, veo mejor y distingo los menores detalles del lugar en el que me encuentro, escucho sonidos casi imperceptibles al oído humano. Visualizo árboles a mí alrededor, flores, plantas, olores, colores no existe dolor, no existe presión, cuando los toco, en ese estado de conciencia superior, no tengo el sentimiento de estar separada de ellos, son una prolongación de mi ser como yo soy una extensión de ellos, mi espíritu se siente invadido de una sensación de bienestar que me hace alcanzar un verdadero estado de trance, pero en el que no pierdo conciencia, al contrario, estoy totalmente abierta a todo lo que me rodea, especialmente, cuando entro en contacto físico con entidades me recorre una extraña sensación, se comunican conmigo, me transmiten su energía. También pueden tomar forma humana y materializarse a mi lado ¡En ese caso, la impresión es absolutamente más fuerte que la de una aparición mental! A la sensación visual y auditiva de un contacto puramente mental, se añade una sensación de infinita dulzura y un suave calor invade mi cuerpo y mi espíritu, entonces me siento anegada en una poderosa irradiación, emergida de una luz eternamente brillante. Observo en la naturaleza bañada por la prana, la fuerza vital en la que me sumerjo y busco también estar cerca del agua símbolo de la resurrección y de la vida que es también un elemento muy importante como transmisor de energía, ¡agua, tú eres la fuente de todas las cosas y de toda existencia al igual que el aire!, pero estos movimientos no son el único conducto porque, a mi vez, yo le transfiero mi fluido, es un verdadero intercambio, nos recargamos mutuamente.

Cuando expreso todo esto, no es que se trate de una transformación espiritual, sino de un verdadero sentimiento del Ser, un elemento entre otros del lugar en el que me encuentro, esa energía benéfica me llena de vitalidad, a veces durante semanas ya que mi guía fundamental de los mundos celestes superiores no vienen a cada momento al plano terrestre, se materializa en el plano visible sólo cuando ha sido vehementemente solicitado, con sinceridad y creencia en él. Estas apariciones tienen también una virtud espiritual porque la energía casi palpable emitida por un guía místico, realiza un trabajo de purificación interior vivificante.

Deseo la esperanza de que ocurra llegue finalmente a la realidad, ya no dejar entrar las sensaciones íntimas de mundos superiores, cerrar mi energía y sí, fundirme con mi entorno de sonidos, colores y olores, abrazar los árboles, cantarle a las flores, danzar con la naturaleza y robarles su fortaleza para poder despertar de los sueños de la razón, y en medio del resplandor, con una mirada serena contemplar el día en el murmullo del silencio en el mundo solar.