REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
13 | 12 | 2019
   

De nuestra portada

60 años de La palabra y el hombre y de su fundador


José Miguel Naranjo Ramírez

En el año 1957 nació la prestigiada revista de la Universidad Veracruzana La Palabra y el Hombre, fueron varios los responsables de iniciar este proyecto cultural y educativo, el Doctor Fernando Salmerón en el tomo número 6 Perfiles y recuerdos de su obra completa publicada por el Colegio Nacional, relata lo siguiente: “Al comenzar el año de 1957, un grupo de profesores de la Universidad Veracruzana, convocados por el entonces Rector, Doctor Gonzalo Aguirre Beltrán, se reunió para planear la publicación de una revista. Quienes concurrieron a esas reuniones formaron el primer Consejo Editorial de la misma: Gonzalo Aguirre Beltrán, Fernando Salmerón, José Pascual Buxó, Alfonso Medellín Zenil, Ramón Rodríguez, Dagoberto Guillaumin, Xavier Tavera Alfaro, Adolfo García Díaz, Luis Ximénez Caballero y Sergio Galindo, quien desde el primer momento fue designado Director.”
Todos los personajes nombrados fueron cofundadores de la revista, pero sin ninguna duda Sergio Galindo tiene una gran importancia en la historia de La Palabra y el Hombre, primero porque fue el primer Director, además, Sergio Galindo se encargó de preparar todo el programa editorial de la Universidad incluyendo la revista.
Cuando se presentó el primer número de la revista, Fernando Salmerón nos relata parte de las líneas discursivas, donde claramente se conocen los principios y valores con que nació la revista: “Quiere presentar servicios de información y de crítica, y orientar al lector sobre una gran variedad de temas vivos para la inteligencia mexicana. No se trata, por tanto, de una revista literaria en el sentido habitual, sino de un repertorio abierto que pretende, con la mayor amplitud y universalidad, contribuir al desarrollo de la cultura… por esta intención, vale decir que se trata de una empresa educativa, de una tarea al servicio de la educación del hombre.”
Con los años La Palabra y el Hombre fue dirigida por grandes escritores como Sergio Pitol y en ella salieron publicaciones de reconocidos intelectuales entre ellos Elena Garro, Elena Poniatowska, Octavio Paz, José Emilio Pacheco, José de la Colina, Ramón Xirau, y otros, por lo tanto, en los festejos de los sesenta años de la revista, los cuatro apartados del presente artículo están dedicados a conocer obras del primer Director y fundador de la revista, el escritor jalapeño Sergio Galindo.
Uno de los grandes narradores mexicanos de la segunda mitad del siglo XX es Sergio Galindo, iniciaremos el presente artículo presentando la novela titulada: La Comparsa, publicada en 1964. Parte de las características de las novelas de Sergio Galindo es el realismo y costumbrismo, a través de sus obras el escritor jalapeño nos describe lugares que por él se volvieron emblemáticos, ejemplos: El Bordo, las vigas, en La Comparsa el escenario absolutamente central será Xalapa, Veracruz, y sus antiguos carnavales.

La Comparsa

En la novela a través de sus varios personajes recorreremos lugares clásicos de Xalapa como el Casino Jalapeño, los pasajes Tano y Enríquez, El Parque Juárez, Los Berros, es una novela de lectura sencilla y agradable, en mi opinión el gran protagonista es la Ciudad y el carnaval, porque ninguno de los personajes sobresale más que otro, y como es de esperarse casi todos los personajes están relacionados o mínimo se conocen, eso en la actual Xalapa todavía no se pierde totalmente.
Lo contado por el narrador está situado en 1959: “–Hoy es un día extraordinario –dijo Hernán – con el tiempo los historiadores lo llamarán “un sábado inolvidable”. –Singular empiezo del Carnaval –siguió Luis, en tono de leer – “del año de gracia de 1959, en la ciudad de Jalapa.” Es importante no olvidar que estamos ante una novela y no una crónica, eso implica que aunque se parta de un hecho histórico, el narrador va a recrear e imaginativamente nos contará como era Xalapa y sus carnavales.
Partiendo de la esencia de novelar Sergio Galindo nos presenta el paisaje, naturaleza y clima de Xalapa, va describiendo y al mismo tiempo realizando una crítica a la conservadora y elitista sociedad en que le tocó vivir, en las diversas vivencias de los personajes Sergio Galindo narra con nostalgia tiempos que se han ido para no volver, nos presenta a personajes machistas, y al igual que en otras obras empieza a liberar la conducta de la mujer, el ejemplo se encuentra con el personaje llamado Isouza, quien era empleada en una casa de ricos y cuando inició el carnaval desaparece como protagonista de la novela, y al final resultó que era una de las mujeres enmascaradas más liberales con su conducta en plena fiesta.
En la obra Galindo describe parte de la vida rutinaria, así como conductas y costumbres que no se han ido, esto se puede describir de manera puntual con el personaje que en la novela es el Presidente Municipal llamado Genaro Almanza, quien se autodescribe de la siguiente manera: “Yo, alcalde de esta ciudad por obra y gracia del PRI, y del señor Gobernador.”
Genero Almanza tenía de amante a la guapa Zenaida, esta chica no era la reina del carnaval, se llamaba Lina la reina, pero Zenaida desfilará en la fiesta y todo está organizado para que pase como la verdadera reina: “–Zenaida es un mango. –Está a todo dar, no hay quien le dure. –Silvia Pinal y Elsa Aguirre se van a ver pequeñitas. –Sí, ésta les gana a todas, hasta a la Félix si es que viene…- ¡A todas! -La Pinal viene en el carro de las Dos equis, y la Aguirre en el de la Carta Blanca… pero lo que es jalapa ahora sí le demuestra a todo mundo lo que son sus jalapeñas… ¡Está Zenaida!”
Independiente a la interesante crítica que en momentos se percibe en la novela, Sergio Galindo ante todo nos está describiendo una gran fiesta: “Los niños son los más próximos a la realidad del misterio: corren incansables por la calle principal hasta las gradas de la Catedral: allí la muchedumbre los contiene: allí la gente se ha unido totalmente: bailan: bailan quién sabe con quién, quién sabe qué ritmo: pero bailan, se empujan, riñen, gritan, cantan, bailan y la niebla los hace hermosos y efímeros. Al parque Juárez no se puede entrar: hay tanta gente que apenas puede moverse. Las mujeres, todas, se dejan llevar por un momento por ese ímpetu, gritan cuando las empujan y pellizcan, huyen, gritan con risa, huyen para caer sobre otro grupo. Oyen mil orquestas. No importa la lluvia. Ya están empapadas. Ya. Lo importante es reír y reír. Echan confeti.”

Nudo

Por algunas experiencias personales en diversos círculos de lectores, considero que las novelas más conocidas y leídas de Sergio Galindo son: Polvos de Arroz, El Bordo y Otilia Rauda, pero sin ninguna duda la obra más lograda artística, estética y técnicamente es la titulada: Nudo, novela publicada en el año 1970 por la Editorial Joaquín Mortiz, y a partir del 2010 salió la Primera Edición por la Editorial de la Universidad Veracruzana.
Hasta antes de escribir: Nudo en las obras de Sergio Galindo nos encontraremos con paisajes regionales, historias y conductas de provincias, el ambiente será en algunos casos revolucionario y postrevolucionario, la forma en que nos narra las historias son convencionales, entre otras características más. Entrando en el universo del Nudo muchas cosas van a innovarse en la obra del escritor jalapeño.
Como primer comentario sobre el Nudo, Sergio Galindo nos hace viajar fuera de Jalapa y de México, unos personajes nacerán en Toronto, Canadá, otros en Londres, en París, e incluso Allan Green y Nancy Park personajes centrales de la historia, aunque terminan viviendo en San Miguel de Allende, Guanajuato, estos se conocieron en pleno contexto de la Segunda Guerra Mundial en Londres, Inglaterra.
Interesante es la forma como nos va contando las historias, el escritor juega con los tiempos, ejemplo es que personajes del capítulo primero se empiezan a relacionar con otros hasta el capítulo tercero, es importante puntualizar que al final todos los personajes están relacionados y esta fuerte relación se convertirá en un Nudo, todos son personas enredadas por el amor, el pasado, los recuerdos, los celos, conoceremos momentos de sexo, alcohol, cenas, viajes, paisajes, ciudades, realmente es una novela interesante que a pesar de su estructura, se puede leer con facilidad y conforme se avanza se va comprendiendo las complejidades de las relaciones.
He comentado algunos rasgos estructurales que encontré en el análisis personal de la lectura, de manera general realizaré una breve presentación de la historia que nos presenta la obra. Daniel Duarte y Nancy son protagonistas centrales, Nancy quedó a los 15 años huérfana de padre y madre, hecho que la obligó a viajar a México para pedir auxilio por temas de herencia al notario Ulises Duarte papá de Daniel y amigo personal del recién finado papá de Nancy.
Ulises Duarte recibió con mucho cariño a Nancy, sin embargo, desde un inicio se percibe el acoso y coqueteo sobre la adolescente, Daniel tenía 9 años de edad cuando Nancy llegó a vivir a su casa en la ciudad de México, entre Daniel y Nancy nació un sentimiento de amor puro, por lo menos en esa edad, con el paso de los años Nancy trabajó de enfermera y fue como voluntaria a Inglaterra a apoyar a los caídos en guerra, en este contexto conoce a Allan quien se convertirá en su esposo.
Todo el tiempo que Nancy estuvo fuera de México se mandó cartas con Daniel, ambos se amaban y ella le habló del sentimiento y pasión que sentía por Allan, estos se casaron y decidieron irse a vivir a San Miguel de Allende, Daniel siempre estuvo junto a ellos, para ser concretos aquí existía un trío de amor implícito. Un día los tres conocieron a Ivonne quien había nacido en París, de madre mexicana y padre francés, por motivos de la Segunda Guerra Mundial Ivonne llegó con su familia en 1938 a vivir a la ciudad de México, Ivonne y Daniel se casarán, ahora el Nudo de las relaciones humanas se convirtió es un cuadrángulo.
Los protagonistas centrales de casi toda la historia serán los cuatro personajes antes mencionados, al final Laura quien es novia de Daniel, ya divorciado entonces de Ivonne, adquiere gran relevancia en la historia, pero todos los demás que no son muchos girarán en torno al Nudo antes descrito. Lo que sí va quedando claro conforme se avanza en la lectura, es que el Nudo cada vez es más fuerte y no se ve cómo pueda deshacerse.
Daniel aun viviendo con Ivonne seguía unido a Nancy, entre Daniel y Allan existirá una íntima relación con rasgos homosexuales, un personaje inglés amigo de Daniel llamado Tom Hardley se acostará con Ivonne y será el factor decisivo para la separación con Daniel, aclarando que Daniel e Ivonne se divorcian pero mantienen una buena relación de convivencia, en este ambiente de anormalidad llegó a la vida de Daniel la joven Laura, y él la llevará a San Miguel de Allende para que conozca a los amigos de toda su vida que son como su familia.
De manera muy general y limitada presenté a los personajes principales, la temática e interpretación puede ser muy amplia, si el análisis es riguroso todo indicaría que es una sociedad de convivencia de doble moral, anormal, etc. no obstante encuentro en la novela varias reflexiones sobre la vida, la muerte, las relaciones humanas, el amor, el tiempo, que son interesantes para realizar un análisis no tan pasional, comentaré brevemente una reflexión que se encuentra al inicio de la novela.
Se encontraban en San Miguel de Allende, Allan, Daniel y Nancy, de momento un pájaro se estrelló en la ventana y al instante cayó muerto, sobre este hecho que pudiera parecer insignificante, los personajes realizaron las siguientes reflexiones:
“Un ave acaba de morir. Se estrelló sobre un cristal en el que ni siquiera dejó huella y, sin embargo, vino la muerte. De ello quedan, sobre el piso de la terraza, como efímeras constancias, unas plumas y una gota de sangre que Nancy no ha advertido. Mañana no habrá ni eso. Esa ave terminó sus bifurcaciones, terminó su oportunidad de ver mundo y amar. Es urgente amar. Por eso las bifurcaciones. Los caminos unilaterales no llevan a ningún lado; uno debe romperlos o abandonarlos o reiniciarlos en otro sentido, abriendo brechas, exponiéndose al peligro, al amor.”
Nudo es una novela que deja muchos sentimientos, la vida es muy efímera y en un cerrar y abrir de ojos el final se nos acercará, cada quien elige el camino para llegar a ese final, después del final nada está garantizado, lo único real, comprobable y palpable se encuentra en esta vida, por lo tanto, atrevámonos a vivir, sé que la rutina es inevitable, pero hagamos dentro de ese universo rutinario que existan momentos para guardar en nuestras memorias, en nuestros corazones, expongámonos al peligro de amar, si no lo hacemos así, el alma morirá derrotada, y cuando estemos cerca del final, al igual que el pájaro estrellado, ni una huella en nuestro corazón o en el de otro habremos dejado. Atrevámonos.

Los dos Ángeles

Todos en nuestras vidas tenemos historias para narrar, pero por muy interesantes que sean las historias si no la sabemos contar y sobre todo si lo que pretendemos transmitir no adquiere un carácter universal, la historia narrada no pasará de ser una experiencia personal sin ninguna transcendencia e influencia para los demás, y es que cuando se escribe y se publica se hace para ser leído, para tratar de aportar ideas, mensajes, valores, posturas, etc. luego entonces, escribir es un compromiso en principio con uno mismo y al mismo tiempo estamos obligados a contribuir con algo para los demás, lo antes apuntado Sergio Galindo lo desarrolló de manera magistral en su novela titulada: Los dos Ángeles, publicada en el año 1984 por el Fondo de Cultura Económica.
Es importante puntualizar que cuando me refiero que la obra de Sergio Galindo ha adquirido un carácter universal, no precisamente estoy señalando que es un libro conocido en todo el mundo, sin embargo, lo que sí puedo afirmar es que los temas abordados en la novela describen sentimientos y circunstancias de cualquier ser humano sin importar lengua, cultura, creencias, etc. porque independientemente de donde se viva, todos pasamos momentos de soledades, incertidumbres, necesidades, momentos de amor, de ilusiones, de triunfos, fracasos, y para ser más concreto, casi todos reflexionamos sobre el único tema absolutamente igualitario en nuestras vidas como lo es la muerte.
Por lo antes mencionado Sergio Galindo en esta novela nos presenta a sus personajes a través del realismo psicológico, existirán en algunos protagonistas conductas y manías que al momento de la lectura quedamos inmediatamente familiarizados con la circunstancia narrada, con los personajes se tiene una relación muy íntima por sus reflexiones y soliloquios, el realismo psicológico hace que independientemente a la historia base de la novela, desde un inicio estemos identificados con los protagonistas.
En la obra Sergio Galindo crea dos figuras centrales, por una parte Ángel Ignacio quien es de origen jalapeño, perteneciente a una familia burguesa que se fue a vivir una temporada a Gijón, España, y por otra parte aparece Ángel Ballesca, un personaje que llegó a vivir a México exiliado por la Guerra Civil española.
En el primer capítulo conocemos la vida desde muy pequeño de Ángel Ignacio, e incluso siendo niño su familia decidió regresar a vivir a Jalapa, Veracruz, nuestro primer encuentro con Ángel Ignacio es en su viaje en barco de regreso a su ciudad natal: “Ángel Ignacio –Iñaqui –, durante la travesía de regreso disfrutó la vida en el mar como ninguno de sus hermanos mayores, o sus padres. Hijo tardío, vino al mundo cuando su hermano inmediato casi llegaba a los diez años y el mayor a los quince, por lo que no halló en ellos compañeros de juegos y aventuras sino jueces que veían en él un estorbo en perpetuo movimiento, una constante fuente de interrupciones y de entusiasmos pueriles.”
Desde el primer momento se percibe que el ambiente familiar de Ángel Ignacio es de incomprensión, los adultos en muchas ocasiones nos olvidamos que tuvimos una infancia y nos volvemos intolerantes, rígidos e insensibles con los niños y adolescentes. Ángel Ignacio en toda la historia irá cambiando su conducta y personalidad, tiene conflictos con su madre, hermanos, el único que comprende al joven es su primo Federico, con los años encuentra refugio en los libros, eso provoca que su conducta parezca anormal, claramente se presiente que el ya joven Ángel Ignacio está necesitado de afecto, cariño, comprensión, la familia como siempre lo ve autosuficiente, fuerte, seguro, nunca logra notar los momentos de soledades, depresiones y vacíos que vivía Ángel Ignacio.
En el segundo capítulo nace como personaje Ángel Ballesca, es importante remarcar que si bien los dos Ángeles son protagonistas centrales, Ángel el español exiliado rebasó a la figura del joven Ángel Ignacio, de hecho este último no llegará ni siquiera a adulto. Ángel llegó a México cuando tenía 37 años de edad, antes estuvo en los campos de concentración, había dejado en España a su madre y hermana, con la promesa que trabajaría muy duro en México para juntar dinero y poder transterrarlas:
“Han tenido que pasar trece miserables años a fin de juntar el dinero suficiente para traerla. Madre en esta carta, que será la última que tenga de mí antes de que emprenda el vuelo hacia estas tierras, quiero decirle no espere encontrar a ese muchacho alegre que hace mucho tiempo fui. De eso ya no hay nada.”
En el capítulo tercero se conocerán los dos Ángeles, entre estos dos personajes la figura de Federico es fundamental, porque los Ángeles se identifican con él y es el único amigo que logran tener de manera completa, a partir de este capítulo ya todos los personajes estarán relacionados y así recorreremos el universo de la novela entre México y Jalapa, conoceremos la vida íntima de los personajes partiendo de acontecimientos públicos como el exilio español, el movimiento estudiantil del 68, la autoritaria forma de ejercer el poder en México, la vida burguesa de las familias jalapeñas, la falta de fe en el futuro de la humanidad por las guerras:
“¡Ah, qué siglo éste, don Federico! Desde el catorce, con la Gran Guerra, en las campiñas y ciudades de Europa quedaron para siempre sepultados muchos valores humanos. Después, de década en década, hemos aumentados los horrores. No ha quedado país sin sufrimiento; éste es el siglo de los exilios, la tierra del hombre ya no es su tierra.”
Los dos Ángeles es una de las últimas obras escritas por Sergio Galindo, en muchos momentos los personajes representan el pesimismo y la desesperanza a plenitud, estos sentimientos se originaban por las circunstancias personales y sociales que les tocó vivir, la lectura de la novela deja profundas reflexiones y lo más preocupante es que la realidad que vivían y discutían los personajes no ha cambiado mucho:
“Me digo: Estamos en 1981, y me estremezco… ¡qué siglo más sangriento!... y lo que nos aguarda… Es seria la cosa. Ahí está la historia de la humanidad para probarlo. ¿Habrá alguien que pueda estar satisfecho de lo que hemos hecho del mundo? porque parece que ya está todo hecho… Piense: ¿Qué esperanza le queda al ser humano?... Si halla alguna, me la comunica, aunque esté en la tumba. Yo no la vislumbro en el presente. Menos aún en el futuro.”

Declive

En las novelas de Sergio Galindo se mantendrán varios temas recurrentes como la familia, la clase burguesa, la ciudad de Jalapa y sus regiones, México, Acapulco, el amor, la vejez, el alcoholismo, la liberación de la mujer, en general, conforme se van leyendo las novelas del escritor jalapeño claramente se percibe que en todas las obras existe un universo literario, sin embargo, a pesar de la unidad en el contexto de las obras, cada novela tiene un tema central de suma importancia el cual es abordado de manera única por el autor.
Declive es la penúltima novela de Sergio Galindo publicada en 1985, la obra tendrá algunos rasgos autobiográficos siendo el tema central el alcoholismo, el propio escritor sobre este punto declaró: “Como comprenderás, no hubiera podido escribir Declive sin haber tenido una propia y rica experiencia alcohólica por muchos años y con bastante fortuna. Me gustó mucho disfrutar la bebida, fue encantador. Pero llegó el momento de dejarla y la dejé.”
En Declive el personaje central se llama Juan Rebollar quien desde el primer capítulo es ubicado por el lector como alcohólico: “Las sienes se ponen a latir con violencia, a un ritmo salvaje que acarrea otras sensaciones… asco… miedo… mareo… debilidad. Todo ello sin antecedente. No hay ayer. Juan suplica: ven, memoria. Acudan, ecos. ¡Por piedad! Un sonido, sea el que sea, una tos conocida, o la risa del niño, cualquier cosa que quiebre el silencio. Si abro los ojos ¿Dónde estaré?... Su cabeza es de fierro, un yunque sobre el que martillea la angustia. Si alguien pudiera creerle (cuando le cuente, si es que lo hace) que no sabe nada de sí mismo y que si no abre los ojos es porque el miedo se lo impide… Lo más seguro es que esté en cama, pero puede ser otra. Un daño infame le acuchilla los bíceps.”
A Juan Rebollar lo conocemos ya siendo un hombre casado con Lucía, esta pareja que vivía en la ciudad de México tenían tres hijos pequeños llamados Juan, Nelly y Ricardo. Eusebio es el único hermano que tiene Juan, los hermanos Rebollar son herederos de una rica fortuna en propiedades, dinero y negocios, el abuelo llamado Luis Enrique fundó la agencia de viajes denominada “Tierra, Mar-Cielo”, agencia que seguía siendo la más solicitada para viajar en el interior del país y al extranjero.
Una vez ubicado el ambiente y contexto en que vive Juan Rebollar, Sergio Galindo en la novela nos hace viajar años atrás para narrarnos cómo fue la niñez y juventud de Juan, y es que fue en la etapa de adolescente cuando Juan empezó a beber alcohol, por supuesto que este hecho no es el factor definitivo para que el alcoholismo de Juan haya llegado al máximo grado de la enfermedad, tal vez, muchos empezamos a beber muy jóvenes, pero a través de la familia que forma y educa, se deben poner controles que ayuden a ir equilibrando la conducta de los hijos.
En el caso de Juan no existieron controles ni reglas, además, era un niño rico que tenía absolutamente todo, ese todo no solo incluye dinero, también le daban amor, atenciones, protección, el único que trataba de ser más rígido con Juan era su padre Luis Mario, esto se confirma cuando Luis Mario se vio obligado a castigar a su hijo por su mala conducta, el castigo consistió en enviarlo a una gran casa que tenían en Acapulco con la orden que no podía invitar amigos, Eusebio le dijo a su padre que eso no era un castigo sino todo lo contrario.
Fue en ese viaje de castigo cuando Juan teniendo 14 años inició su fuerte relación con la bebida, el alcohol le trajo mujeres y amistades peligrosas, y en este tenor Sergio Galindo nos ira narrando el proceso lento y muy largo del alcoholismo del personaje, la historia se detiene más en el ambiente familiar, Juan en su casa es muy amado por su bella esposa e hijos, en gran parte de la historia vemos que Juan creía que podría controlar el alcohol, la esposa por muchos años lo toleró, sin dejar de mencionar que al inicio no era un borracho agresivo o grosero.
Rodeados de lujos y comodidades la familia Rebollar aparentaba vivir feliz, muy seguido hacían fiestas e invitaban a sus amigos ricos y viajaban por diversos países de Europa, para ese entonces Eusebio el hermano mayor de Juan, era el que se encargaba de los negocios de la familia y él suministraba de recursos a Lucía y a su hermano. El doctor Gabriel Medina amigo de la familia Rebollar fue el que más notaba el alcoholismo de Juan e incluso hay momentos que es el único personaje que lo reprendía y le decía se tratara, pero Juan como todo alcohólico lo evadía y respondía que todo estaba en orden.
La historia completa de la novela es interesante y vigente, en la mayoría de las sociedades el tema del alcoholismo no se le ha visto como lo que es, una enfermedad, en el prólogo de la novela Vicente Francisco Torres utiliza el siguiente pensamiento de Charles Baudelaire: “El hombre sigue bebiendo. Su enfermedad progresa pavorosamente, pues ¿hay acaso alguna enfermedad comparable al alcoholismo?”
Es indudable que al igual que Sergio Galindo, muchos, tal vez, tenemos grandes recuerdos y momentos que hemos disfrutado en la bohemia, pero de igual manera es muy probable que la mayoría de bebedores (me incluyo) hemos vivido como Juan Rebollar momentos de incertidumbre ocasionados por el alcohol, el verdadero reto a la pura enseñanza griega está en el equilibro, si no lo hacemos así muy pronto sentiremos llegar a nuestras vidas el declive y al igual que Juan Rebollar puede ser que nos tomemos antes de tiempo la última copa.

miguel_naranjo@hotmail.com