REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 07 | 2019
   

Apantallados

Moviola en su laberinto - Justicia y progreso. Suecia en la mirada de Vilgot Sjöman y Stieg Larsson


Alonso Ruiz Belmont

En 1967, las sociedades occidentales se hallaban insertas dentro de una coyuntura excepcional en la cual tenían lugar importantes transformaciones culturales, de un modo u otro, vinculadas con el profundo cuestionamiento que sufrían los valores sociales conservadores y el orden bipolar de la Guerra fría. Las protestas estudiantiles contra la guerra de Vietnam, el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, y el ocaso del viejo orden colonial en los países del tercer mundo, marcaron a toda una generación de jóvenes que buscaban nuevas formas de expresión y participación política. En Suecia, la vigorosa política asistencial llevada a cabo por los gobiernos socialdemócratas había conseguido espectaculares avances en el terreno de las reformas sociales, al tiempo que la economía nacional generaba cuotas inéditas de prosperidad y se modernizaba a pasos agigantados.

Aquel año el joven cineasta Vilgot Sjöman, discípulo sobresaliente de Ingmar Bergman, había estrenado I Am Curious , un peculiar largometraje que a pesar de su indiscutible valor artístico sería recordado en cambio como una de las películas más controvertidas y censuradas en la historia del cine. El filme narra la historia de Lena, una jóven independiente y rebelde, quien se hallaba realizando un documental cuyo propósito era motivar provocadoras reflexiones acerca de la situación política y social que vivía en aquel entonces dicho país escandinavo. Al mismo tiempo, Lena explora su propia identidad sexual, desafiando toda clase de tabúes imperantes. La película muestra una serie de entrevistas realizadas de manera espontánea a varios ciudadanos suecos con orígenes sociales diversos y múltiples ocupaciones en el mundo laboral. Sjöman desarrolla una narración singular que alterna una historia de ficción con testimonios documentales que fueron grabados alternadamente en las calles de Estocolmo. El personaje de Lena Nyman, sostiene un triángulo amoroso con Börje, un hombre casado y con el propio Sjöman. Nyman, Börje Ahlstedt y Sjöman se interpretan a sí mismos, aunque desarrollan un relato ficticio en el cual se confunden de modo deliberado las fronteras entre documental y narración dramática.

Las numerosas escenas de sexo explícito en las cuales aparece Lena totalmente desnuda, así como las diferentes tomas en las que se observan genitales masculinos y femeninos con lujo de detalle durante la cinta escandalizaron a los censores a lo largo del mundo. Estos no dudaron en calificar a I Am Curious como una película obscena. Al llegar a los Estados Unidos en 1969, las latas que contenían la copia de la cinta fueron confiscadas por las autoridades aduanales. Posteriormente, la exhibición del filme fue prohibida en varias ciudades y comenzó un largo proceso legal que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de aquel país, los abogados de Sjöman lucharon infructuosamente por defender la libertad de expresión. El público estadunidense se olvidó rápidamente de I Am Curious; sin embargo, en Europa la cinta de Sjöman fue recibida con admiración entre el público y la crítica. Fue hasta 2003, treinta y cinco años después de su fallido estreno en la unión americana, que las primeras copias restauradas del filme pudieron ser comercializadas para su venta al público en los Estados Unidos en formato DVD.

Paradójicamente, son las reflexiones políticas y no el componente sexual las que otorgan a la película su verdadera carga subversiva. A lo largo de todas las entrevistas, Lena se propone exhibir las principales contradicciones de la economía capitalista y cuestiona descaradamente las divisiones sociales imperantes en el mundo occidental, el colonialismo y la discriminación racial. Nyman pregunta a varios de sus compatriotas si creen que Suecia es una sociedad de clases y cuestiona, tanto la verdadera esencia democrática del sistema político sueco, como el respeto a la libertad de expresión y a la equidad de género. La protagonista pretende averiguar cual largo era el trecho que su país tenía aún por completar en aquel momento histórico para alcanzar la utopía socialista, así como el papel que jugaba la no violencia como forma de lucha política alrededor del mundo. En varias entrevistas, personajes claves como el futuro primer ministro socialdemócrata Olof Palme, el reverendo Martin Luther King y el poeta soviético Yevgeny Yevtushenko, aportan por separado valiosas opiniones y reflexionan sobre dichos temas; ello otorga a la cinta un valor adicional como documento histórico. Sin embargo, nada impide constatar que, al menos durante aquellos años, Suecia se había convertido en una de las sociedades democráticas más avanzadas e igualitarias del mundo. Cuando Nyman cuestiona a dos obreros acerca de su calidad de vida ambos sonríen y uno de ellos afirma tajante: “Nunca hemos estado mejor”. La socialdemocracia sueca había logrado reconciliar la libertad de mercado con la mayor cantidad posible de justicia social en la historia moderna.

La hegemonía política del Partido Socialdemócrata Sueco transcurrió ininterrumpidamente en dicha nación durante cuarenta años hasta 1976. En 1982, los socialistas regresaron al poder y formaron un nuevo gobierno encabezado nuevamente por Olof Palme como primer ministro. Palme murió asesinado en la céntrica calle Sveavägen de Estocolmo la noche del 28 de febrero de 1986 a las afueras del cine Grand a manos de un pistolero. Ingvar Carlsson, su compañero de partido, asumió la jefatura de gobierno hasta 1991 y nuevamente entre 1994 y 1996. El asesinato de Palme es recordado como uno de los episodios más oscuros en la vida política sueca contemporánea ya que la autoría intelectual del magnicidio nunca ha podido ser aclarada. La lista de sospechosos incluye a la CIA, la KGB y al gobierno apartheid encabezado por el entonces presidente sudafricano Pieter Willem Botha. El asesino material logró escapar y la policía inició una larga investigación para ubicar su paradero. Un primer sospechoso vinculado a grupos de extrema derecha, llamado Víctor Gunnarsson, fue detenido poco después pero debió ser liberado. Gunnarson emigró a los Estados Unidos y murió asesinado en aquel país tiempo después. En diciembre de 1988, un delincuente llamado Christer Pettersson fue arrestado y acusado del asesinato de Palme. Un tribunal juzgó a Pettersson y lo declaró culpable, pero una corte de apelaciones ordenó que lo exoneraran por falta de pruebas. Christer Petterson murió el 29 de septiembre de 2004 a causa de un derrame cerebral. El caso Palme sigue abierto y sin resolverse. Sin embargo, el asesinato del primer ministro, quien podía darse el lujo de salir a las calles con su esposa sin equipo de seguridad, marcó la irrupción de la violencia política en una nación que hasta entonces había sido considerada un símbolo de apertura y transparencia por el resto del mundo. Todo cambiaría a partir de entonces, al menos desde el punto de vista de muchos suecos.

Probablemente, uno de los más vívidos retratos de la Suecia post Palme sea la trilogía literaria Millennium, escrita por el desaparecido Stieg Larsson. El trabajo periodístico de Larsson en la revista Expo alertó en su momento sobre el notable avance de la intolerancia y la violencia política en la Suecia actual. Tanto su obra literaria como sus testimonios periodísticos mostraron algo que muchos de sus compatriotas sabían, pero preferían callar ante el resto del mundo: Suecia no era un cuento de hadas, ni un país perfecto. Los reportajes de Larsson desnudaron el creciente auge político de la extrema derecha, las actividades de los grupos neonazis, la xenofobia, los crímenes de odio en contra de la comunidad gay, así como la violencia de género y la corrupción política en aquel país durante la década de los años noventa.

Las novelas que conforman la trilogía “Millenium” ya han sido trasladadas a la cinematografía en Europa bajo la dirección de Niels Arden Oplev y Daniel Alfredson, con los mismos títulos que las obras literarias: The Girl With The Dragon Tattoo1 (2009), The Girl Who Played With Fire2 (2009) y The Girl Who Kicked The Hornet’s Nest3 (2009). Actualmente, la versión estadunidense de The Girl With The Dragon Tattoo4 (2011), dirigida por David Fincher ha renovado el interés del público norteamericano por Larsson. Sin embargo, la versión cinematográfica sueca parece haber dejado una muy buena impresión entre la crítica y los lectores del desaparecido escritor y periodista.

En la primera entrega, el periodista Mikael Blomqvist, columnista y director de la revista Millenium, es contratado por el empresario Henrik Vanger para investigar la desaparición de su sobrina Harriet. Henrik sospecha que algún miembro de la poderosa familia Vanger asesinó a Harriet cuarenta años atrás y se deshizo del cuerpo. Al comenzar la investigación, Mikael descubre que la desaparición de Harriet no fue un hecho aislado, sino que está relacionada con una serie de asesinatos de mujeres acontecidos décadas antes. Blomqvist conoce entonces a Lisbeth Salander, una joven hacker bisexual de apariencia punk, que le ayudará a investigar el violento y oscuro pasado de la familia Vanger. Blomqvist y Salander descubren finalmente que, tanto el crimen de Harriet como el resto de los asesinatos, fueron cometidos por un familiar cercano con una personalidad psicópata que había militado en organizaciones neonazis y llevó hasta el límite sus violentas creencias antisemitas y xenófobas. El asesino serial muere en el transcurso de una persecución y Hanrik Vanger conoce finalmente la verdad tras la desaparición de su sobrina. Blomvqist y Salander forjan una particular relación que trasciende al ámbito profesional y se prolongará en el resto de la trilogía.

En la segunda parte de la saga, Lisbeth Salander es acusada del asesinato de tres periodistas que preparaban un reportaje para Millenium en el cual se denunciaba la existencia de una red de explotación sexual que utilizaba inmigrantes. Aunque Salander no tiene responsabilidad alguna en los homicidios, sus huellas dactilares son colocadas en el arma homicida artificialmente a través de un montaje ordenado por el poderoso criminal Alexander Zalachenko. Salander, quien es buscada por la policía, evade su captura e intenta demostrar su inocencia usando sus habilidades como hacker, auxiliada a su vez por el propio Blomqvist y por la revista. Éste realiza una investigación paralela a la de las autoridades para hallar a los verdaderos responsables. A lo largo del proceso, Mikael descubre que durante su infancia y adolescencia Lisbeth fue víctima de una serie de terribles abusos psicológicos y sexuales por parte del sistema de seguridad social sueco.

Cuando Blomqvist finalmente halla a Salander, encuentra que tanto los abusos que ella sufrió, como la persecución de la que es objeto por parte de las autoridades, son en realidad parte de una trama de encubrimiento orquestada por veteranos agentes de los servicios de inteligencia de su país. Dicho complot está destinado a ocultar las estrechas relaciones que a lo largo de la Guerra fría habían tenido las fuerzas armadas de esa nación con Zalachenko, un ex espía soviético que consiguió una identidad falsa en el país nórdico a cambio de valiosos secretos militares. Zalachenko es también un peligroso delincuente en activo y el padre biológico de Salander, sólo ella conoce la verdadera identidad de éste. Asimismo, la joven lleva varios años tratando de vengar a su madre de los brutales abusos físicos y psicológicos que sufrió años antes a manos del ex espía y revelar la trama de encubrimiento. El complot contra Salander está orientado a confinarla en una institución mental con el objeto de silenciarla y ocultar, tanto los secretos militares de la Guerra fría, como la existencia de una red de prostitución infantil dirigida por un poderoso funcionario gubernamental que funge como tutor de Lisbeth en los archivos del sistema de seguridad social.

En la última parte de la saga, Zalachenko es ejecutado por uno de los agentes veteranos implicado en la trama mientras convalece de las heridas recibidas junto a Salander luego de un tiroteo con la policía. Blomqvist trata de ayudar a Salander a demostrar su inocencia en el juicio que ella enfrenta por el triple homicidio de los periodistas, mientras se encuentra aislada en un hospital y es asesorada por su abogada defensora. Sin embargo, de modo paralelo, el primer ministro sueco ya había ordenado a un comité especial dentro de los servicios de inteligencia la realización de una larga investigación, tras percatarse de los compromisos militares que se habían realizado en el transcurso de varios años con el ex espía, sin el consentimiento de las autoridades civiles.

Mediante un audaz trabajo de infiltración en las redes informáticas, la comisión investigadora consigue obtener pruebas para llevar a prisión a los veteranos agentes implicados en la red de protección a Zalachenko y en la conspiración. En un inusual giro justiciero dentro de la narración, los datos obtenidos a través de la operación de hackeo se convierten en un voluminoso expediente de varios tomos que es proporcionado inmediatamente a las autoridades para demostrar fuera de toda duda la culpabilidad de los funcionarios corruptos y probar la inocencia de Lisbeth.

Paradójicamente, bajo las particularidades del sistema legal sueco, los datos obtenidos a través de la operación encubierta son totalmente válidos como evidencia ante un tribunal. Al menos en el terreno de la ficción construida por Larsson en la saga, las instituciones democráticas consiguen finalmente limpiar una inmensa cloaca dentro del sistema político sin disparar un sólo tiro. Esta espectacular e improbable metáfora de regeneración y esperanza, es simbolizada cuando el director en funciones de los servicios secretos y líder de la comisión investigadora asiste personalmente a la corte para proporcionar su testimonio ante los jueces e informar tanto de la investigación como de sus hallazgos con la anuencia del primer ministro.

Actualmente Suecia es gobernada por una coalición de centro derecha encabezada por el primer ministro Fredrik Reinfeldt, líder del Partido Moderado. La economía del país parece estarse recuperando de la recesión mundial y tanto los partidos de izquierda como la derecha centrista parecen estar decididos a conservar los logros históricos de la política social.

Sin embargo, tanto el futuro político de aquella nación como la continuidad de la tolerancia social son una incógnita.

El país que retratan I Am Curious y la primera adaptación cinematográfica de la saga “Millenium” no parece guardar mucha relación a simple vista, pero comparten a su modo el espíritu idealista y justiciero de la Suecia progresista. Sjöman se atrevió a soñar que el progreso social continuaría su marcha irremediablemente en una nación que, a pesar de todo, conservaba todavía su espíritu idealista. Larsson, en cambio, se conformó con luchar por todo aquello que es imprescindible para cualquier sociedad democrática. Tal vez, en el fondo ambas cosas se encuentran más vinculadas de lo que muchos creemos. La herencia igualitaria que construyeron Palme y sus contemporáneos muestra que vale la pena continuar luchando por cambios que, aunque en México y muchas otras naciones parecen muy distantes, no son del todo imposibles.


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I Am Curious, Suecia, 1967. Dirección: Vilgot Sjöman. Guión: Vilgot Sjöman. Producción: Göran Lindgren. Elenco: Lena Nyman, Vilgot Sjöman, Börje Ahlstedt.

1 The Girl With The Dragon Tattoo, Suecia/ Dinamarca/ Alemania/ Noruega, 2009. Dirección: Niels Arden Oplev. Guión: Nikolaj Aroel, Rasmus Heisterberg. Producción: Danmarks Radio (DR), Det Danske Filminstitut, Film i Väst. Elenco: Michael Nvquist, Noomi Rapace, Eva Fröling.

2 The Girl Who Played With Fire, Suecia/ Dinamarca/ Alemania, 2009. Dirección: Daniel Alfredson. Guión: Jonas Fryberg. Producción: Film i Vast, Nordisk Film, Sveriges Television (SVT). Elenco: Noomi Rapace, Michael Nvquist, Lena Endre.

3 The Girl Who Kicked The Hornet’s Nest, Suecia/ Dinamarca/ Alemania, 2009. Dirección: Daniel Alfredson. Guión: Ulf Ryberg. Producción: Film i Vast, Nordisk Film, Sveriges Television (SVT)
Elenco: Michael Nvquist, Noomi Rapace, Lena Endre.

4 The Girl With The Dragon Tattoo, Estados Unidos/ Suecia/ Reino Unido/ Alemania, 2011. Dirección: David Fincher. Guión: Steven Zaillian. Producción: Columbia Pictures, Metro- Goldwin- Mayer (MGM), Scott Rudin Productions. Elenco: Daniel Craig, Rooney Mara, Christopher Plummer.