REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
06 | 08 | 2020
   

Letras, libros y revistas

La poesía lacónica


Varios

Se creó la poesía laconista

Un grupo de poetas formado por Roberto López Moreno, Alejandro Zenteno y Estuardo Hernández, lanzó recientemente, el Movimiento Poético Laconista. En este espacio, publicamos el Manifiesto que ampara y detalla este Movimiento y una muestra, al final, de algunos de los poemas que fueron escritos en una barda de las calles de Alzate, casi esquina con Naranjo en la Colonia Santa María la Ribera, Ciudad de México, como inicio del proyecto.

FUNDAMENTOS Y CREACIÓN DE LA POESÍA LACÓNICA
(Movimiento Laconista)


El laconismo pretende convertir a la ciudad en un libro. Cada barda iluminada por el laconismo será una página del enorme tomo tocado por la alegría de este impulso.
Se trata de escribir el poema urbano reduciéndonos a la esencia de su esencia. Es el poema expresado de la manera más lacónica posible para dar así con el alma misma del poema en medio del vértigo de las expresiones humanas.
El laconismo intenta, pues, iluminar el gran libro (la ciudad) con el poema del poema; en cada página -cada barda en que se manifieste- latirá la sustancia primera y primaria de la poesía.
El laconismo convertirá a la ciudad en un gran libro y el gran libro lacónicamente lo multiplicará; ésa es la fórmula que hoy y de esta manera, intenta expresar su energía. Sumemos lo más posible las páginas que están ahí, para recibir las sangradas escrituras.

Los muros habrán de recibir las visiones que los poetas tienen de su tiempo, por ello, esta primera expresión se realiza con la letra de tres poetas provenientes de tres generaciones distintas. Sugerentemente es la óptica de tres calendarios diferentes, de tres vivencias literarias sobre los muros americanos del siglo XXI.

Como una expresión de vanguardia el laconismo no surge de la nada; aunque teórica o técnicamente no se encuentren conexiones obvias, se asume como hijo directo de necesidades expresivas de otras épocas, como el estridentismo, primero, y el poeticismo después.

Del estridentismo recoge su disposición a la novedad que impone el quehacer urbano hasta convertirlo en lenguaje, así como su reconocida militancia-cívica. Del poeticismo, el detenido trabajo con la retórica del idioma y sus vastas posibilidades metonímicas.

El laconismo, como tal, surge hoy en la ciudad de México, en fecha venturosa, en la conmemoración del natalicio de uno de nuestros más universales hombres de letras, Don Alfonso Reyes, bajo esta fecha cobija también su nacimiento.
No existe acto que trascienda sin su necesaria reglamentación, el sistema que dota de musculatura al acto imaginativo. El laconismo al expandirse sobre las bardas de la ciudad lo hará con medidas, igual que el universo es medido en sus tiempos y sus fases; hijos del universo somos.

Y aquí participa otra fuerza universal que nos concierne y cimienta, Miguel de Cervantes Saavedra, el que asumió la paternidad de nuestro idioma con su genio inmortal.

En su obra máxima, El Quijote de la Mancha, las primeras palabras de Cervantes se basan en dos formas métricas fundamentales para nuestra poesía, el metro de verso menor (forma de expresión profundamente popular), el octosílabo: “En un lugar de la mancha”; y el endecasílabo, metro que nuestros poetas utilizan para la estructura del soneto clásico y que aquí complementa: “de cuyo nombre no quiero acordarme”.
Emblemáticamente el laconismo retoma estas dos medidas y extiende tal jurisprudencia sobre sus muros:

“En un lugar de la herida,
de cuyo nombre nacerá la vida”.


El laconismo utilizará las dos formas métricas sin importar el orden como se coloquen, son dos versos, dos proporciones, que podrán ser ordenados de la manera más conveniente para su autor. Habrá quien quiera expresarse en una sola línea, entonces el máximo de sílabas aumentará a 14 que es la medida más elegante en la que se expresa tradicionalmente el soneto en español.

En el caso del poema lacónico de una sola línea, sólo habrá el límite máximo que ya se explicó, la línea alejandrina. En cuanto a la tasa mínima no habrá límites, el poeta lacónico podrá expresar su visión hasta con una sola palabra, si ésta encierra una idea poética:

“Patriaaaayy”

Cada poema llevará título y debajo de éste el nombre del autor, con el fin de que la última línea del poema quede “abierta” en forma simbólica, para que el lector con su propia imaginería complemente o no, la idea expresada.

En este 17 de mayo de 2012, los poetas Pedro Estuardo, Roberto López Moreno y Alejandro Zenteno, bajo el signo del natalicio de Don Alfonso Reyes,

“Capitán del idioma Alfonso Reyes
en galeones de palabras”


lanzan al mundo el movimiento de la poesía lacónica o laconista, contando con el apoyo del Movimiento Ciudadano de la Delegación Cuauhtémoc, que de ese modo marca su presencia en un hecho poético, planteado como una necesidad cultural de tiempo y espacio. La tarea está enfrente, nos convoca a hacer de la ciudad un libro de poesía, en el que cada barda, en el que cada muro, será iluminado con la tea laconista, alzada como vital presencia de nuestro tiempo. ¡Adelante la poesía lacónica!

Crepuscular
Estuardo Hernández

Amor en los peldaños de la tarde
…y esa lámpara que arde.


Sapiencias
Estuardo Hernández

A veces, somos cosas que sabemos
que no somos, sin saberlo.


Dolores
ROBERTO LÓPEZ MORENO

¡Patriaaaayyyy!


Alfonsino
Roberto López Moreno

En un lugar de la herida,
de cuyo nombre nacerá la vida.



Socrateano
Alejandro Zenteno

Yo sólo sé que nadie sabe nada
y ni siquiera pregunta.


Convite
Alejandro Zenteno

Ciudadano: contempla este muro,
lee sus versos, hazlo tuyo.

HOMENAJE
Roberto López Moreno

“Quiero caerme y me sostiene un beso”
Juan Bautista Villaseca