REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
17 | 11 | 2019
   

Letras, libros y revistas

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David A Figueroa Hernández

Carlos Fuentes. Agua quemada. De la fina pluma de uno de nuestros más grandes literatos, ensayistas y cuentistas, se desarrolla la trama de personajes que se mueven en un México de mediados del siglo XX, cuya identidad como nación contemporánea apenas surgía y trataba de consolidarse como gran metrópoli. Es aquí donde la vida de los personajes toma especial relevancia.

Carlos Fuentes tuvo la fortuna de retratar algunas de sus vivencias en la mayoría de sus obras al tiempo que tenía la capacidad -siempre magistral- de ubicar a sus personajes en la vida misma, con ese escrupuloso detalle de las cosas, que en ocasiones el ajetreo cotidiano nos hace olvidar o pasar por alto.

En esta tesitura, la Ciudad de México apenas se dibuja como una urbe en expansión en el que la vida transcurre todavía con ciertos momentos únicos entre los personajes. Así, los cuatro relatos contenidos en esta lectura conjugan la tragedia, la festividad y la compasión.

En este libro nos adentramos en la vida de un exmilitar, Andrés Aparicio, cuya figura y nostalgia evoca el México convulso de Mariano Azuela o de Martín Luis Guzmán; hombre serio, fuerte y personaje principal sobre el que giran los demás actores de los relatos.

Andrés Aparicio se transforma del héroe victorioso a un personaje relegado y traicionado por el propio pueblo; su resentimiento e idealismo, lo llevará a hacerse cargo de una cooperativa del estado de Guerrero en la que se suscita una tragedia que cambiaría la vida de mucha gente. Bernabé, hija de Amparito -ésta última se casaría con Aparicio- vivirían en carne propia la injusticia y la marginación de quienes proceden de la gran urbe y deciden radicar en algún estado de la República.

Como todas las obras de Fuentes, Agua quemada deja al desnudo los pensamientos de la sociedad mexicana: la ingenuidad, las costumbres, el odio, el egoísmo, el amor familiar y carnal, los vaivenes cotidianos, así como el gran conocimiento que tiene de los personajes en cada época y de cada lugar.

Hace dos meses tuvimos la desgracia de perder al literato y maestro autor de obras como La muerte de Artemio Cruz, La región más transparente, Zona sagrada, Aura, Terra Nostra, Cristóbal Nonato, Los años con Laura Díaz, Instinto de Inés, La campaña, La silla del águila… en todas y cada una de ellas, su arte, plasmado en una narrativa diferente pero complementaria a otros autores latinoamericanos, siempre será requisito para quien desee adentrarse en la vida de una sociedad tan diversa como la mexicana.

Hijo de un diplomático de cepa, Fuentes fue un acérrimo crítico del sistema político que perduró durante décadas y crítico también de la alternancia política, fue siempre una piedra para muchos; sin embargo, su gran visión del país y del mundo le permitió crear una literatura diferente y proyectar el deseo por ver ese México exquisito a través de los ojos de sus personajes.

Recordemos la gran polémica que causó su libro Aura cuando el entonces secretario del Trabajo, Carlos Abascal, lo censurara por ser “inapropiado para los niños” y contener escenas “casi pornográficas” para tan precoces lectores. A partir de este momento, muchos que no conocían la pluma magistral de Fuentes comenzaron a leerlo y a adentrarse cada vez más en sus historias. Para quienes ya lo conocían, se convirtió en un escudo singular contra la ignorancia de las élites políticas que nos han gobernado. El pueblo defendió e hizo suyo al autor y su obra.

Con Agua quemada, no solo hacemos un sentido homenaje a nuestro maestro Carlos Fuentes sino a la literatura hispanoamericana y a los muchos jóvenes escritores y no tan jóvenes que conocieron y aprendieron de él. Sin duda un referente junto a Octavio Paz como los principales estandartes de la literatura contemporánea de México. Descanse en paz el diplomático, el literato, el crítico, el maestro.

Agua quemada. Carlos Fuentes, Ed. Planeta DeAgostini. 2002, 187 pp.

dfigueroah@yahoo.com.mx