REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
13 | 08 | 2020
   

De nuestra portada

In Memoriam


Marcela del Río Reyes

Silencios
La música es el parto del silencio
Al escucharla se apartan esos ruidos que otras veces se filtran
por los resquicios de las puertas
como el dolor de parto
expulsa de los nervios cualquier dolor intruso

Máquinas que zumban
motores, portezuelas
perros que ladran quedan plantados en la calle de asfalto y
no de viento mudos, marionetas
Tu violín suena y cerrados los ojos el corazón arrítmico
quiere salir del pecho.

II

El aire partido en dos señala la frontera en que te alejas
Ríos de piedra nos bifurcan pero un puente de humo
de pausas construidas día a día
entre palabras quedas se tiende sobre el río
Y aquí en mi soledad pájaros de silencio
me traen noticias tuyas.

III

Todo lo nuestro se mide por silencios
¿Recuerdas esa tarde?
Nos mirábamos
como se miran las hojas de un mismo árbol
palma a palma
con las puntas al aire
ignorando que una misma savia las recorre
Mis cabellos eran de silencio l
a voz era la punta de la hoja
revolcándose al viento

En un reflejo
eternamente devorados
me miré en tus ojos y te miré en los míos
asombrado de mi propio asombro

¿Recuerdas esa tarde?
Había silencio.

México, 21-Julio-1961



Música
Plagio cometido al pájaro y al mar
sueño hecho recuerdo
mitad vida
mitad muerte
como la luz en la tiniebla
Eterna recurrencia

Es la voz de un duende perdido

cantando su amor hallado
Ofrenda de pupilas
en altares serenos
infinita
vehemente
la música palpita como un corazón vivo
Tu voz es el roce del agua
al despeñarse
estalla en ondas
desde la caja sonora de la Tierra
El viento
viejo duende
te crea al cruzar entre las ramas
de un bosque imaginario

Se saturan mis poros
con la oval figura de tus instantes atrapados
me invaden
las corcheas que manan de tu efemeridez
luz y sonido son una misma onda
de distinta frecuencia
que no toca
disuelve
que no hiere
ilumina
y en la danza alucinante de frecuencias
has disuelto mi tela y la has hecho luz.

México, 21-Julio-1961

Tu Música
Tu música invade
cielos derrumbados
y palacios con alas como ángeles.
Entras en el cofre de recuerdos que cada ser conserva
y los revuelves.
Tu música deshoja
sueños a su paso
sazona llantos
exprime su afilado jugo a las estrellas
y en un golpe de arco
el mar se hace cielo
el río se hace mar.
Borras los ojos y la boca y las manos
al planeta
sólo quedan dos gigantescos volcanes invertidos
que no manan: aspiran
que no truenan: escuchan.

Anidas a la luz
en un vibrato
y a la sombra en un silencio
apenas suspendido entre las dos riberas
de una nube.
Tu violín no es más un trozo de árbol seco
sino un universo confesando su intimidad.
Has dejado los cuerpos sin olfato y sin tacto
colgando de un sonido.

México, 10-Enero-1965