REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
16 | 10 | 2019
   

De nuestra portada

Vivó y Aristegui


Jorge Herrera Velasco

José Gutiérrez Vivó. Tal vez recordarás, amable lector, que hubo una vez aquí un programa noticioso llamado “Monitor”, el cual se transmitió durante 34 años por distintas frecuencias radiofónicas. Desde 1978 estuvo bajo la dirección del periodista José Gutiérrez Vivó hasta su desaparición en 2008.

Su noticiario llegó a ser el más escuchado por la población mexicana que encontró apertura informativa, veracidad y audacia en Vivó, llegando éste a ser uno de los líderes de opinión más reconocidos por su credibilidad en nuestro país.
Para el año 2002, el programa Monitor era producido por la empresa Infored —creada por Vivó— la que vendía el noticiario al Grupo Radio Centro mediante un contrato firmado en 1998. El 3 de marzo de 2004, después de muchas vicisitudes y de haber obtenido a su favor un fallo en el que, por incumplimiento de contrato, el grupo citado debía pagar 21 millones de dólares a Infored, Gutiérrez Vivó trasmitió su último programa en las frecuencias de Radio Centro. Ese día, en su espacio informativo, Andrés Manuel López Obrador declaró que competiría por la presidencia en 2006, anuncio que ocasionó un gran disgusto hacia Vivó, por parte de Vicente Fox, quien no hacía mucho había tratado de eliminar al tabasqueño de la competencia electoral. La consecuencia de dar voz a Obrador fue callar a quien se la había dado, ya que el Grupo Radio Centro, decidió dar gusto a Fox rescindiéndole el contrato a Vivó.

Para el Grupo Radio Centro fue una oportunidad maravillosa de matar dos pájaros de un tiro: quedó muy bien con el Gobierno —para lo que se ofreciera— y se deshizo de su gran acreedor, ya que Vivó quedó a merced de las corruptas autoridades que jamás obligaron al Grupo Radio Centro a pagar su adeudo a Infored. En la nueva fachada de los noticiarios de Radio Centro quedó Jacobo Zabludowski para, supuestamente, tapar el gran hueco ocasionado por la salida de Vivó.

Después de heroicas peripecias, Vivó siguió trasmitiendo cuatro años más, en los que, como decimos en México, “lo tronaron”, por las presiones políticas y por el gran boicot comercial que sufrió; seguramente los tradicionales anunciantes de Monitor, prefirieron no arriesgar sus intereses contraviniendo los deseos del entonces gobernante. Todo esto acabó con su empresa, que jamás recibió la indemnización a la que tenía derecho de acuerdo a los laudos emitidos tanto en México como en el Tribunal Internacional de La Haya.

Actualmente Vivó radica en Estados Unidos, y en marzo del año pasado inició una trasmisión informativa en internet, “Vivó en Vivo”, pero fue suspendida siete meses después.

Carmen Aristegui. Desde los años noventa fue consiguiendo una posición de gran prestigio como periodista y analista política. Con su trabajo durante cinco años —2003 a 2008— en W Radio, la periodista logró ser considerada, como la voz obligada que debía ser escuchada para estar al tanto de las realidades de nuestro país, incluso de las más incómodas, y fue precisamente por incomodidad con sus criterios, que el consorcio Televisa-Prisa, propietaria de W Radio, decidió prescindir de sus servicios.

A partir de enero de 2009, Aristegui empezó a hacerse cargo de la trasmisión matutina —6 a10 hrs— de Noticias MVS. Para entonces ya estaba completamente consolidada profesionalmente y su noticiario era, y es, uno de los más escuchados. En lo personal supongo que no se lo pierden los comunicadores de Televisa, TV Azteca, Radio Fórmula, Radio Centro y otros más, para estar bien informados de lo que ellos tienen que callar para proteger los intereses de sus empresas.
En febrero de 2011 Aristegui fue despedida del grupo MVS por considerarse que había violado el código de ética de la empresa. Había comentado al aire el señalamiento que se hizo mediante una manta que se exhibió en la Cámara de Diputados, sobre el posible alcoholismo de Felipe Calderón; la periodista expresó que el Gobierno debía hacer un pronunciamiento al respecto, lo que desde luego no sucedió.

Tal posición significó su despido por parte de la dirección de la empresa. Se le quiso obligar, para ser reinstalada en su trabajo, a leer al aire una carta de disculpa, la que, según Aristegui, fue redactada desde la Presidencia, de donde salió la exigencia a cumplir por la periodista, cosa a la que ésta se negó; sin embargo, la presión de las redes sociales y del público en general fue tan intensa que tuvieron que aceptarla de regreso al micrófono, lo que hizo sin perder su dignidad y acrecentando su prestigio. Ella adujo que la vida de un gobernante es pública por naturaleza, y que ella no había insultado ni calumniado al presidente por haber comentado lo sucedido con la manta y por considerar adecuada una declaración oficial al respecto. Ejemplificó con casos como el de Bill Clinton con Mónica Lewinski y el de Silvio Berlusconi con sus múltiples féminas, cuyas conductas causaron escándalo y fueron expuestas a la luz pública sin que se castigara por ello a los comunicadores.

En el momento actual existe una seria controversia entre el Grupo MVS y el Gobierno por la medida que éste anunció que tomaría para rescatar la banda de 2.5 gigahertz —que permite un servicio de internet 20 veces más rápido y a precio más económico— concesionada hace seis años a MVS. Entre muchos “dimes y diretes” de ambas partes surgió la figura de Aristegui, quien, desde el episodio de febrero de 2011, parece no haber quedado fuera de la mira del rifle de alto poder del presidente Calderón, para quien la comunicadora incómoda, seguramente pasó a ser insufrible; lo mismo que para algunos gobernantes y políticos.

Vivó y Aristegui. Las tendencias políticas que han manifestado Vivó y Aristegui tienen considerables diferencias, pero ambos han demostrado su gran profesionalismo, su valentía y su apertura para tomar en cuenta a todos los protagonistas de la vida pública y darles un lugar en sus espacios informativos. También coinciden en que han sido objeto de múltiples reconocimientos nacionales e internacionales por su labor como periodistas.

En nuestro país los periodistas desempeñan una actividad de alto riesgo, comparable al que se tiene en Iraq. Los que no se pliegan a los intereses de la delincuencia organizada, tanto del sector público como del privado, son amenazados, callados, desaparecidos o asesinados. Vivó, en 2004, fue execrado por Fox y despojado de su posición de gran comunicador. Ahora, en 2012, no podemos prescindir de la voz de quien verdaderamente se puede confiar…

*Nació en Ciudad de México, realizó sus estudios profesionales en la Universidad Nacional Autónoma de México. Se licenció en Ingeniería Química y obtuvo el grado de maestría en Historia. Tiene tres obras literarias publicadas: una novela y dos libros de cuentos. Ha dictado conferencias en la Universidad Autónoma Metropolitana y en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha impartido cursos en la Universidad Tecnológica Americana y en empresas privadas. Desempeña su labor docente en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa.