REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 07 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Nahui Olin


Nadia Ugalde Gómez

Antes que nada quiero destacar la importante labor de la Doctora Patricia Rosas Lopátegui y del maestro Tomás Zurián por sus aportaciones al rescate de Nahui Olin. A la Dra. Rosas por esta espléndida compilación de su obra literaria, en la que se reedita por primera vez la obra poética y ensayística de Carmen Mondragón, así como textos inéditos y se incluye también una exhaustiva recopilación sobre la vida y obra de esta excepcional mujer, y por supuesto, al Mtro. Tomás Zurián y su dedicación por más de 20 años a la búsqueda y estudio de Nahui Olin.

Así mismo hay que resaltar que muy atinadamente se realiza la presentación en este día, ya que hoy, 8 de julio, es el aniversario de su natalicio y también en este mes se encontraron por vez primera Nahui Olin y el Dr. Atl.
Inicio mi participación con unas palabras de la propia Carmen:
“Mi nombre es como el de todas las cosas: sin principio ni fin, y sin embargo sin aislarme de la totalidad por mi evolución distinta en ese conjunto infinito, las palabras más cercanas a nombrarme son NAHUI-OLIN. Nombre cosmogónico, la fuerza, el poder de movimientos que irradian luz, vida y fuerza.”

De su ensayo NAHUI-OLIN de l927

Este espléndido volumen de 657 páginas que tenemos el gusto de presentar, dividido en siete núcleos contiene unas palabras preliminares de la Dra. Rosas y un profuso prólogo del propio Mtro. Zurián, titulado A Nahui Olin: la incontenible pasión por escribir y tal como lo menciona Tomás, Nahui nunca dejó de escribir a lo largo de su vida, en cuadernos, libretas y hojas sueltas.

Quiero rescatar unas líneas de mi texto introductorio del catálogo de la exposición Nahui Olin. Ópera varia, presentada en el Museo Mural Diego Rivera del Instituto Nacional de Bellas Artes en el año 2000.

Artista, modelo, ser excepcional: mujer. Nahui Olin fue una de las figuras más enigmáticas del ámbito cultural del México de la primera mitad del siglo XX, poseedora de una presencia impactante.

Carmen Mondragón Valseca: la incomprendida, la rebelde, la apasionada, la desinhibida, la de impresionante belleza y profunda sensibilidad, la de hermosos ojos verdes.

Nacida en la última década del siglo XIX, su fuerte temperamento incidiría poderosamente en el destino de su vida, que la llevaría entre la poesía, la pintura y la pasión. Nahui Olin cuyo nombre simboliza la dinámica del cosmos la vibración de la vida, el movimiento renovador del universo. Nahui Olin la de personalidad arrebatadora, polémica, murió cerca de los 85 años, en el olvido, sola, ajena y apartada de la sociedad, a la que alguna vez escandalizó.

Motivo de ensayos, artículos y estudios biográficos de grandes plumas e intelectuales como: José Joaquín Gamboa, Elena Poniatowska, José Emilio Pacheco, María Luisa, la china Mendoza, Homero Aridjis, Teresa del Conde y José Gorostiza, entre otros. Modelo de los fotógrafos Edward Weston, Martín Ortiz y Antonio Garduño -quien realizó la espléndida serie de Nahui desnuda- y de pintores como Rosario Cabrera, Jean Charlot, Matías Santoyo con quien también mantuvo un romance-, Ernesto, el chango García Cabral, Ignacio Rosas y Roberto Montenegro por mencionar algunos, por supuesto el Dr. Atl y Diego Rivera que la incluye en varios de sus murales, en La Creación, su primer mural del Anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria, encarnando a la musa de la poesía erótica, en la Secretaría de Educación Pública, en Palacio Nacional, el Teatro de los Insurgentes y en el Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, -la pintó más que a Lupe Marín, madre de sus dos hijas y que a la propia Frida Kahlo-. Todos estos artistas perpetuarían su imagen en pinturas, en los muros y sobre el papel.

“Cuando poso/siempre soy otra/Ymi espíritu/ derramado en mi cuerpo/ se escapa/ por mis ojos” (p.443)

Si bien es escasa la obra plástica que ejecutó, contrariamente a su obra literaria y en especial en el género epistolar, es importante así mismo, dar a conocer otra faceta más de su proceso creativo y observar a través de estos ejemplos incluidos en este volumen, su interés por dejar, ella también, un testimonio de su hermoso rostro, de su vida, y sus amores en pinturas, estampas, dibujos y en caricaturas que con gran habilidad y sentido del humor revelan su capacidad retratística para lograr con pocos trazos la identificación y al mismo tiempo la deformación fisionómica del personaje representado sin perder el parecido.

“-De amor -cerebro y carne he sido hecha- tres cosas
indefinibles- incomprensibles para los hombres- mi inconformidad es el tormento que me aísla y me desvía de la vida en la que la mediocridad limita la adaptación y encuentra conformidad” De su texto Tierna soy en el interior de 1923.
Nahui Olin, una mujer cuyo impulso creativo y compleja personalidad, la llevarían más allá de su tiempo.

Texto leído el 8 de julio de 2012, Sala Manuel M. Ponce, Palacio de Bellas Artes, durante la presentación del libro, Nahui Olin: sin principio ni fin. Vida, obra y varia invención (UANL, Monterrey, 2011) de Patricia Rosas Lopátegui (editora y compiladora).