REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
13 | 08 | 2020
   

Confabulario

A través de Velarde


Ileana Garma

(Poemario desde Zacatecas y só(o)lo para ti)
I
Afuera llueve en el verano
el sucio vaso de un desconocido descansa a un lado del escritorio
Creo que puede llover en tu camino a casa
tendrás los audífonos mientras el noticiero se traga a los viajantes
Yo escucho al agua burlarse de la debilidad de la vieja cantera
es como un antiguo enemigo que vigilara mi ruina
que disfrutara con mi programado destino y la repetición circular de los hoteles
donde acepto vasos sucios y el oficio de esperar

No busco la ventaja de ser puntual en los aeropuertos
no creo ya en un sol que recupere la fuerza de mis muelas
Tú puedes haber llegado a casa y recordar a una pálida joven
que dormía con la cabeza pegada a la ventanilla
mientras me rebelo contra la calma de una lluvia que sólo desea mirarme
mirarme con la perdida clave para hacer de mis labios la buhardilla de la verdad
mirarme con el mediocre interés por los que no perdonan

Una noche más acaso no sea nada
acaso puedo –entre un vaso sucio y el tablero de las llaves-
desearte hasta la apatía
acaso puede darme insomnio tanto tanto
acaso puede pesarme aquel chico que se asoma a tus ojos
justo cuando sales de una cocina tan agria como la que a ratos compartimos
a ratos que no son estos
que no pueden ser estos
porque aquí me hace falta subir hasta la 204
sugerirle a la cama que esté tan triste como yo
para no desentonar en medio del cansancio
y morderme la uña del dedo gordo hasta quedar dormida

II
Pero es verdad
hay fresnos y álamos
y campos que parecen la capa de un agonizante príncipe
campos rojos que se sacuden entre cielo y cielo
y cactos y casas de tabique que pierden las ventanas por la fuerza del viento
Abrí la puerta de un hotel desconocido
y nada de esto ha empujado mis pupilas para entregarse
sino que me olfatean como perros de caza
como la lluvia olfatea a los abandonados

Hay eucaliptos también
y dátiles
y días que se deshilarán como un telar viejo
y costumbres terrosas que no me dicen nada
el llano que me sujeta con la mano de su ocaso
el llano que me levanta con el rojo de sus gritos

Es hermoso
aunque me duele todo el cuerpo es hermoso
el amor todavía tiene grietas que se inundan de sudor
como una zanja entre los matorrales
y es hermoso
Hablo para que pongas un segundo la pesadumbre de mis párpados
para que me dejes llevarte a ti
como los amantes coyotes llevan entre los dientes
a sus cachorros

III
Y a pesar de este tanto tanto
recogí flores para preparar té
Nos detuvimos a un lado de la carretera
cuando el sol ya sólo era una herida en la noche
Me incliné en medio de las hierbas
apreté los tallos de las amarillas flores
jalé con fuerza y creí que tú me tocabas el hombro
pensé que arrastrabas tu ansiedad sobre mi cuello
y que al ocaso le dolía despedirse

Ya ves
Quizá sea necesario que inventemos recuerdos

Estuve en un café para beber té de manzanilla
fui ahí después de comprar unas pastillas para la garganta
Un pálido político hablaba fuerte en la mesa de junto
y pensé en mi descubrimiento
Pensé en el por qué de llegar a esta tierra
supe que el político era de la familia de las hormigas
El político era una blanca hormiga reina
escupiendo vomitables palabras para sus súbditos
que consideraban real aquel alimento
Entonces sonaron las campanas de una iglesia
y entendí que estaba sola en un laberinto de calles desconocidas
que en el bolso cargaba pastillas para la garganta
que mi cuerpo estaba cansado
con las uñas sucias

Afuera llueve en el verano
el sucio vaso de un desconocido descansa a un lado del escritorio
Creo que puede llover en tu camino a casa
tendrás los audífonos mientras el noticiero se traga a los viajantes
Yo escucho al agua burlarse de la debilidad de la vieja cantera
es como un antiguo enemigo que vigilara mi ruina
que disfrutara con mi programado destino y la repetición circular de los hoteles
donde acepto vasos sucios y el oficio de esperar