REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
21 | 01 | 2020
   

Arca de Noé

Los trancos de Bracho


Carlos Bracho

TRANCO I
Como al compañero Bracho lo marean los discursos de los políticos mexicas -siempre dicen lo mismo, siempre la misma gata nada más que revolcada, y siempre presente el gatopardismo-, lo atosigan esas palabras vanas y le colman el plato y le hacen decir ¡Basta! ¡Basta de mentiras, basta de engaños! Pues a nosotros, este heroico por siete veces Consejo Editorial, se solidariza con los sentimientos que embargan a nuestro escritor preferido y también como él preferimos brindar con mezcal, charlar con una morena de fuego y degustar algún platillo de los que la tierra mexica es pródiga. Pero mejor dejemos este espacio para las mejores anotaciones de don Carlos y veamos con lo que esta vez nos va a deleitar:
Mi estimada Rosario Casco, hoy te envío este Tranco con algún material que he publicado en una revista que dedica sus páginas al arte culinario. Sí, prefiero insistir sobre esto que hablar o criticar o lanzar los dardos ponzoñosos a las nalgas de los polacos mexicas -ya las tienen curtidas y ni pío dicen cuando se los clavo-, y al cambiar de ruta, cambio de humor, cambio de un estado rabioso a un estado placentero, espero te guste:
Yo no sé cómo ha aguantado tanto esta admirable tierra en la que vivimos. No sé cómo ha resistido los embates de químicos y de deshechos y de basura y de mugre y de productos contaminantes y de gases y de humos y de pesticidas y de porquería y media. No me explico cómo es que ha sobrevivido a semejantes ataques. Aunque es claro que la madre natura se defiende y de cuando en vez nos da patadas en forma de explosivos volcanes y de tsunamis y de tifones y de huracanes y de sacudidas telúricas. Pero esa defensa es rala y poca, de los millones y millones y millones de seres humanos sólo alguna porción pequeña tiene una conciencia ecológica y algo trata de hacer para contrarrestar los ataques masivos y destructores. Digo esto porque resulta que hace poco estuve en Oaxaca dando unas charlas sobre Vasconcelos y López Velarde. Y como mis amigos de allá saben de mi gusto por lo sano, por lo orgánico, por lo limpio y original, me llevaron a conocer un mezcal cuyo productor cuida a fondo esos valores fundamentales para la preservación de la tierra y de sus valores ancestrales. Sí, llegamos con Mijail Zárate y él ni tardo ni perezoso nos ofreció una fiesta inigualable: una cata con sus mezcales orgánicos. En la mesa había la democrática sal con chile que te hacían bailar la Zandunga, y los chapulines nos guiñaban los ojos para que los devoráramos sin contemplación y las rodajas de las naranjas parecían salidas de los pinceles de Van Gogh y ya no te digo lo que los quesillos provocaban en mi ánimo. De manera tal, Rosario, que Mijail puso el primer mezcal. Antes de la toma y de la cata nos explicó los valores de sus mezcales que llevan la marca de EMBAJADOR, va: Los campesinos que con Mijail laboran tratan las plantas de los agaves, la tierra, el agua y todo el entorno con un amor y una dedicación sin par, y lo que obtienen de la tierra son agaves naturales para poder producir un más natural mezcal, pues siguen el lineamiento de lo orgánico, de lo sustentable. Sí, hombres y mujeres trabajan en su terruño con las maderas de sus árboles, con las piedras del lugar, no usan fertilizantes ni químicos ni pesticidas horrendos ni aditamentos sintéticos. Así pues, todo está sustentado y trabajado de la mano con lo que la madre tierra ofrece a los bienaventurados. Y luego hicimos el recorrido inolvidable por los lugares en donde se producen los agaves que le dan vida a Embajador: La Reforma, Santa María Ecatepec, de donde es oriundo Mijail. Y estos son lugares sagrados, sagrados porque estos mezcales de esas tierras nos llevan directo a los viajes lunares y cósmicos. Y Rosario, cuando vayas con el capitán Lujuria a Oaxaca, ve directo a catar mezcales con Mijail: Diagonal Margaritas No. 113, col. Reforma, en la mera capital del Estado. Así que a los amantes de lo natural, de lo orgánico, de lo sustentable en lo que nos ofrece Demeter, deben de ir a tomar estos mezcales Embajador, y probar uno Joven de Tobalá que es una delicia y un placer inocuo cuando pasa por nuestra boca, y también un Joven de “espadín azul” que no tiene progenitora y otro que yo probé y que no sé cuántas copas pasaron por mí y que fue un Joven con gusano de agave. No te digo, Rosario, cuántos fueron los mezcales orgánicos que Mijail puso en la mesa para la cata, pero lo que sí te digo es que yo llegué sano y salvo a mi hotel, de veras, no salí haciendo eses. No. En fin, te digo lo que tú ya sabes, que con lo orgánico y con sus valores, como el mezcal Embajador que es 100% artesanal y encuentras un mejor sabor por los métodos utilizados, que ya dije, son naturales y por lo tanto no alteran la calidad nutricional, protegen la salud del consumidor y también claro, la del agricultor, ellos, los cuidadores y trabajadores de la tierra dicen que si es orgánico es sano. Así que hay que gozar sin agredir a la tierra, hay que vivir bien sin lanzar inmundicias a los ríos, vamos a gozar la vida, a gozarla de lo lindo, sin dañar a nadie, sin atentar contra la naturaleza y gozar ampliamente las maravillas que ofrecen estos mezcales que Mijail produce. Recuerda que el mezcal es un buen aperitivo, es un excelente digestivo, relaja los nervios y te lleva, tomado con moderación a ver los colores de las nubes y a contemplar el incendio sinfónico de los atardeceres oaxaqueños. Salud.