REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
21 | 07 | 2019
   

Arca de Noé

Leonardo Padura


Félix Luis Viera

LA HABANA, CUBA

Estimado:
Estas líneas para referirme a tus declaraciones del pasado 30 de mayo en La Habana, durante una charla en la Embajada de España en aquella ciudad. O bueno, para comentar con toda sinceridad algunas de tus expresiones de entonces.
Afirmaste en la charla en cuestión que aquello que Fidel Castro, más allá de todos los cinismos sabidos, llamó Período Especial tuvo “un efecto traumático [en la Isla], pero produjo un efecto beneficioso” para la literatura cubana. En eso tienes razón: no ha habido desgracia en la tierra que no haya traído notables resultados para el arte y la literatura. Sólo que me preocupa que algunas personas vayan a tomar esta verdad tuya como un atenuante —de parte tuya y con toda intención—, para así rebajar en alguna medida el funesto efecto de la crisis moral y material más intensa que ha vivido la sociedad cubana. Estemos atentos al respecto.
Y otro detalle que se me ocurre: creo que aún no debemos hablar del Período Especial en pasado. Ojalá que el Período Especial no agarre un segundo aire, ojalá; todo depende de que los bolivarianos logren al fin imponerse por las malas en Venezuela y así los hogares y las industrias cubanas puedan seguir funcionando. (Qué triste es ser hijo de un país al que sus gobernantes han convertido en paria, mendigo internacional.)
Agregas asimismo que con el Período Especial “se produce una especie de boom en la narrativa cubana, que obligó a las editoriales cubanas a una nueva mirada: la realidad que todos estábamos viviendo”. Esto yo no lo entiendo bien: ¿cómo sería posible “una especie de boom en la narrativa cubana” por parte de “las editoriales cubanas” si en aquel país, y por no poco tiempo, cerraron entonces todas o casi todas las editoriales? O será que aludes a un boom de creación, no de publicaciones. Debe ser. Por otro lado, esa “nueva mirada” de “las editoriales cubanas” a “la realidad que todos estábamos viviendo” (las cursivas son mías), ¿qué logró? ¿Acaso en verdad fueron a la imprenta cuentos y novelas de diversos autores cubanos, noveles, establecidos o no, contestatarios del régimen en sus obras?
Declaras además que con el Período Especial te beneficiaste: “me beneficié yo, pues todos mis libros han sido publicados (en Cuba y en el exterior) y se ha ganado un espacio suficiente para que casi todo sea publicado” en la Isla.
Bueno, yo lo veo así: para que un libro relativamente discrepante del régimen se publique en Cuba, es menester que en el contenido, como se suele decir, se “juegue con la cadena, no con el mono”. Los que por razones, estrictamente estéticas, vale aclarar, hemos jugado con el mono —es decir, con Fidel Castro— estamos jodidos, maestro. Parafraseándote: “Cada vez que terminamos una novela”, estamos seguros de que “ésta no se va a publicar”. Claro, hasta un día.
Pues eso es todo. Nada, aquí seguimos.
Mi admiración de siempre por tu talento y por tu obra.

Félix Luis Viera