REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
06 | 12 | 2019
   

De nuestra portada

“El rey de los valses mexicanos”, Carlos Espinosa de los Monteros


Ricardo Delgado Herbert

En los años 20, mostró su pasión y talento en los reñidos concursos de su época. Ovacionado por el público al competir con compositores de la talla de Agustín Lara, Alfonso Esparza Oteo y Jorge del Moral. La prensa de su época lo catalogó como “El Rey del Vals”. Hizo debutar a Pedro Vargas y su obra fue grabada por varios cantantes mexicanos y grupos internacionales, como Pedro Vargas, Hugo Avendaño, Javier Solís, Salvador Quiroz, Olga Puig, Mariachi Vargas de Tecalitlán, Cristina Ortega, el ensamble ruso Piatnisky, el Cuarteto Latinoamericano y muchos más.

A continuación, la entrevista inédita, con su hijo Víctor Manuel Espinosa de los Monteros Rocha.

¿Quién fue Carlos Espinosa de los Monteros?
Mi padre nació en la ciudad de Puebla el 8 de mayo de 1902, fue el séptimo de ocho hermanos, siete hombres y una mujer. Murió en la Ciudad de México el 7 de febrero de 1977, después de haber cumplido, en el diciembre anterior, 51 años de casado con mi madre, Elena Rocha Carrasco, quién fue alumna de piano de mi padre.
Desde los primeros años de su vida, mostró mucho gusto y afición por la música. Estudió con su abuelo, Don Rafael Espinosa de los Monteros, quien fue profesor de música y maestro de capilla (por los años 1906-1907) y le enseñó las primeras lecciones de solfeo y música. De ahí, empezó a hacer algunas cancioncillas (así les llamaba) que dedicaba a su familia y a las personas que les ayudaban en la casa.
Entre 1909 y 1910 se trasladaron a la ciudad de México. Eran épocas muy difíciles, ya que vivían en el centro de la ciudad. Le tocó vivir en medio de balazos, la Decena Trágica y las carencias y angustias que se vivían en esa época de la revolución.
Por 1918-1919 estudió en el Conservatorio Nacional de Música, con maestros como Manuel Bermejo y Joaquín Beristáin, sin embargo, las carencias y situaciones económicas, llevaron a mi padre a trabajar en los Ferrocarriles Nacionales de México. Continuó con clases particulares, bajo la dirección del maestro Rafael J. Tello, quien le enseñó composición, armonía, contrapunto y fuga. Mi padre, llegó a apreciar mucho a Rafael, a tal grado que fue su padrino de boda el 26 de diciembre de 1925.


¿Cuáles fueron los primeros concursos en los que destacó como compositor y en qué años su nombre empezó a conocerse?
En agosto de 1921 el teatro Eslava publicaba una obra llamada El príncipe charro en donde la música de mi padre era el alma de tal obra.
En 1928 en el concurso de vals mexicano, mi padre obtuvo un premio con su vals Añorando. En ese mismo año nace el vals Noche Azul, que fue objeto de algunos premios y múltiples grabaciones por los cantantes de la época, al igual que en el mundo entero. Ambas letras de los valses, fueron compuestas por su hermano José Salvador Espinosa de los Monteros. También otros miembros de la familia, colaboraron con las letras de otros valses, entre ellos, sus hermanos el Ing. Armando, Luis y mi madre.
El premio culminante, fue celebrado el 20 de septiembre de 1930 por la compañía Pathé Pictures de Estados Unidos y el diario La Prensa de esos años, con objeto de darle publicidad a una artista muy famosa de cine de Estados Unidos, llamada Ann Harding. Se inscribieron compositores reconocidos cómo Agustín Lara, Alfonso Esparza Oteo, Jorge del Moral, Fernando Vázquez Vargas.
Entre las reglas del concurso, estaba prohibido hablar, pues hacerlo influiría en el aplausómetro. Cada uno de los compositores junto a sus cantantes tenía que pasar a interpretar 3 veces su obra y dependiendo del juicio del aplausómetro en el total de rondas, se definía el triunfo. Al final de la primera ronda, los aplausos para Espinosa de los Monteros se prolongaron de tal manera, que uno de los cantantes, Juan Arvizu, se quejó, inventando que Espinosa de los Monteros había llevado la porra de sus compañeros de ferrocarriles para ganar. El jurado lo escuchó y fue descalificado.
Mi padre fue de los últimos en inscribirse al concurso y ya para entonces los compositores de renombre se habían comprometido con sus cantantes. Mi padre daba clases en el Conservatorio Nacional de Música y le gustaba el timbre de voz de un alumno de solfeo que tenía, así que le ofreció interpretar, uno más de sus valses, Ann Harding, el cual llevaba la letra de su hermano José. Este joven debutante, se llamaba Pedro Vargas y fue junto con él, que el vals de mi padre salió triunfador ante las ovaciones de este concurso en el Cinema Imperial.
El vals Ann Harding, tuvo muy buena difusión a nivel internacional, pero no formó parte de la película. A pesar de las promesas, divulgaciones publicitarias y periodísticas, anunciando que Ann Harding iba a venir, esto jamás sucedió. Ann, le mandó a mi padre una fotografía dedicada y una carta de agradecimiento por su vals triunfador, pero nunca se conocieron personalmente.
Agustín Lara, en ese concurso, conoció a Pedro Vargas y de ahí, se volvió uno de sus grandes intérpretes.

Alrededor de los años sesenta, mi padre le pidió a Pedro Vargas grabar su vals Ann Harding, negándose éste a menos de que le cambiara el título original del vals, petición a la que mi padre no accedió.
Dígame algunos títulos de sus composiciones
Mi única ilusión, Al fin, Eterno sufrir, Sendero de amor, Noche azul, Llorare, Mientes corazón, Ann Harding, Fuiste mía (canción), Su único beso, Clarita mía, Martha Victoria, A ver si pega, La Marchita, Áurea, Sutil, Voluble Corazón, Luz María, Elena, Una estrella viajera, Miss Kate, Añorando, Juventud, Mariposa (fox-trot), Ideal y Pasión, Dulce amor (canción), Opalino (fox lento), Una ilusión, Una caricia, Victoria Elena, Es por ti, Yolanda, Tus ojos, 1923, Bernabé, Una monedita de 20 centavos, Su único beso, María Antonieta, Una caricia más. Hay una que se llama Tus ojos, un danzón que le dedicó mi padre a la tiple María Conesa aproximadamente por 1922, desde luego antes de ser novio formal y oficial de mi madre y antes de casarse con ella (risas).

¿Por qué componer valses?
El vals fue algo que inspiró a mi padre, yo creo que por su carácter bohemio, sentimental y creo que le llenaba el corazón. Él, nos platicaba, que cada vez que obtenía una composición, se sentía como una mujer que acababa de dar a luz. El Foxtrot era, para cuando estaba demasiado alborotado y contento. El danzón que le dedicó a María Conesa, a lo mejor llevaba alguna intención ulterior (risas).

Cuéntenos de Noche Azul en voz de rusos en Bellas Artes y el Auditorio Nacional
En 1959, vino a México Piatnisky, un conjunto de músicos rusos, conformado por 180 o 200 elementos entre músicos, bailarines y coros. Antes de visitar cada país escogían música, alguna canción, o producción musical original del país que visitaban. Ellos escogieron el vals Noche Azul de mi padre.
Piatnisky, empezó a presentarse en Bellas Artes y por la cantidad de gente que acudía a verlos, se trasladó al Auditorio Nacional, que tenía un cupo más amplio. Nos llegó la información, por muy distintos medios y porque empezó a correrse el rumor de que el vals Noche Azul estaba siendo tocado por los rusos. Alguien cercano a la familia, entabló contacto, y así, mi padre recibió una invitación formal del embajador ruso para acompañarlo en una de las presentaciones en el palco de honor del Auditorio Nacional.
En el colofón de esa noche, después de la presentación, invitaron a mi padre a cenar en la embajada soviética, junto con todo el conjunto, el embajador y el cuerpo diplomático; ahí tuvo que cenar y brindar al tradicional estilo ruso, de tomarse su copa de vodka y aventar la copa hacia atrás. Fue la primera y única vez de la cual tengo conciencia, que mi padre llegó a casa después de las 2:30 o 3 de la mañana, ya que no se desvelaba, pues le hacía mucho daño. Probablemente eso le motivó a nunca vivir de lleno de la música.

¿De qué vivía Carlos Espinosa de los Monteros?
Para mi padre la música simplemente era una satisfacción, un complemento de la vida, un orgullo, un gusto y pasión, pero nunca fue un medio de vida. Mi padre vivía de su trabajo en Ferrocarriles Nacionales de México. En el año de 1953 se jubiló, después de 27 años de servicio. Fue oficial mayor del departamento de servicios especiales, que traducido al lenguaje común, era la policía de los ferrocarriles.

¿Cuáles fueron las consecuencias de la muerte de su padre?
Falleció de un paro respiratorio cuando le practicaban una operación, fue una pérdida muy sentida. Mi padre murió con satisfacciones y gustos, entre ellos, el haber recibido en vida liquidaciones de la Sociedad de Autores y Compositores de Derechos de Autor por su música, sobre todo por su vals Noche Azul, vendido en todo el mundo, eso era un orgullo incalculable para mi padre, no era el monto, era el hecho de que su música se difundiera en cualquier parte del mundo.

¿Qué relación hubo con la disquera Peerless?
Mi padre fue invitado por esta casa disquera, a grabar “Los valses de oro de Carlos Espinosa de los Monteros”, entre 1965 y 1968, acompañado de 2 violines, un chelo y un contrabajo. Hicieron un gran trabajo, sin embargo las ventas del disco no fueron favorables.

¿El gobierno de Puebla se ha interesado en difundir la obra del compositor?
No, con todo y que en el año 2002, se cumplió el centenario de su nacimiento, no hubo quien hiciera el menor esfuerzo de acercarse para valorar su contribución musical.

¿Qué se ha hecho para difundir al autor y enarbolar su contribución a nuestra música?
Tenemos una pequeña discografía generada por un trabajo muy rudimentario que llevaron a cabo mis dos hermanas Victoria Elena y Clara Susana, alrededor de los años 70, que con una grabadora portátil, invitaron a mi padre a que grabara todas y cada una de sus composiciones, de las que hasta esa época había hecho. Tenemos mucho interés en que la música de mi padre se difunda y le dé gusto no nada mas a nosotros, sino a todo el mundo, puesto que es música que verdaderamente se disfruta.

¿Cuál es el legado de Carlos Espinosa de los Monteros para la música mexicana?
Pienso que es un legado de música extraordinariamente romántica, bohemia, de aceptación general, que contiene letras con sentido, con amplios sentimientos, poesía y un orgullo enorme para nosotros como familia.

http://ricardodelgado-musicamexicana.blogspot.mx/