REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
06 | 12 | 2019
   

Arca de Noé

Entrevista a Mario Bejos, psicólogo y terapeuta familiar - Pues así cualquiera


Valentina Winocur

La guerra contra el crimen organizado y el narcotráfico en México ha dejado como saldo millares de muertos, sociedades con miedo, cambio en la estructura y organización de comunidades, nuevas tradiciones y culturas referentes a la muerte y a las drogas, entre tantas otras cosas. Esta guerra ha cambiado y regido el presente de nuestro país en magnitudes impactantes, dentro de algunos años se estudiarán, como se han estudiado tantos sucesos determinantes para un país, y se desenterrarán verdades que ahora permanecen ocultas, inconclusas o son incoherentes. Vivimos en un país que ha recibido muchos balazos pero no se ha muerto, recibe balazos de injusticia, de violencia, de impunidad, de corrupción y sangra miedo pero sigue vivo. Sabemos que la razón central dejó de ser las drogas en sí mismas hace mucho tiempo pero éstas siguen siendo el eje central del asunto.
Mario Bejos sobresale por su altura, debe rondar los dos metros, es robusto y de tez morena. Sólo hace falta un par de palabras rutinarias al saludarlo para darse cuenta de su simpatía. Él es psicólogo y terapeuta familiar, experto en casos de adicciones y drogadicción, su punto de vista resulta necesario para concretar el entendimiento de la situación actual de nuestro país empezando por lo básico, las drogas.
Con mucha naturalidad Mario comienza a hablarme sobre las drogas: “Yo en primer lugar creo que lo que tendríamos que entender es que el ser humano, todos los seres humanos, se intoxican; entonces el problema con el que me encuentro, yo que me dedico al tratamiento de las adicciones, es que en general es un tema en donde yo veo es que no se ha definido con claridad qué es una droga. La gente cree que drogas son aquellas sustancias ilegales pero dejamos de entender que las drogas son sustancias que usan los seres humanos desde la antigüedad, antes de tiempos bíblicos y que las seguimos usando pero se nos olvida percibir que el consumo tiene que ver con algo que los seres humanos tenemos adentro. Alguna vez Mara, mi hija, cuando era pequeña me preguntó inocentemente quién inventó la droga, me pareció una pregunta muy interesante; en su inocencia y sabiendo que yo me dedicaba a esto. Me quedé pensando en cuál sería la respuesta, ¿Quién inventó la droga? Y yo podría decir que fue el dolor; el dolor existencial, el dolor físico, el dolor emocional. Yo creo que una de las cuestiones por la cual los seres humanos utilizamos sustancias tóxicas, legales o ilegales, líquidas, sólidas o gaseosas es para soportar la insoportable levedad del ser, siguiendo a Kundera.”
Mario me dice que los datos duros, es decir la parte estadística, sobre el consumo de drogas es muy fácil de obtener en Internet y que, a diferencia de la creencia popular, tan sólo el 12% de la población mexicana tiene problemas con el consumo de alguna sustancia ilegal. En cuanto a las sustancias legales, éstas son utilizadas todos los días, aproximadamente se calculan mil litros de alcohol por mexicano, en este punto me explica a detalle la particularidad del alcohol: “Entendiendo que ahí la dinámica es que el alcohol es un ansiolítico, es decir, que ayuda a reducir la ansiedad, y se consigue sin receta, 24 horas al día, es un desinhibidor y además está avalado socialmente, como lo verían los antropólogos, para el impulso gregario, o sea compartir. Si tú ves una persona que bebe sola en su casa la consideras un dipsómano o un alcohólico porque bebe de buró pero si está con sus cuates es un divertido. El tema de las drogas está tan rodeado de concepciones morales que llegan a dejar de ser un problema de salud cuando están tan bordadas con lo moral, ¿Y por qué sucede esto? Pues porque generalmente se considera que el consumo de sustancias lo que hace es que afecta la voluntad y la voluntad es una visión victoriana acerca de lo que es el consumo de sustancias, que la gente no tiene la voluntad suficiente para manejar sus antojos y que está manchando el apellido de la familia por el hecho de que está consumiendo una droga ilegal cuando encontró un ansiolítico, encontró un remedio.”
Sus respuestas abren camino a un sinfín de temas sociales, empezando por la moralidad que acompaña a las drogas hasta qué es lo que determina la legalidad o ilegalidad de éstas. Sobre este segundo punto Mario opina:
“Las tiendas que venden drogas en Estado Unidos se llaman drugstores, o que venden remedios para decirlo correctamente, o sea farmacias. Nosotros vamos a la farmacia para utilizar una sustancia que nos da un remedio, tomamos ácido acetilsalicílico para un dolor de cabeza, tomamos café para el agotamiento o engañar a nuestro cerebro de que no está cansado, tomamos alcohol para desinhibirnos y para convivir, en fin, entonces todos las usamos. Un té de manzanilla puede ser una sustancia tóxica que por el hecho de que no es tóxica pues ayuda al estómago, si te tomaras un té de manzanilla con tres bolsitas, lo más seguro es que vayas a irritar tu estómago. Paracelso en la Edad Media, que era un alquimista, médico maravilloso de la época, decía que todo era tóxico pero dependía de la cantidad para que se volviera droga o no. Entonces todos usamos sustancias tóxicas pero la opinión pública, tú que te dedicas al periodismo, se ha encargado de llamar la atención sobre que el consumo de sustancias es una gran amenaza. Antonio Escohotado que es un gran filósofo español y escribió un libro muy interesante llamado Historia General de las drogas decía que a partir de que se acaba la amenaza comunista de los rojos chinos y rusos que deciden no atacar Disneylandia y sus alrededores entonces se convirtió en una nueva amenaza, apareció la droga, los narcotraficantes son la nueva amenaza para la sociedad occidental. Cuando una familia llega aquí a mi consultorio con un hijo que probó la marihuana pues has de cuenta que se metió el Chapo Guzmán a su casa, ellos no lo pueden tolerar, eso es lo que yo más o menos te puedo decir así de entrada.” Y así de entrada llegamos a un enorme terreno mucho más fértil de problemas de lo que uno puede apreciar a primera vista. Rodeado de citas y referencias a pensamientos que vienen desde el principio de la historia, pues finalmente las drogas han evolucionado junto con la raza humana desde nuestros orígenes.
En la actualidad las drogas y todo el sistema de distribución que las rodea se encuentran inmersas en los aspectos políticos, sociales, culturales y económicos de cada país. Las medidas preventivas para su consumo se han institucionalizado. En México la Secretaría de Salud Pública al igual que muchas instituciones públicas y privadas han tomado medidas para la prevención y el tratamiento de las adicciones. Mario ahonda más en el tema de las instituciones y clínicas encargadas de este tema y me comenta:
“Hemos luchado durante mucho tiempo para hacer ver que las intenciones son buenas [del gobierno y de las instituciones privadas] pero se basan en lo que siempre ha predominado en los sistemas de atención en consumo de sustancias que es el modelo médico sanitarista y los elementos ético-jurídicos pero se pierden de vista otros que son importantes considerar como el psicológico o el ecológico o el espiritual que es el que manejan en los grupos AAA. Entonces cuando se basan en un modelo como es el médico sanitarista obviamente conceptualizan a la sustancia como una amenaza para el cuerpo y sin duda lo puede llegar a ser pero reitero depende de la dosis para que una droga se vuelva un alivio, un remedio o una amenaza para el cuerpo. Yo creo que a la mayoría de la gente le gusta experimentar con sustancias, yo pongo un ejemplo frecuentemente, digo que cuando nosotros somos pequeños generalmente nos damos vueltas y giramos sobre nuestro propio eje para modificar nuestro pensamiento y nuestra conducta porque te das vueltas y de repente la realidad se está moviendo pero realmente no se está moviendo y tu cuerpo está en una conducta que es como si se estuviera cayendo, como si el mundo estuviera girando muy rápido. Entonces no podemos hacer una campaña que diga “di no a las vueltas”. Los seres humanos tenemos una fascinación por distorsionar nuestro pensamiento y nuestra conducta, nos parece grato, por eso existen las ferias y no podemos prohibir que un padre junto con sus hijos vea en las nubes figuras de ositos, conejitos, dragones o perritos, sería como acusarlos de que están haciendo alucinaciones voluntarias. Yo creo que lo que es importante ver es que ahí están las sustancias, las usamos para experimentar, no toda la gente que experimenta con una sustancia ilegal se va a volver adicta y eso es algo que sucede en el mundo de las adicciones, está lleno de verdades a medias y de mentiras parciales; todo es cierto y nada es cierto, estamos ahí en medio.”
El tratamiento de una persona con adicciones o que consume drogas afecta en muchos casos el núcleo familiar, en gran medida por la capa moral que envuelve a las drogas, derivada de una cultura influenciada por los medios de comunicación masivos y con residuos de una religiosidad hipócrita que caracteriza a un gran sector de la población mexicana. Mario opina sobre esto:
“Algunas veces se sacan mucho de onda los familiares porque ellos tienen un concepto, derivado de la opinión pública, de lo que debe ser tratar a una persona que consume sustancias, en este caso su hijo adolescente, y cuando yo les digo que posiblemente su hijo no está más que experimentando, ellos creen que yo estoy avalando el consumo cuando yo en mi trabajo como especialista y dedicado al área de salud considero que todas las drogas destruyen, desde el café hasta el alcohol, la nicotina que es seis veces más adictiva que la heroína y que cuesta mucho trabajo rehabilitarla a diferencia de la otra. La cuestión es que la nicotina no es una sustancia psicoactiva pero es una de las que más daño y más muertes provoca y no es si hace bien o hace mal, o que si estoy a favor o en contra, al fin y al cabo lo que a hay que ver es que mi postura tiene que ver con qué hace más daño en una familia un intento de querer someter al hijo por el hecho de que está intoxicándose, hace más daño querer someter al hijo por que lo cacharon fumando mota que la mota misma. Algunos autores como Paul Watslawick dice que la lucha contra las drogas ha causado más muertes que la droga misma, llegamos a lo que pasó en el gobierno de Calderón, basados en una falsa moral panista de querer gobernar y salvar a la juventud de las drogas acabó provocando más muertes, eso es lo que yo trato de denunciar, no es que esté a favor o en contra si no que la intolerancia nos lleva a que haya mucho más desgaste y mucho más sacrificio de personas y de vínculos, eso es hacia donde yo voy; entenderlo como un problema de salud y de vinculación entre los seres humanos. Yo le atribuyo esto a la opinión pública: TV azteca dice “Vive sin drogas” pero pasa el anuncio de Appleton y de Marlboro, el problema es que no define qué es droga y todas las instituciones deberían estar obligadas a manejar una postura en relación al consumo de sustancias. Ahí hay una acusación hacia las drogas ilegales y hay un exceso de tolerancia a la drogas legales.”
Mario considera que las instituciones dedicadas a la prevención y tratamiento de las drogas, ya sean gubernamentales, privadas o asociaciones civiles, todavía no se han puesto de acuerdo para realizar una prevención pertinente ya que el consumo de sustancias puede deberse a múltiples razones, no se puede determinar una sola causa o unas cuantas, en cada caso es diferente. Esto es lo que hace complicada su prevención. Las razones pueden ser familiares, sociales, individuales, etc. Y todo influye para que una persona tenga problemas con las drogas. Mario continúa hablando sobre la participación del Estado:
“El Estado ha sido rebasado definitivamente porque no ha visto una cuestión importante, la diferencia entre oferta y demanda, entonces el estado generalmente ha atacado la oferta pero no la demanda y es nudo gordiano que yo creo que es importante entender porque se han dedicado a lo más costoso que es atender la oferta: grandes armamentos, radares, equipo sofisticado, capacitación, grupos de choque, erradicación de plantíos, convencer a los campesinos de que no planten pero obviamente el estado no garantiza lo que puede dar un narcotraficante a una comunidad de campesinos que deciden sembrar marihuana o amapola, es uno de los problemas que se ve en Michoacán; en Michoacán existe buena tierra para sembrar amapola y que es de donde sale el opio y todos los derivados de éste. Uno de los problemas es que el Estado no tiene los recursos, no tiene la capacidad y ha perdido de vista que puede atender y canalizar sus recursos hacia la demanda.”
Como solución posible al narcotráfico, o al menos para comenzar a mejorar la situación del país, algunos han considerado la legalización de las drogas, particularmente de la marihuana con la justificación de que es menos dañina que el alcohol, que está comprobado que tiene propiedades curativas y además en algunos países y ciudades ya es legal. El ámbito de la legalidad es otro hilo de este enredado y áspero tejido que es el panorama actual de México. Mario amplía las variables en torno a este tema:
“Ahí hay otro problema porque generalmente se habla de legalización cuando se debería hablar de despenalización, una cosa es legalizar y otra es despenalizar. Evidentemente la persecución que ha habido en relación al consumo de sustancias es una cuestión basada en el modelo ético jurídico ‘Estás haciendo mal y le puedes hacer mal a la ciudad, como ciudadano estás haciéndole un daño a tu país’”.
“Sin duda creo que si los jóvenes tuvieran carta abierta para el consumo de sustancias como algunos lo hacen, habría un detrimento en las funciones del pensamiento y en los errores del juicio por tanto consumo y hasta daños orgánicos como producen generalmente las tachas a mediano plazo”.
“Sí, es un problema de salud, es un problema de Estado porque si toleramos excesos y abiertamente un consumo lo que va a pasar es que vamos a tener poca gente preparada para el futuro, para que gobierne el país pero esto no está bien explicado, se cae en una cuestión más bien persecutoria y moral. Creo que la despenalización tendría que ver con la tolerancia que puede haber para obtener ciertas cantidades para consumo personal. Cuando se habla de legalización tendría que ver con siembra, transportación, empaque en donde el Estado estaría comprometido a hacerlo. Por ejemplo, si no podemos con dos drogas legales como son el alcohol y el tabaco, ¿cómo vamos a poder con otra? Aquí el problema de la legalización es que no hay suficiente cultura para el tratamiento y la prevención, no es que yo esté en contra de que se despenalice la transportación o posesión de ciertas cantidades de marihuana, la gente lo tiene”.

“El código penal es muy laxo y no acaba de aclarar cuál es la cantidad de posesión que una persona puede tener, algunos artículos hablan de que sí puedes tener cierta cantidad pero dice ‘a criterio del juez’, al juez se le puede antojar que si tienes 2 churros de mota te puede acusar hasta de narcotráfico porque vives en México y vas a transportarlo a Estados Unidos, es decir, es a criterio del juez y el juez siempre va a entrar en una subjetividad que no se ha definido con mucha claridad”.
“Legalizar sería que el Estado se haga cargo de empacar, producir, sembrar, cuidar la adecuada siembra y transportación de la mota pero eso no sucede, eso desgraciadamente no sucede y además los mexicanos caerían en un grave problema de que si sembramos mota nosotros aquí en México va a llegar Phillip Morris y nos va a comprar nuestra producción y nos va a empacar nuestra propia mota, como lo hacen con nuestros tomates, como lo hacen con nuestras fresas que van a dar a McCormick no son ganancia para México, y nuestros tomates van a dar a Del Monte entonces eso también tiene que ver con una regulación de a quién le conviene. Sembramos mota en nuestras tierras tan fértiles, tan maravillosas en México pero nos van a seguir chingando los gringos, eso es una cuestión clara. No hay nada propio y eso mismo va a pasar con la mota y es donde yo digo tendríamos que pensarlo con mucha claridad.”
Intervengo: -entonces más allá del problema de salud, como en todas las cosas, aquí también se trata de un negocio donde algunos salen beneficiados…
“Claro que parecería que hay un beneficio para todos, el consumidor de alguna manera resuelve su ansiedad con un remedio efímero, yo a algunos pacientes les digo: ‘mira si hubiera alguna sustancia que no diera cruda, que no diera bajón, que no diera rebote yo me la estaría metiendo’. Evidentemente todos necesitamos sustancias para manejar aspectos personales y emocionales y sobre todo con la ansiedad que provocó Calderón en todo ese sexenio, aunque aumentó el consumo de sustancias paradójicamente. El Estado se fortalece, le conviene el consumo, por ejemplo, desde las drogas legales, ¿Cuánto se gana el estado con cada cajetilla, con cada botella de alcohol? Alrededor del 51% de lo que pagamos por cada uno de esos productos, claro que al estado le conviene”.
“Ahora quieren aumentar el impuesto sobre el tabaco y con esto el único que se beneficia es el estado por que la gente que tiene un problema con el consumo no va a dejar de fumar. Ahí es donde el estado falla. También los narcotraficantes obviamente se ven beneficiados de esta prohibición, de la ilegalidad. Ahí es donde algunos que apoyan la legalidad del consumo de sustancias en realidad tiene que ver con el hecho de quererle quitar ganancias al narco y sí podría ser una medida que sin duda le beneficiaría al Estado o a quien se haga cargo del negocio pero el Estado y las autoridades policiacas se siguen viendo beneficiadas por la corrupción; un policía que te agarra en tu carro con un toque de mota te puede extorsionar con tu familia y te puede sacar el dinero que quiera, le conviene. Desde eso hasta el juez en el ministerio público”.
“Las cárceles están llenas de consumo de sustancias y lo único que pasa es que hay un precio mucho más alto dentro de las cárceles pero no quiere decir que sea un lugar donde realmente se atiendan; sí hay grupos de AA y anti drogas que van a las cárceles a tratar de promover la abstinencia pero en el caso de los jóvenes no podemos promover una abstinencia cuando se tiene 18 años, les espera mucho por vivir y muchas veces los jóvenes no son tanto adictos al consumo de sustancias sino son adictos al fracaso y hay jóvenes que en lo familiar están más bien en situaciones muy difíciles, con mucho problemas y eso no se atiende, sólo se ve que consumen sustancias”.
“En terapia familiar vemos cómo a algunos jóvenes los cachan con mota o alguna otra sustancia cuando los papás se están separando, los jóvenes tratan inconscientemente de distraer a los papás de sus broncas al drogarse; entonces los terapeutas decimos que los jóvenes distraen a sus papas de sus conflictos, como si el joven se inmolara o se prestara para que le hagan caso a él o ella que está muy mal y no vean sus broncas que los abruman. Sorprende mucho, ya la connotación de droga cambia, yo utilizo muchas metáforas en el tratamiento y digo: ‘este wey no es adicto a la mota, es adicto al fracaso, utiliza la mota para no comprometerse a utilizar su lucidez, su inteligencia, su sensibilidad para un bienestar’.”
“Eso es lo que pasa, en la población hay una mayor tendencia al malestar que al bienestar, el malestar nos lo permitimos y hasta pareciera que con las frases que hemos sido educados religiosamente con nuestra educación judeocristiana-musulmana decimos ‘vale la pena’, tenemos que penar para que las cosas valgan.”
Con las interesantes aportaciones de Mario se esclarece un poco el complejo mundo de las drogas y todas las ramas que se derivan de éstas y que luego se juntan entre ellas más adelante; la legalidad, la prevención, el papel del Estado y las organizaciones en función de las drogas, el negocio que implican, la motivación que lleva a su consumo, qué son exactamente y para qué sirven.
Comienzo a hablar con Mario sobre la finalidad de las drogas; las drogas se utilizan en primer lugar para descubrir, para probar, para experimentar otras realidades y cambiar la percepción. En segundo lugar las drogas se utilizan para ocultar; aquí es cuando se convierte en un problema, aquí entra el “escapar de la realidad” como comúnmente se dice y aunque esta frase es para Mario un concepto moral ya que asume que la persona es cobarde y no puede asumir su realidad cuando muchas veces, y esto le da pie a lo que yo sé es el final de nuestra conversación, la realidad es insoportable.
“La palabra escapar viene de finales del Siglo XIX, principios del XX, en donde los consumidores conocidos de drogas ilegales eran los pobres, los presos y los soldados ¿Y quién no querría escaparse de esa realidad? Y de ahí se quedó acuñado el concepto ‘escapar de la realidad’. Cuando lo revisamos con detenimiento decimos bueno ¿Y esta pinche realidad porqué la tengo que soportar cuando no la quiero? Se acaba de morir mi papá, acabo de tronar en una relación, acabo de abortar, perdí un familiar en el temblor, le acaban de condonar los impuestos a Televisa y a mí no, ¡Pues qué pinche realidad! Bueno, pues así cualquiera.”