REVISTA DIGITAL DE PROMOCI脫N CULTURAL                     Director: Ren茅 Avil茅s Fabila
13 | 12 | 2019
   

Apantallados

Moviola en su laberinto -Wikileaks y la transparencia informativa


Alonso Ruiz Belmont

La pol茅mica corte marcial a la que fue sometido el soldado estadunidense Bradley Manning por la mayor filtraci贸n de informaci贸n secreta en la historia de los EEUU finaliz贸 el pasado 21 de agosto. Manning fue sentenciado a 35 a帽os de prisi贸n. La coronel Denise Lind, juez del tribunal militar, hall贸 al acusado culpable de 20 delitos que incluyen violaci贸n a la llamada Ley de Espionaje, robo de propiedad gubernamental, acceso a archivos inform谩ticos confidenciales y desacato. El joven ex analista de inteligencia podr谩 solicitar a las autoridades la libertad condicional dentro de unos ocho a帽os, una vez que haya cumplido una tercera parte de su condena. Lind declar贸 al acusado inocente de ayuda al enemigo, la acusaci贸n m谩s grave. 脡sta habr铆a sido castigada con cadena perpetua (la fiscal铆a decidi贸 no solicitar la pena de muerte para Manning, sanci贸n legalmente aplicable a ese delito).
Casos como el de Manning, Edward Snowden, Julian Assange y WikiLeaks, simbolizan la creciente influencia social y pol铆tica que han adquirido los llamados hackers o piratas inform谩ticos con la masificaci贸n de la internet y la expansi贸n de las telecomunicaciones en todas las estructuras de poder. Esta nueva generaci贸n de enigm谩ticos transgresores ha dejado ver la creciente vulnerabilidad de Estados y corporaciones en sus sistemas de confidencialidad. Los debates que en los 煤ltimos a帽os ha motivado la revelaci贸n masiva de secretos militares, diplom谩ticos o industriales en la opini贸n p煤blica internacional, est谩n directamente vinculados con la leg铆tima defensa de la transparencia, la rendici贸n de cuentas y el respeto a los derechos humanos (en particular, la libertad de expresi贸n) como elementos definitorios para la genuina naturaleza democr谩tica de un r茅gimen pol铆tico. Por dichas razones, varios millones de ciudadanos alrededor del mundo han tenido que replantearse actualmente cu谩l es exactamente la frontera que debe separar las actividades de los Estados como garantes de la seguridad nacional frente al derecho a la privacidad individual.
Sin embargo, todos estos individuos o colectivos son parte de un fen贸meno que desde hace varias d茅cadas comenz贸 a influir en el funcionamiento de varias democracias liberales en el mundo occidental: la aparici贸n de los llamados whistleblowers (denunciantes). Dicho t茅rmino se utiliza en el mundo anglosaj贸n para definir a los individuos u organizaciones que revelan a la opini贸n p煤blica la existencia de actividades ilegales y 茅ticamente cuestionables realizadas por agencias gubernamentales, Estados o corporaciones, que amenacen el inter茅s p煤blico o las libertades individuales. Probablemente, uno de los m谩s famosos whistleblowers en la historia de los EEUU es Daniel Ellsberg. Con ayuda de su colega Anthony Russo, en 1971 el analista de la Corporaci贸n RAND filtr贸 al diario The New York Times los llamados Papeles del Pent谩gono. Un documento ultrasecreto que revel贸 las actividades del gobierno estadunidense en Vietnam entre 1945 y 1967.
La aparici贸n de la organizaci贸n WikiLeaks y la mete贸rica transformaci贸n del hacker y cript贸grafo australiano Julian Assange en una celebridad mundial, a la que millones de individuos insisten en considerar como un s铆mbolo universal de la lucha por la libertad informativa, pareci贸 marcar el inicio de una nueva e incierta revoluci贸n social motivada por los fen贸menos descritos anteriormente. La juventud de Assange, el surgimiento e historia de WikiLeaks, y la importancia estrat茅gica que han desempa帽ado tanto colaboradores (en particular las fuentes informativas) como ex miembros de la organizaci贸n, han sido acertadamente retratados este a帽o en dos importantes pel铆culas. La primera es el filme documental We Steal Secrets (2013), de Alex Gibney; la segunda es la cinta de ficci贸n The Fifth Estate (2013), de Bill Condon.
La pel铆cula de Gibney fue construida a partir de entrevistas con prominentes ex colaboradores de WikiLeaks, hackers, soldados, periodistas y altos funcionarios del gobierno estadunidense. El filme pretende ofrecer un an谩lisis ponderado sobre la historia de esta organizaci贸n. Por su parte, la cinta de Condon es una dramatizaci贸n sobre la historia del australiano y WikiLeaks basada en dos libros: Inside WikiLeaks: My time with Julian Assange at the World鈥檚 Most Dangerous Website (Crown, 2011), de Daniel Domscheit-Berg (ex vocero y ex n煤mero dos de la organizaci贸n) y WikiLeaks: Inside Julian Assange鈥檚 War on Secrecy (PublicAffairs, 2011), de los periodistas David Leigh y Luke Harding. A pesar de ser una reconstrucci贸n ficticia de hechos reales con la atm贸sfera y el dramatismo de un thriller pol铆tico, The Fifth Estate aborda muchos de los dilemas y conflictos al interior de la organizaci贸n que Gibney describe en su documental.
Si bien ambos filmes ofrecen al espectador la oportunidad de formar su propia opini贸n y llegar a experimentar empat铆a con los protagonistas, ninguna de las dos proyecta una imagen acr铆tica del activista, ni pretende retratarlo como un h茅roe. Ello parece haber enfurecido a Assange, quien (sin haber visto la cinta y tras leer una versi贸n incompleta del gui贸n) calific贸 a la pel铆cula de Gibney como una obra difamatoria y prejuiciosa que perjudicaba legalmente a WikiLeaks. Sobre el filme de Condon, declar贸 al diario The Guardian que se trataba de un 鈥渧iolento ataque propagand铆stico hacia WikiLeaks y a la integridad de sus miembros, fabricado completamente a base de mentiras鈥. El director de We Steal Secrets realiz贸 infructuosamente numerosos intentos para tratar de convencer a Julian Assange de ser entrevistado. Tras una conversaci贸n de seis horas, el rockstar de la inform谩tica pidi贸 a Gibney un mill贸n de d贸lares como condici贸n para hablar ante las c谩maras (la tarifa de mercado, seg煤n el australiano) y exigi贸 conocer antes los testimonios de sus ex colegas entrevistados. La conversaci贸n termin贸 inmediatamente.
En 2006 el hacker y cript贸grafo australiano viaj贸 a Islandia y fund贸 WikiLeaks, una organizaci贸n sin fines de lucro. Este colectivo itinerante pretend铆a regirse bajo una estructura horizontal, democr谩tica y transparente. Assange asumi贸 el papel de editor en jefe y director. Algunos de sus primeros colaboradores fueron Joseph Farrell, Krsitinn Hrafnsson y Sara Harrson; posteriormente se les unir铆an Birgitta J贸nsd贸ttir (activista por la libertad informativa y diputada islandesa) y Daniel Domscheit-Berg (un experto alem谩n en seguridad inform谩tica que se convertir铆a en vocero y n煤mero dos de la organizaci贸n). El objetivo de WikiLeaks es la difusi贸n de noticias e informaci贸n que permita a la opini贸n p煤blica conocer la verdad oculta tras los mecanismos del poder pol铆tico y econ贸mico; para ello, se compromete a proteger el anonimato y la seguridad de periodistas o denunciantes que entreguen informaci贸n delicada o secreta. 脡sta se publica en su sitio web o es filtrada a la prensa. WikiLeaks opera a trav茅s de donaciones bancarias y electr贸nicas. Su estructura est谩 compuesta por voluntarios y utiliza sistemas de codificaci贸n militar para proteger tanto su informaci贸n como la seguridad de sus fuentes.
Entre 2006 y 2009, WikiLeaks public贸 varios informes que dieron cuenta de hechos como los reportes de evasi贸n fiscal en el banco Julius Baer (Suiza), evidencias de fraude en el banco Kaupthing (Islandia) y el vertido de desechos t贸xicos por la empresa Trafigura en el puerto de Abiy谩n, Costa de Marfil. Sin embargo, las revelaciones dadas a conocer durante 2010 le brindaron a la organizaci贸n una espectacular y decisiva proyecci贸n medi谩tica internacional. El individuo que filtr贸 todos aquellos comprometedores secretos fue Bradley Edward Manning, quiz谩 el personaje m谩s importante en la historia de WikiLeaks. La informaci贸n que sac贸 a la luz, cimbr贸 la credibilidad de la naci贸n m谩s poderosa del mundo y moviliz贸 a la opini贸n p煤blica internacional.
Bradley Manning se enlist贸 en el ej茅rcito hacia 2007 y fue entrenado como analista de inteligencia, lo cual le permiti贸 obtener una autorizaci贸n especial que le otorg贸 acceso total a informaci贸n militar confidencial. En 2009 fue enviado a Irak y estudi贸 numerosos documentos restringidos que motivaron su rechazo a las operaciones militares de su pa铆s en aquella naci贸n y Afganist谩n. En noviembre de 2009, Bradley decide contactar a WikiLeaks y convertirse en whistleblower. A partir de enero de 2010, Manning empez贸 a copiar numerosos archivos inform谩ticos confidenciales: dos videos de ataques a茅reos accidentales que mataron a civiles iraqu铆es y afganos; 91,731 documentos sobre la guerra en Afganist谩n; 391,832 reportes militares sobre la guerra de Irak, redactados entre enero de 2004 y diciembre de 2009; 251,287 cables confidenciales del Departamento de Estado de los EEUU y 779 documentos sobre la presencia ilegal de aproximadamente 150 civiles inocentes en el centro de detenci贸n de Guant谩namo, Cuba. De manera aparentemente fortuita, el 21 de mayo de aquel a帽o Manning conoci贸 a un hacker llamado Adrian Lamo en una red codificada. Ambos comenzaron a tener conversaciones frecuentes a trav茅s de varias sesiones de chats que continuaron hasta el d铆a 25 de aquel mes. El analista militar confi贸 a Lamo que hab铆a filtrado informaci贸n secreta a WikiLeaks, entre la que se encontraban los cables diplom谩ticos confidenciales. Lamo result贸 ser un informante del gobierno estadunidense y decidi贸 entregar los registros de los chats al Departamento de Defensa. La delaci贸n llev贸 al arresto de Manning el 29 de mayo. El 5 de junio de aquel a帽o fue acusado de haber filtrado informaci贸n clasificada; su juicio comenz贸 el 3 de julio de 2013.
En abril de 2010 WikiLeaks dio a conocer el video del ataque a茅reo accidental en Bagdad que le cost贸 la vida a un grupo de periodistas de la agencia Reuters y a civiles iraqu铆es. El 25 de julio, la organizaci贸n comenz贸 la difusi贸n de los documentos sobre la guerra de Afganist谩n en colaboraci贸n con los diarios The Guardian, The New York Times y la revista Der Spiegel. Los datos revelaban numerosas muertes de civiles inocentes, as铆 como de militares estadunidenses que hab铆an sido alcanzados por fuego amigo. El 22 de octubre, el colectivo public贸 en su p谩gina los reportes sobre la guerra de Irak; 茅stos indicaban que el ej茅rcito estadunidense ignor贸 deliberadamente numerosas denuncias de torturas y ejecuciones sumarias efectuadas por las fuerzas de seguridad locales que ayudaban a los EEUU. El 28 de noviembre, WikiLeaks colabor贸 con los diarios Le Monde, The New York Times, El Pa铆s, The Guardian, y la revista Der Spiegel, para difundir simult谩neamente los cables confidenciales del Departamento de Estado. Los embarazosos cables exhib铆an las verdaderas percepciones (tanto positivas como negativas) que la diplomacia norteamericana ten铆a acerca de numerosos l铆deres pol铆ticos, as铆 como las prioridades de ese pa铆s en la defensa de sus intereses estrat茅gicos alrededor del mundo. En abril de 2011, Wikileaks difundi贸 los documentos de Guant谩namo.
Sin embargo, a mediados de 2010 la debilidad de Assange por las mujeres, su creciente irresponsabilidad en la difusi贸n de miles de documentos y los rasgos m谩s narcisistas de su personalidad hicieron que WikiLeaks perdiese a sus miembros m谩s valiosos. El 11 de agosto de aquel a帽o, Assange viaj贸 a Estocolmo para impartir varias conferencias en diversos foros. La versi贸n que Gibney plasma en We Steal Secrets es la siguiente: una serie de encuentros sexuales con Anna Ardin y Sof铆a Wilen, dos simpatizantes de la organizaci贸n en Suecia, iniciaron una cadena de eventos que terminar铆an por llevar al australiano a refugiarse como asilado pol铆tico al interior de la Embajada de Ecuador en la ciudad de Londres. Aunque ninguna de las mujeres denunci贸 haber sido violada, el 21 de agosto la polic铆a local emiti贸 una orden de arresto por abuso sexual en contra del cript贸grafo. Fue tan s贸lo la respuesta del sistema judicial sueco ante la negativa de una persona a usar un preservativo en una relaci贸n 铆ntima cuando su pareja se lo solicita. Ardin y Wilen 煤nicamente le pidieron al playboy inform谩tico que se hiciese una prueba de VIH y, ante su negativa, acudieron a una estaci贸n de polic铆a para buscar asesor铆a legal. Todo lo que ocurri贸 despu茅s fue decidido por una fiscal que posteriormente desech贸 la orden por falta de elementos. Assange regres贸 a Londres (ciudad en la que resid铆a), pero el esc谩ndalo ya hab铆a trascendido a los medios. Julian comenz贸 a decir que todo era parte de un complot contra 茅l y WikiLeaks.
En septiembre, una nueva fiscal se hizo cargo del caso y orden贸 su reaprehensi贸n para interrogarlo en Estocolmo. Bajo pedido de las autoridades suecas, el editor en jefe de la organizaci贸n fue arrestado en el Reino Unido pero finalmente qued贸 en libertad condicional. Su abogado, Mark Stephens, agot贸 todos los recursos legales para evitar que fuese extraditado a Suecia alegando que el gobierno de ese pa铆s aceptar铆a, a su vez, cualquier solicitud del gobierno norteamericano para extraditarlo a los EEUU, donde se le aplicar铆a la Ley de Espionaje. De este modo, Assange ser铆a juzgado por el delito de ayuda al enemigo (al igual que Manning) y estar铆a en peligro de ser condenado a muerte. Lo que el FBI, el Departamento de Justicia y el Ej茅rcito de los Estados Unidos han planteado en realidad hasta este momento, es presentar cargos contra WikiLeaks y el cript贸grafo por alentar el robo de propiedad gubernamental. Ante la inminencia de ser entregado a las autoridades suecas, el 19 de junio de 2012 Julian Assange entr贸 en la Embajada de Ecuador y solicit贸 asilo pol铆tico. 脡ste le fue concedido el 16 de agosto y se le autoriz贸 permanecer indefinidamente en la sede diplom谩tica.
Sin embargo, el mayor problema para los miembros de WikiLeaks y The Guardian surgi贸 con la publicaci贸n de los documentos sobre la guerra de Afganist谩n. Nick Davies, periodista del diario, explic贸 a Assange que antes de difundir la totalidad de los informes era imprescindible hacer una redacci贸n previa de 茅stos, con el objeto de borrar los nombres de civiles que hubiesen colaborado con las fuerzas de la coalici贸n internacional en aquel pa铆s y no poner sus vidas en peligro. Davies asegura que las palabras de Assange ante un principio b谩sico de la 茅tica period铆stica fueron: 鈥淪i un civil afgano ayuda a las fuerzas de la coalici贸n, merece morir鈥. En opini贸n del australiano, dichas personas actuaban como colaboradores o informantes que traicionaban a su propio pa铆s. El defensor de la libertad se hab铆a convertido en un inquisidor.
Eventualmente, Julian acept贸: WikiLeaks y The Guardian 煤nicamente publicar铆an 77,000 documentos redactados, retendr铆an los otros 15,000 para difundirlos una vez que terminasen de editarlos. A pesar del acuerdo, el egoc茅ntrico australiano result贸 ser un negligente e irresponsable editor en jefe: la redacci贸n que hab铆a hecho a los 77,000 textos entregados a Davies hab铆a sido deficiente y miles de los documentos que The Guardian ya hab铆a publicado conten铆an los nombres de varios civiles afganos. Domscheit-Berg y J贸nsd贸ttir estaban sumamente molestos. El alem谩n y la islandesa dejaron de confiar en Assange. Un brillante experto en inform谩tica, sin formaci贸n ni experiencia period铆stica, pretend铆a desenvolverse y tomar decisiones en un medio que en realidad no conoc铆a.
Temiendo que la historia se repitiese con la difusi贸n de los reportes sobre la guerra de Irak, el vocero contact贸 a su colega el 25 de septiembre de 2010 en un chat para estar enterado de los planes. Sin embargo, Julian Assange ya se hab铆a convertido en un rid铆culo y narcisista dictador. Acus贸 a Domscheit-Berg de haber filtrado a los medios versiones de conflictos al interior de WikiLeaks. El australiano le comunica al n煤mero dos que ha decidido suspenderlo durante un mes 鈥渄e inmediato鈥. Tres d铆as despu茅s, este 煤ltimo anunci贸 su renuncia a WikiLeaks debido a la falta de libertad en la operaci贸n del sitio. J贸nsd贸ttir se ir铆a en 2011, alegando falta de transparencia. Al menos doce valiosos colaboradores de Assange hicieron lo propio. Otro militante, llamado Herbert Snorrason, confront贸 al australiano en septiembre de 2010 sobre la suspensi贸n del ex vocero. De acuerdo a un art铆culo de Kevin Poulsen y Kim Zetter, publicado el 27 de mayo de aquel a帽o en la revista Wired, Julian Assange contest贸 a Snorrason en un esclarecedor mensaje escrito: 鈥淵o soy el coraz贸n y el alma de esta organizaci贸n, su fundador, fil贸sofo, vocero, autoridad, organizador, patrocinador y todo lo dem谩s (鈥) si tienes alg煤n problema conmigo, vete a la mierda鈥. Assange centraliz贸 la pol铆tica editorial del grupo. Estableci贸 un comit茅 editorial an贸nimo que se encarga de evaluar los documentos recibidos y decidir si 茅stos deben o no ser publicados.
En julio de 2012, Baltazar Garz贸n accedi贸 a encabezar la defensa legal del australiano. A fines de 2012, Assange anunci贸 la creaci贸n del Partido Wikileaks, con la intenci贸n de buscar un esca帽o en el parlamento australiano en las elecciones federales de su pa铆s el pr贸ximo siete de septiembre. De ser elegido senador, podr铆a abandonar el Reino Unido sin ser detenido y regresar de manera segura a Australia. Llama la atenci贸n que un personaje que ha suscitado la admiraci贸n de numerosas personalidades que simpatizan con la izquierda, haya declarado en p煤blico su admiraci贸n por el congresista republicano Ron Paul, miembro fundador del Tea Party y figura emblem谩tica de la ultraderecha estadunidense. Un caso id茅ntico al del whistleblower David Snowden. El congresista por Texas es c茅lebre por sus comentarios antisemitas, racistas y hom贸fobos. Un reportaje de David Jackmanson, publicado el 18 de agosto en el blog australiano AUSVOTES 2013, revel贸 que el Partido WikiLeaks solicit贸 a la Comisi贸n Electoral de su pa铆s que, en caso de no ganar un esca帽o en el senado, sus votos fuesen transferidos al Australia First Party (un partido neofascista), al Shooters and Fishers Party (una formaci贸n que defiende el derecho a portar armas) y al Non-Custodial Parents Party (un movimiento pol铆tico que reivindica el antifeminismo). En protesta, Leslie Cannold, militante del Partido WikiLeaks, renunci贸 a su candidatura como compa帽era de f贸rmula de Assange el pasado 21 de agosto.


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1 We Steal Secrets, EEUU, 2013. Direcci贸n: Alex Gibney. Producci贸n: Jigsaw, Global Produce, Universal Pictures. Gui贸n: Alex Gibney.
2 The Fifth Estate; EEUU, Belgica; 2013. Direcci贸n: Bill Condon. Producci贸n: DreamWoeks. SKG, Reliance Entertainment, Participant Media. Gui贸n: Daniel Domscheit-Berg, David Leigh, Luke Harding, Josh Singer. Elenco: Benedict Comberbatch, Daniel Br眉hl, Caprice van Houten.