REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 07 | 2019
   

Arca de Noé

Acceso abierto a la divulgación científica, puerta al desarrollo social


Ana Lilia Herrera Anzaldo

Con la aparición de las nuevas tecnologías de la información y la digitalización de documentos, los datos generados por la humanidad y la adquisición del conocimiento, han superado las barreras geográficas.
Cada vez más información de toda índole se difunde abiertamente al mundo para que la comunidad se apropie de ella, la seleccione y la aproveche; pero hay que admitirlo, el gran riesgo de la sociedad del conocimiento es precisamente la exclusión social relacionada con el poco o nulo acceso a la información.
Por esa razón México -de manera urgente- debe ingresar a esa sociedad del conocimiento otorgando garantías de acceso desde cualquier parte del país, sin ninguna restricción de tipo económico, técnico o legal, salvo la protección de los derechos de autores.
Respecto al conocimiento científico, académico y cultural, su divulgación debe ser maximizada sumándonos a la cooperación científica global.
Actualmente, investigadores, instituciones y gobiernos comparten el conocimiento científico a través de Acceso Abierto, apoyados en la Declaración de Budapest (2002) que expresa que la información debe estar disponible de forma gratuita en Internet para que cualquier usuario la pueda leer, descargar, copiar, distribuir o imprimir.
El único límite a la reproducción y distribución de artículos publicados en Acceso Abierto es la garantía a los autores del control sobre la integridad de su trabajo y el derecho a ser acreditados y citados.
Siguiendo la tendencia, en 2004 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), del cual México es miembro, acordó que los principios rectores de las políticas de Acceso Abierto para datos e investigaciones financiadas con recursos públicos son la accesibilidad, flexibilidad, transparencia, legalidad, calidad e interoperabilidad y debe garantizar la protección intelectual y sustentabilidad.
En México, a pesar de la falta de legislación en la materia, algunas instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) son pioneras en América Latina.
Esta última a través de Redalyc, agrupa desde hace años a más de 800 revistas científicas de distintas universidades que pone a disposición de investigadores y estudiantes alrededor de 260 mil artículos científicos.
Sin embargo, México es el país con mayores dificultades en la obtención de fondos para la publicación científica, según el Estudio de Publicaciones de Acceso Abierto, publicado en 2012 por la Comisión Europea.
Por otra parte, la UNAM y el Centro de Estudios Imanol Ordorika registraron que en 2011, por cada 10 investigaciones producidas por instituciones de educación superior, las privadas desarrollaron sólo una.
La investigación promovida con recursos del Estado genera los avances científicos y tecnológicos que impulsan el desarrollo de la sociedad, pero es imposible pensar en ello sin una política pública que democratice el conocimiento y garantice el Acceso Abierto a todas las investigaciones científicas.
Establecer el Acceso Abierto como política pública permitirá que el conocimiento producido en México y por los mexicanos contribuya al desarrollo científico global, detone el acceso al conocimiento y mejore la coordinación científica entre los centros de investigación del país.
Su reglamentación también evitará la sobre comercialización de la investigación generada con recursos públicos y permitirá ejercer un control de calidad de lo que se publica en este formato a bajo costo en el país.
Llegó el momento de impulsar la divulgación científica y propiciar el desarrollo social en nuestro país.