REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
16 | 10 | 2019
   

Letras, libros y revistas

La Biblioteca de David recomienda…


David A Figueroa Hernández

El Gato. Sin duda cada lectura resultado de la pluma de Juan García Ponce es una garantía para el lector. En esta ocasión, El Gato, no sólo contiene un título sugestivo que puede llamar mucho la atención y sin embargo, tan dulce y cándido animal -desde una perspectiva personal-, es un mero pretexto sobre el que se conjuntan historias, lugares, sentimientos, discrepancias y hasta diferentes estilos de vida.
El amor, el erotismo y el sexo se convierten en las atmósferas de la historia sobre una pareja de jóvenes, Alma y Andrés, quienes llevan una “vida normal” entre el bullicio de la vida moderna. El autor retrata fehacientemente constantes fotografías de cada aspecto por mínimo que pareciere, lo que le otorga una característica muy marcada a cada página.
El pequeño ser, motivo del título del presente libro, se presenta esporádicamente en la vida de los jóvenes y al ver que dicho gato pareciera no tener un hogar, los jóvenes deciden hacerlo suyo. Sin embargo, también resulta ser el objetivo sobre el que terminan girando sus vidas y no debido a que sin él no puedan vivir, sino que en él reflejan sus recuerdos, sus pensamientos actuales, sus quereres y hasta sus fetiches sexuales.
En ocasiones, la lectura se vuelve más intensa al hablar de los planos amatorios, lo que hace de ella un poderoso aliciente para quien tiene la oportunidad de abrir sus páginas. ¿Hasta dónde puede llegar el amor? ¿Será cierto que se puede ser infiel de cuerpo y no de alma o pensamiento? ¿Estaríamos realmente dispuestos a entregarnos plenamente y confiar en la pareja aun cuando la observamos besándose con otro? Sin duda son interrogantes que hacen la trama compleja y a la vez, multifacética respecto a los tabúes que se tienen en la sociedad y que muchas veces moldean el sentir, pensar y actuar de las diferentes sociedades.
La vida de ambos jóvenes se refuerza en las malas circunstancias; uno cuida del otro y se preocupan mutuamente por la otredad. No obstante, los diferentes lapsos eróticos que se encuentran en las páginas, vuelve a la lectura una exquisitez y a la vez, redención a los placeres mundanos que desafían la razón de los seres humanos. Pasión versus razón ¿cuál se impondrá?
El gato, suele ser un animal dócil y amoroso, tal vez por ello las antiguas civilizaciones lo tenían como referente de un Dios; aquí, se muestra retraído, con miedo, pero al mismo tiempo, sereno y cándido con sus nuevos amos que cuidan, alimentan y se regocijan con él.

El cuerpo de la mujer, basta decirlo, suele ser la más grandes obra que Dios creó para sí misma y para los hombres; la lectura se detiene y pareciera que así como se vuelve un fotograma de las escenas, así pasa con el bello cuerpo de Alma. El autor lo describe como si estuviera observándolo cuidadosamente, como si lo tuviera frente a él, con cada detalle que transmuta sus palabras a la mente del lector y éste, goza discreta pero lúcidamente las diferentes escenas eróticas que se provocan gracias a nuestro minino amigo.
Sin duda alguna, El Gato, se convierte en una lectura recomendable ya sea por la trama o por su fina prosa que pareciera una dulce poesía a una mujer, al erotismo, al amor.

El Gato. Juan García Ponce. Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 1974, 197 pp.

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