REVISTA DIGITAL DE PROMOCI脫N CULTURAL                     Director: Ren茅 Avil茅s Fabila
15 | 11 | 2019
   

Para la memoria hist贸rica - Encarte

La revoluci贸n mexicana de 1910-1917 y la pol铆tica de los Estados Unidos


M. S. Alperovich y B. T. Rudenko

El marxismo no se asom贸 mucho a la Revoluci贸n Mexicana. Los historiadores formados en el pensamiento de Marx, Engels y Lenin se preocuparon m谩s por otros fen贸menos pol铆ticos. Sin embargo, dos brillante historiadores sovi茅ticos, M. S. Alperovich y B. T. Rudenko, se preocuparon por estudiar al movimiento que arranca en 1910 y formalmente concluye en 1917 con el triunfo de Carranza y Obreg贸n sobre Villa y Zapata, y la promulgaci贸n de la Carta Magna de 1917. Con el t铆tulo La Revoluci贸n Mexicana de 1910-1917 y la pol铆tica de los Estados Unidos, los dos acad茅micos de la URSS, realizaron un gran estudio sobre el movimiento que inici贸 antes que la Revoluci贸n Rusa encabezada por Lenin.
Se trata de una obra poco com煤n en la historiograf铆a mexicana. Los investigadores sovi茅ticos analizan con detenimiento y en detalle la conducta norteamericana ante los sucesos mexicanos. Imposible perder de vista una gran revoluci贸n hecha por sus vecinos y eternas v铆ctimas. No dejemos de lado que el asesinato de Madero fue impulsado por el embajador norteamericano Henry Lane Wilson y que en 1917, tropas al mando del general Pershing invadieron territorio mexicano. Alperovich y Rudenko estudian simult谩neamente la Revoluci贸n Mexicana, sus razones y causas internas y la conducta norteamericana. El resultado es un libro notable que debiera ser nuevamente editado. Los j贸venes de hoy deben conocer este tipo de enfoques, c贸mo la metodolog铆a marxista logra introducirse en el interior de M茅xico y de sus peligrosos vecinos.
Recordemos, finalmente, una frase que utiliz贸 exitosamente un periodista e historiador mexicano que trabaj贸 el tema, Mario Gill: Ellos son los vecinos y nosotros los buenos, parodiando la pol铆tica del Buen Vecino, en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Es muy dif铆cil que dos naciones tan distintas, logren limar sus asperezas a pesar de la larga frontera que tenemos o acaso por ella.

El B煤ho


INTRODUCCI脫N
La Revoluci贸n democr谩tico-burguesa rusa de 1905-1907 鈥攑rimer movimiento popular registrado en la 茅poca del imperialismo鈥 marc贸, seg煤n Lenin, el principio de la 鈥渆ra m谩s tempestuosa que se ha dado en materia de transformaciones universales鈥 1 y se帽al贸 el ascenso del movimiento revolucionario internacional que se sinti贸 con particular pujanza en los pa铆ses coloniales y dependientes. Despu茅s de ese movimiento se inici贸 el despertar de Asia, cuyas manifestaciones m谩s importantes fueron las revoluciones burguesas de Ir谩n, Turqu铆a y China.
La ola revolucionaria se extendi贸, incluso, al Continente americano. Brillante ejemplo del auge del movimiento popular en esa zona, fue la Revoluci贸n Mexicana.
El distinguido revolucionario Jes煤s Romero Flores escribi贸, a prop贸sito de esto, lo siguiente:
Nos entusiasmaba el impulso revolucionario de Rusia en 1905, sofocado por el Zar. Para nosotros, la lucha que se hab铆a desarrollado en Rusia era como la estrella de Oriente.2
En M茅xico, al igual que en otros pa铆ses hispanoamericanos, los restos feudales y la preponderancia del capital extranjero, obstru铆an el desarrollo ulterior de las fuerzas productivas.
La lucha de M茅xico contra el imperialismo y la reacci贸n, durante la segunda d茅cada del siglo XX, se halla vinculada con las m谩s remotas tradiciones revolucionarias. Todav铆a en los albores del siglo XIX cuando las colonias de Espa帽a en Am茅rica luchaban por su independencia, las masas populares de M茅xico, encabezadas por Hidalgo, Morelos y otros caudillos, combat铆an heroicamente contra los colonizadores. Gracias a esta lucha abnegada se liber贸 el pa铆s del yugo colonial de Espa帽a y se fund贸 la Rep煤blica Mexicana independiente.
Hacia mediados de la d茅cada del 50 del siglo XIX, M茅xico se vio, una vez m谩s, envuelto en las llamas del movimiento popular. Durante varios a帽os, el pueblo mexicano, esta vez bajo la direcci贸n de Benito Ju谩rez, sostuvo una tenaz resistencia contra la reacci贸n clerical-conservadora y contra la intervenci贸n extranjera. En el curso de la Revoluci贸n se realizan transformaciones progresistas y se adopta una Constituci贸n liberal.
La Revoluci贸n de 1910-1917 es continuaci贸n de la lucha sostenida, por los elementos progresistas, en pro de la libertad y de la independencia nacional. Es uno de los acontecimientos m谩s trascendentales de la historia patria, que ejerci贸 enorme influencia sobre el desarrollo del movimiento revolucionario en Am茅rica Central, en Am茅rica del Sur y en las Indias Occidentales.
La Revoluci贸n Mexicana de 1910 鈥攄ice el historiador uruguayo Carlos M. Rama鈥 constituye el m谩s importante de los movimientos sociales de Am茅rica Latina ocurridos desde los tiempos de la lucha por la independencia.3
Despu茅s del derrocamiento del yugo espa帽ol, los Estados Unidos pasan a ser el principal enemigo del pueblo mexicano en su lucha de liberaci贸n.
Desde los primeros d铆as de consumada la Independencia, los imperialistas yanquis aplican una pol铆tica agresiva y expansionista respecto a M茅xico. As铆 lo demuestran los acontecimientos de los a帽os del 30 del siglo XIX cuando empiezan a separar Texas de M茅xico y desatan, en 1846, una guerra de aut茅ntico pillaje. A consecuencia de esta guerra el pueblo se vio despojado de m谩s de la mitad de su territorio, o sea: Texas, Nuevo M茅xico, California, Arizona, Nevada, Utah, parte de Colorado y Wyoming. Al obligar a M茅xico, en 1853, a que le cediera, por poca cosa, el amplio territorio que se extiende entre el R铆o Grande del Norte y el R铆o Colorado, el gobierno de los Estados Unidos ampli贸 la parte anexada hasta 2.4 millones de kil贸metros cuadrados, lo que viene a ser la tercera parte de la superficie de ese pa铆s.
La pol铆tica de los Estados Unidos en M茅xico, durante el per铆odo de 1910 a 1917, dimana de sus propios intereses econ贸micos: A principios del segundo decenio del siglo XX ten铆an invertidos en M茅xico dos terceras partes de la suma total de sus inversiones en Am茅rica Latina. 4 Dimanaba, en particular, del inter茅s que los monopolios norteamericanos ten铆an en acaparar los yacimientos petrol铆feros de M茅xico, que en aquel tiempo ya eran estimados como excepcionalmente ricos, as铆 como de la posibilidad de utilizar el territorio del pa铆s como base de operaciones militares para intervenir en otros pa铆ses del Continente. Todo esto explica que activasen su pol铆tica imperialista, tanto en v铆speras como durante el per铆odo de la Revoluci贸n democr谩tica-burguesa de 1910-1917, pues 茅sta pon铆a en peligro sus planes.
Esta es la raz贸n por la cual los imperialistas yanquis no se detuvieron ante nada para frustrar la Revoluci贸n Mexicana. Se inmiscuyen groseramente en los asuntos internos de M茅xico; recurren a la presi贸n econ贸mica; a subterfugios m谩s o menos diplom谩ticos; a maniobras pol铆ticas de todo g茅nero, a la amenaza y, por 煤ltimo, a la intervenci贸n armada.
La agresiva pol铆tica de los Estados Unidos constituy贸 el factor externo de mayor influencia en el curso de la Revoluci贸n. Por ello, resaltar el car谩cter contrarrevolucionario de la pol铆tica norteamericana, reviste enorme importancia cient铆fica y pol铆tica. Sin embargo, hasta la fecha no ha sido esclarecido, como se debe, en la literatura hist贸rica.
A partir del segundo decenio del presente siglo, se han publicado en los Estados Unidos cerca de diez obras consagradas al estudio de la historia de las relaciones M茅xico-norteamericanas. Las m谩s de car谩cter general; las otras fragmentarias, por per铆odo. 5 S贸lo dos de ellas 鈥攗na no muy extensa de S. W. Hackett, y la otra de L. Smith, que vieron la luz hace m谩s de treinta a帽os鈥 examinan en especial dicho problema.6
En la obra de los historiadores burgueses norteamericanos est谩 ausente, en la mayor铆a de los casos, una apreciaci贸n objetiva del papel jugado por los Estados Unidos en la Revoluci贸n de 1910-1917. Algunos autores, como S. F. Bemis, C. L. Jones, H. F. Cune y C. Cumberland 7, se esfuerzan por presentar la pol铆tica del imperialismo norteamericano como modelo de desinter茅s, paciencia y amistad hacia el pueblo de M茅xico. Otros soslayan el tema, concret谩ndose a presentar hechos aislados y absteni茅ndose de valorizarlos adecuadamente (F. Tannenbaum, C. Beals) 8. En fin, algunos no se deciden a defender abiertamente la expansionista 鈥渄iplomacia del d贸lar鈥 de Teodoro Roosevelt o de Taft, sino que le oponen la pol铆tica de Woodrow Wilson 鈥攏o menos agresiva, encubierta con farisaicas frases demag贸gicas acerca del 鈥渞espeto a la soberan铆a de los pa铆ses peque帽os鈥, quien, afirman, no persegu铆a m谩s finalidad que la de servir a M茅xico. Al deformar la situaci贸n real de las cosas, los apologistas burgueses del wilsonismo (R. S. Baker, A. S. Link 9 y otros) pretenden probar que la pol铆tica de Wilson, en lo que toca a M茅xico, se defin铆a, no ya por los intereses de los monopolios norteamericanos, sino por los elevados principios鈥 de la democracia, la justicia y el humanismo.
Poqu铆simos son los que, cometiendo, a veces, graves errores en cuanto a la apreciaci贸n del car谩cter, la marcha y las fuerzas motrices de la Revoluci贸n, a la par que de la pol铆tica del imperialismo yanqui, se esfuerzan por criticar a los Estados Unidos calificando de agresiva y usurpadora la pol铆tica de este pa铆s.
Representativos de esta 煤ltima tendencia son: La diplomacia del d贸lar, de Scott Nearing y D. Freeman, La Lucha por el monopolio del petr贸leo, de Ludwig Denny, y El imperialismo y la pol铆tica mundial, de T. P. Munn. Hay que agregar a estas obras las monograf铆as de los investigadores alemanes A. Vagts y H. R枚mer, 10 que tratan de definir el car谩cter agresivo de la pol铆tica de los Estados Unidos e Inglaterra como competidores de Alemania. Ofrecen datos bastante interesantes, ocultados, evidentemente, por la mayor铆a de los historiadores burgueses de Norteam茅rica.
En M茅xico se dedica gran atenci贸n al estudio de la historia de la Revoluci贸n. Se cuenta, en particular, con una amplia literatura y se publican muchas fuentes. En 1953 se fund贸 el Instituto Nacional de Investigaciones Hist贸ricas de la Revoluci贸n Mexicana. Al caracterizar la pol铆tica de los Estados Unidos respecto a la Revoluci贸n, la mayor parte de los historiadores mexicanos hacen, en lo fundamental, una apreciaci贸n correcta, revelando su esencia imperialista. Con todo, en la literatura hist贸rica mexicana no hemos encontrado investigaciones especiales sobre el particular. Las obras de Carlos Pereyra, C. de la Garza Trevi帽o11 y otros historiadores, tienen como finalidad desenmascarar el papel agresivo del imperialismo norteamericano a lo largo de las distintas etapas de la Revoluci贸n Mexicana. En los m煤ltiples trabajos sobre la Revoluci贸n (incluso en la investigaci贸n de A. M, Carre帽o, editada en dos vol煤menes, sobre la historia de las relaciones M茅xico-norteamericanas) 12 esta cuesti贸n se examina someramente.
La historiograf铆a marxista, por su parte, no cuenta con monograf铆as especiales sobre este tema. Sin embargo, el ampl铆simo trabajo de William Z. Foster, Esbozo de historia pol铆tica de las Am茅ricas, dedica un cap铆tulo a la Revoluci贸n Mexicana, en el que figura el an谩lisis y la apreciaci贸n del papel que jug贸 en M茅xico el imperialismo norteamericano.
Los historiadores sovi茅ticos dedican considerable atenci贸n, en los 煤ltimos tiempos, a la investigaci贸n de los diferentes problemas relacionados con dicha Revoluci贸n y, en particular, a la influencia que ejerci贸 sobre ella la pol铆tica de los Estados Unidos. El tema ha merecido comentario en la monograf铆a de L. I. Zubok, titulada La pol铆tica imperialista de los Estados Unidos en la Zona del Caribe. 1900-1939, as铆 como en una serie de disertaciones y art铆culos cient铆ficos.
El prop贸sito que anima al presente trabajo, es el de examinar los acontecimientos fundamentales de la Revoluci贸n Mexicana, en estrecha vinculaci贸n con el an谩lisis de la pol铆tica de los Estados Unidos y de su papel en los hechos revolucionarios del pa铆s. Esta cuesti贸n es actual, en virtud de que la tarea de liquidar los restos feudales as铆 como la de lograr la emancipaci贸n de M茅xico de toda f茅rula extranjera, no ha sido resuelta todav铆a hoy, pues este pa铆s contin煤a siendo uno de los objetivos m谩s inmediatos de la expansi贸n imperialista norteamericana.

FICHAS
1 V. I. LENIN. Obras completas, en ruso, T. XVIII, p. 546.
2 La Voz de M茅xico, 14.XI.1955.
3 C. M. RAMA 鈥淟es mouvements sociaux en Amerique Latine aux XIX siecle鈥, International Review of Social History, vol. I, part 2, 1956, p. 231.
4 M. WINKLER, Investments of United States capital in Latin America, Boston, 1928, p. 275.
5 P. S. RELYEA, Diplomatic relations between the United States and Mexico under Porfirio Diaz, Northampton, 1924; J. F. RIPPY, The United States and Mexico, Nueva York, 1926. J. M. CALLAHAN, American foreign policy in mexican relations, Nueva York, 1932; R. D. GREGG, The influence of border troubles on relations between the United States and Mexico, Baltimore, 1937; H. E. CLINE, The United States and Mexico, Cambridge, 1953, y otros.
6 C. W. HACKET, The Mexican Revolution and the United States 1910-1925, Boston, 1926; L. SMITH, American relations with Mexico, Oklahoma, 1924.
7 S. F. BEMIS, The latin american policy of the United States, Nueva York, 1943; C. L. JONES, Mexico and its reconstruction, Nueva York, 1922; H. F. CLINE, op. cit.; C. C. CUMBERLAND, Mexican Revolution. Genesis under Madero, Austin, 1952.
8 F. TANNENBAUM, 鈥淟a revoluci贸n agraria mexicana鈥, en Problemas Agr铆colas e Industriales de M茅xico, No. 2, vol. IV, 1952; del mismo autor, La Paz por la Revoluci贸n, Santiago 1938; C. BEALS, M茅xico. An interpretation, Nueva York, 1923.
9 R. S. BAKER, Woodrow Wilson. Life and letters, Vol. IV, VI, Nueva York, 1931-1937; A. S. LINK, Woodrow Wilson and the progressive era 1910-1917, Londres, 1954, del mismo autor Wilson. The new freedom, Princeton, 1956.
10 A. VAGTS, Mexico. Europa und Amerika unter besonderer ber眉cksichtigung der petroleumpolitik. Berl铆n-Gr眉newald, 1928; H. ROMER, Amerikanische interessen and Prinzipienpolitik in Mexico. 1910-1914, Hamburgo, 1929.
11 C. PEREYRA, El Crimen de Woodrow Wilson, Madrid, 1917; C. DE LA GARZA TREVI脩O, Wilson y Huerta, M茅xico, 1933.
12 A. M. CARRERO, La diplomacia extraordinaria entre M茅xico y los Estados Unidos. 1789-1947, M茅xico, 1951.

*M.S. Alperovich y B.T. Rudenko. La revoluci贸n mexicana de 1910-1917 y la pol铆tica de los Estados Unidos. Fondo de Cultura Popular, S. de R.L. (editorial). P.p. 334. M茅xico, D.F. 1960. La edici贸n original de esta obra fue publicada por la Editorial de Literatura Econ贸mica Social, Mosc煤, 1958.