REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
21 | 02 | 2020
   

Letras, libros y revistas

La biblioteca de David recomienda...


David A Figueroa Hernández

Sobrevivir para contarlo. Cuando preguntamos a quienes conocemos sobre un país llamado Ruanda pocos saben, siquiera, dónde se ubica en el mapa, sólo algunos conocen sobre la trascendencia que éste tuvo en la historia del África actual.

En 1994, este pequeño pero importante país africano sufrió una limpia étnica de proporciones desgarradoras; las constantes diferencias entre tutsis y hutus, llevó a que algunos fijaran su mirada hacia Ruanda. Sin embargo, no fue suficiente la ayuda internacional, que baste decirlo, fue escasa y que en la mayoría de los casos nunca llegó. El hecho sobrepasó las buenas intenciones de la Organización de las Naciones Unidas.

Sobre esta lamentable matanza, versa la presente obra; el hilo conductor es una muchacha, Immaculée Ilibagiza, cuyo pecado fue haber nacido en el bando equivocado en el momento equivocado. Poco a poco, de ser una niña feliz y rodeada por una familia modelo, aprendió que el odio, aunado a líderes sedientos de venganza, puede acabar con cualquier ilusión y más si de niños se trata.

Las constantes diferencias entre etnias datan de varias décadas atrás cuando los belgas formaron y enseñaron a los tutsis a gobernar e ir desplazando a los hutus, lo que originó grandes desavenencias en los años subsecuentes y que, para 1994, desembocó en una de las mayores matanzas en la historia moderna.

Inmerso en este panorama, el presente libro se convierte en una enseñanza de vida a la que Immaculée nunca renunció; su fe en Dios y en los valores que le inculcaron en su casa así como los verdaderos amigos que le ayudaron en los momentos en que la muerte le saludaba, le ayudaron para salir con vida. Muchos lo intentaron y nunca lo lograron.

En su crónica, en ocasiones cruda, narra los problemas para poder ocultarse, las muertes sin piedad a machetazo limpio, la confianza depositada en desconocidos, la desesperanza de no saber nada de su familia, todo ello, la impulsa a resistir, junto con otras chicas, en un reducido baño en el que no podían, siquiera, moverse y donde permanecieron durante algunos meses gracias a la buena voluntad de personas hutus que pese a arriesgar su vida, ayudaban a cuantos podían.
Immaculée nos transporta al terror mismo de cuando el hombre deja la inteligencia que lo separa del resto de los animales y se convierte en el más despiadado asesino de la naturaleza; mata más por diversión y que por sobre vivencia.
Estas memorias, son muy desgarradoras y hacen reflexionar a cualquiera no importando fronteras. No obstante, el empuje por querer superar tantas adversidades, hace de esta lectura una lección de vida en la que la esperanza y Dios se fusionan en una delgada línea entre la vida y la muerte.

La década de los 90 estuvo colmada de grandes cambios internacionales pero también, de dos grandes matanzas: Kosovo y Ruanda. Hoy, pocos se acuerdan de ellas, su camino en el mundo de las naciones continúa pero con grandes cicatrices. Esta obra nos enseña a perdonar pero sobre todo a no olvidar a las miles de víctimas ruandesas que allí perecieron.

Sobrevivir para contarlo. El holocausto de Ruanda. Immaculée Ilibagiza y Steve Erwin. Grupo Editorial Tomo. 2009, 317 pp.

dfigueroah@yahoo.com.mx