REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
25 | 01 | 2020
   

Arca de Noé

Fragmentos diarios 5


Hugo Enrique Sáez A.

Disquisición sobre jerarquías
¿Qué es el Primer Mundo? Primero es por varias razones. Primer lugar en consumo de energías per cápita. Primer poseedor de las armas de guerra más mortíferas. Primero en apropiarse territorios y poblaciones allende sus fronteras. Primero en inventar fabulosos mitos, como el de la libertad y la igualdad. Primero en contaminar el medio ambiente. Primero en desnaturalizar la naturaleza con sus productos transgénicos. Primero en hacer una mercancía hasta del amor. Primero los bancos, después las vidas humanas. Después, detrás de todo, escondido e invisible a los ojos de la publicidad y de la propaganda, la miseria, el desamparo, el dolor, la crueldad, la impunidad. Ahí se reproduce esta fauna teratológica, ahí precisamente, en el patio trasero de las abroqueladas mansiones en que se aíslan de la “peste”.

La producción en serie de la estupidez
La pareja de Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir ha despertado admiración y curiosidad por su carácter singular, o dicho con otras palabras, novedoso e irrepetible. En la versión vulgar, la moralina reduciría todo a que ambos se consentían amantes y hasta compartían vacaciones con ellos y ellas. Hay que revisar las palabras y los valores con que percibimos los hechos y dejar que la representación de lo nuevo no sea leída con los anteojos de lo viejo. Se impone la máxima de Sartre: la existencia precede a la esencia. Que la complementó con su idea de que en la fábrica de la política a los humanos se los está produciendo en serie, como a cualquier muñeco. Luego, hacer un proyecto de la existencia es la máxima creación, pero exige valor y no someterse al miedo.
Simone y Jean Paul coincidieron en que su amor era 'necesario' y que, por consiguiente, se permitirían amores 'contingentes' que no alterarían su relación, aun con los celos iniciales de ella. Sería imposible encuestar a tantas mujeres que experimentaron un cambio de rumbo en su vida después de leer El segundo sexo. Y ahí estuvo Sartre en las calles de París, junto a los jóvenes del Mayo del 68, vendiendo su periódico La voz del pueblo. Eso ya es historia que no sirve si alguien la imita para hacer su propia historia, porque -como dice el adagio- la tragedia se convierte en farsa cuando se repite. Sopla desde esas páginas un aire liberador en el que comprendemos que ser diferente es posible.

Las ecuaciones del aparato emocional
Muy fácil es comprender que en el mundo domina el cálculo por encima de todo. Quién tiene más y quién tiene menos. Los países se ubican en un ranking de producción, de educación, de respeto a los derechos humanos, del número de millonarios, de democracia, y de cuanto fenómeno se deje convertir en algo medible, inclusive un fenómeno tan cualitativo como la felicidad. También es fácil rechazar, por absurda, esa concepción objetivante de las personas. Sin embargo, difícil es no practicar el cálculo en la vida cotidiana. Al mismo tiempo que se descalifica la visión parcial de la humanidad, se educa a los hijos con los mismos fundamentos que fuimos educados: quién vale más y quién vale menos. Entonces, en lugar de que el otro sea considerado IGUAL a mí (yo=otro), aparece casi de inmediato una ecuación de superior/inferior (yo>otro, o bien yo