REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
25 | 01 | 2020
   

EDITORIAL

año 12, núm. 132 2011

Borges y el rock pesado

Recibimos en nuestra redacción, vía Internet, de Buenos Aires, sin remitente salvo una suerte de agencia para mí desconocida, el siguiente texto periodístico: “En el 112 aniversario del natalicio de Jorge Luis Borges, su viuda María Kodama recordó al querido escritor, con sus costumbres y sobre todo con algunas anécdotas, como el día en que conoció al líder de los Rolling Stones. ‘Siempre es lindo recordar este momento, cuando estábamos en un hotel en Madrid, esperando que nos llamen a cenar y aparece Mick Jagger, yo no lo había visto de lejos porque soy miope’, comenzó narrando María, en diálogo con Oscar González Oro por Radio 10. ‘De repente veo que se acerca un hombre y era él, y se arrodilla frente a él y le dice: 'maestro yo lo admiro'. Y Borges le responde: '¿Y usted quién es?'. ‘Mick Jagger’. En ese momento, reveló María, el escritor lo reconoce y le pregunta: ‘Ah, ¿uno de los Rolling Stone?’, dejando al líder del grupo casi sin aliento. ‘Le gustaba mucho su música al igual que la de Pink Floyd. Para su cumpleaños poníamos The Wall porque decía que lo llenaba de energía’. Por último, la viuda del escritor, dijo en este nuevo aniversario: ‘Borges murió feliz, porque finalmente encontró el amor’.”

De inmediato El Búho recordó un par de extrañas bromas virtuales. Una carta de despedida de Gabriel García Márquez ante una grave enfermedad que padece y un poema de Borges que apareció luego de su muerte y donde decía qué le hubiera gustado hacer antes de fallecer. En ambos casos el estilo era una buena copia de los escritores, pero en ninguno era creíble, se trataba de documentos apócrifos, en el primer caso, desmentido por el autor de Cien años de soledad, sin embargo, cada tanto reaparecen y hasta música cursi y paisajes boscosos les han puesto.

Cuando Juan José Arreola al fin conoció a Borges, cayó de rodillas y le dijo: “Borges, veinticinco años de admiración”, a lo que el porteño respondió con su habitual humor: “¡Qué pérdida de tiempo!”. Lo que confirma el sentido del humor del enorme escritor porteño. Los fanáticos de los Rolling Stones, Beatles, Pink Floyd, Who, Oasis y muchas más bandas, están felices de que el autor de Historia universal de la infamia, admire a Jagger, pero cuesta trabajo pensar en un Borges roquero. Sería sensacional. ¿Ustedes, queridos amigo, qué piensan?

El Búho