REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 09 | 2018
   
01-08-2014 
El Dilema del Gobierno Federal
Autor: José Antonio Quiroz Pineda
Lo acepte o no el gobierno federal, el dinero producido por los cárteles de la droga que se incorpora al sistema financiero nacional por medio de “el lavado” es muy significativo para la economía mexicana, y lo será mucho más ahora que la explotación de recursos energéticos se “compartirá” oficialmente con empresas privadas (http://bit.ly/1cOeWUJ).

Es por lo anterior que el tema de la lucha contra el narcotráfico es complicado para las autoridades, pues tienen que encontrar el equilibro entre seguridad pública y estabilidad económica, o sea, una situación en la que las mencionadas actividades ilegales molesten lo menos posible a la población civil. (Si bien la integridad de un ciudadano de a pie es irrelevante para la mayoría de los gobernantes de México, la desestabilidad social puede resultar perjudicial para los mismos).

Tal vez el México buscado es uno en donde sólo operen dos cárteles dedicados al tráfico de drogas y cuyo objetivo principal sea llevar sus productos a Estados Unidos; que uno transite por los estados del Golfo de México y el otro lo haga por los estados del Océano Atlántico.

Lo cierto, sin embargo, es que debido a la guerra de Felipe Calderón los grupos delictivos relacionados con la venta de estupefacientes se multiplicaron y diversificaron sus actividades, por lo que ese México “ideal” es lejano.

Así, con un gobierno federal que no está dispuesto a atacar económicamente a los cárteles (cómo va a hacer esa salvajada) y que sabe que la lucha frontal sólo provoca que los cárteles se dividan, la delincuencia organizada ha tenido cierta libertad.


Entonces, sabiendo que las autodefensas de Michoacán han podido contrarrestar en buena medida las acciones de Los Caballeros Templarios que afectan a los pobladores, ¿por qué el gobierno federal está en contra de la formación de esas?

Pues por temor al nacimiento de sentimientos separatistas, escribo respondiendo a la pregunta planteada en el párrafo anterior. Si surgieran autodefensas por todo el país y lograran establecer cierta calma en sus municipios o estados, ¿con qué cara llegarían los agentes federales a retomar sus puestos?, ¿los dejarían regresar?, ¿no habría quien pensara que si pudieron defenderse solos podrían hacer mucho más en la misma condición?


En estos momentos el ejército mexicano ha entrado al estado de Michoacán para atrapar a algunos capos importantes y, con eso, propiciar que las comunidades se calmen y dejen las armas. No obstante, no podrá mantenerse ahí por siempre, y aunque lo hiciera, los grupos delictivos sólo emigrarían a otra parte o, en el peor de los casos, se separarían creando más.

En fin, es un asunto complicado… Agradezcámoselo a la Economía Ortodoxa.